Resistiendo
Andrés García Ibáñez
Zuloaga y George Fearing
En las comarcas de interior de la provincia de Almería las noches son más oscuras desde hace ya algún tiempo. Y, como todo en la vida, lo que ocurre tiene una explicación y un porqué, pero también una solución, siempre que exista la voluntad política de buscarla y aplicarla por parte de quien tiene las competencias, el Gobierno andaluz.
En el caso de mi pueblo, Abrucena, en las últimas semanas hemos sufrido continuos apagones por la falta de inversión en el mantenimiento y la mejora de las infraestructuras eléctricas. Pensemos por un momento cuántas cosas que antes se suministraban con otro tipo de energía hoy lo hacen con electricidad, dejando en evidencia hasta qué punto su ausencia compromete situaciones tan cotidianas como calentar la leche a nuestros hijos o nietos.
Está claro que disponer de una red eléctrica adecuada es un requisito imprescindible en nuestro día a día. Por ello, resulta cada vez más incomprensible la falta de inversión por parte de la Junta. Buena prueba de ello es que se nos siga dando la espalda, pese a los argumentos expresados por el presidente de la Mancomunidad de Municipios del Río Nacimiento, Javier Sánchez, quien ha puesto sobre la mesa las razones por las que nuestra comarca arrastra carencias que dificultan la implantación de nuevas empresas e industria.
Pero este problema, por desgracia, no es un hecho puntual dentro del mapa almeriense. Basta comprobar las redes sociales de los ayuntamientos de interior para conocer los continuos cortes de suministro eléctrico y la demanda de potencia para sostener la actividad económica local. Por eso es tan importante que el Partido Popular deje de poner zancadillas a los municipios afectados.
Si la economía en torno a los invernaderos sufriera el freno que padecen estos pueblos, la agricultura jamás habría sido el motor de la economía almeriense. Lo que hoy es un orgullo para todos los almerienses y sitúa a nuestra provincia en el mapa de Europa no habría pasado de ser un simple sueño incumplido.
Con todo ello, y a través de estas líneas, pido reflexión a la sociedad almeriense y, en particular, al presidente de la Junta, el señor Moreno Bonilla, así como al resto de dirigentes del Partido Popular de Almería, que no tardarán en pasearse por nuestros pueblos para defender una gestión que, en aspectos como este, brilla por su ausencia.
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