Festival de Música Renacentista y Barroca
  • Hace algo más de 20 años, una noche tras un ensayo de la coral, surgió la idea de crear un festival de música antigua

  • El bar tiene casi un siglo de historia y es el centro de la vida local

La historia del Bar La Sociedad: el sitio donde nació el sueño del festival de Vélez Blanco

José 'El de la Sociedad', en el centro, con su hijo José María a su izquierda y los camareros. José 'El de la Sociedad', en el centro, con su hijo José María a su izquierda y los camareros.

José 'El de la Sociedad', en el centro, con su hijo José María a su izquierda y los camareros.

Javier Alonso

Escrito por

· Víctor Visiedo

Mucho antes de que estrellas del calibre de Jordi Savall o la Orquesta Barroca de Sevilla pisaran el pequeño pueblo de Vélez Blanco, un grupo de amigos tuvo un sueño: crear un festival de música antigua. La pequeña chispa que prendió la llama surgió en el Bar La Sociedad, donde Fernando Martínez, su hermana Cándida y Leopoldo Pérez se daban cita cada fin de semana después del ensayo con la coral Andrés del Castillo. “Fue ahí, en esa mesa que hay al entrar, al fondo a la izquierda, debajo de la televisión”, explica José ‘El de la Sociedad’.

Que el festival tuviera su germen en este bar de la avenida Corredera no es casualidad. Y es que este lugar ha sido el centro de la vida social de Vélez Blanco desde hace casi un siglo. Su lugar privilegiado, en pleno centro del pueblo, y la amabilidad y buen hacer de sus propietarios lo han convertido en un sitio de reunión, charla y esparcimiento.

José empezó a trabajar con 12 años; con 82 sigue bajando cada día al bar. José empezó a trabajar con 12 años; con 82 sigue bajando cada día al bar.

José empezó a trabajar con 12 años; con 82 sigue bajando cada día al bar. / Javier Alonso

Hoy en día, José ya no está tras la barra del bar. Con 82 años, hace casi veinte que cedió el testigo a su hijo José María. Sin embargo, sigue yendo cada mañana de cada día para sentarse en una de las mesas o en una silla de la terraza a la sombra y conversar con los clientes.

José Víctor Martínez Gallardo empezó a trabajar en este bar cuando tenía unos 12 años. Pero La Sociedad existía ya desde al menos una o dos décadas antes. Primero fue solo un casino y más tarde se sumó el bar. “Era de una familia que llamaban Los Pedáneos”, recuerda aún. José fue camarero durante dieciséis años: “los dos primeros con Marcos Belmonte como jefe, los tres siguientes con Juan Sánchez Martínez, y los últimos once con Martín Arjona”, cuenta.

El año 1966 marcó un antes y un después en la vida de José “El de la Sociedad”. El 14 de marzo se casaba con su esposa Josefina Sánchez y el 9 de octubre se quedó en propiedad con el bar y el casino. Desde entonces ella se ocupó de la cocina y demostró tener muy buena mano para platos como las gambas con ajillo, los gurullos con conejo, el asado de cordero segureño o las migas de harina.

José y Josefina con sus hijos Paco y José María. José y Josefina con sus hijos Paco y José María.

José y Josefina con sus hijos Paco y José María. / Javier Alonso

Por el bar han pasado cientos de personalidades a lo largo de sus muchos años de historia. Ha formado parte de la vida de varias generaciones de velezanos. Es, sin duda, uno de los locales más antiguos y emblemáticos. “Aquí tuvimos una de las primeras televisiones que llegaron a Vélez Blanco, por no decir la primera de todas”, rememora José. En la planta de arriba, la del casino, aún hay una sala destinada a ver la televisión y otras para echar la partida. La Sociedad Cultural y Deportiva sigue activa con más de 250 socios que pagan su cuota anual.

Discoteca, cafetería, pensión y salón de celebraciones

Con el paso de los años, y viendo que el negocio no iba nada mal, José emprendió nuevas aventuras. A pocos metros, en el edificio de la esquina, abrió la discoteca Submarino en 1970. En la planta superior, a mediados de los 80, puso una cafetería, Los Pepes, y en ese mismo edificio un salón de bodas. Ya a principios de los 90 llegaría la pensión La Sociedad, en un edificio situado a escasos metros del bar pero en la acera contraria. Por último, en 1995, la familia Martínez abrió el Restaurante Bellavista, lugar donde tantos velezanos han celebrado sus acontecimientos más importantes.

La Sociedad tiene hoy en día más de 250 socios. La Sociedad tiene hoy en día más de 250 socios.

La Sociedad tiene hoy en día más de 250 socios. / Javier Alonso

Entre los barriles de cerveza y mesas llenas de gente crecieron los dos hijos del matrimonio: José María y Paco. El primero es el gerente de los negocios desde 2004, siguiendo el legado de su padre. No obstante, por La Sociedad han pasado muchísimos empleados: “ha sido algo así como una escuela de hostelería, pero sin título”.

Durante estos días de festival, la actividad es incesante desde primera hora de la mañana. Los músicos, estudiantes y periodistas se dan cita en su terraza llenando las mesas de cafés, tostadas y conversaciones. Sergio, Antonio y Provi atienden a los clientes junto a José María. En la cocina, Marina se afana en los fogones para preparar las tapas que llenan la vitrina.

La Sociedad es un lugar mítico de Vélez Blanco. La Sociedad es un lugar mítico de Vélez Blanco.

La Sociedad es un lugar mítico de Vélez Blanco. / Javier Alonso

Casi un siglo después, La Sociedad sigue siendo el lugar de encuentro, el centro neurálgico, el corazón de Vélez Blanco. El bar donde tomar unas cañas al salir de misa, donde echar la partida por las tardes y donde surgen grandes ideas, como aquella que hace más de 20 años supuso el nacimiento del Festival de Música Renacentista y Barroca.

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