• Tal día como hoy de hace 533 años, Fernando el Católico tomaba Vera y hacía ondear la bandera de Castilla en la torre de la alcazaba

  • No hubo batalla; ni un solo tiro de ballesta o de espingarda

Historia

10 de junio de 1488: así fue la toma de Vera por los Reyes Católicos

La Conquista de Vera en una de las sillas del Coro de la Catedral de Toledo, una obra de Rodrigo Alemán. La Conquista de Vera en una de las sillas del Coro de la Catedral de Toledo, una obra de Rodrigo Alemán.

La Conquista de Vera en una de las sillas del Coro de la Catedral de Toledo, una obra de Rodrigo Alemán.

Diario de Almería

Escrito por

Asociación Moros y Cristianos de Vera

El desfile de Moros y Cristianos de Vera se celebra desde 2014 coincidiendo con las fiestas en honor a la patrona, la Virgen de las Angustias. Una fecha en la que se conmemora la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos: las Capitulaciones de Vera.

El domingo 8 de junio de 1488, D. Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz, al frente de una avanzada del ejército castellano integrada por 2.000 lanzas y 4.000 peones, y cumpliendo las instrucciones de don Fernando, que había llegado a Lorca a mediodía del sábado 7 de junio, jurando los Fueros de la ciudad, se pone en marcha por el camino de Vera, llegando a Fuente la Higuera, ese mismo día al atardecer; parte de nuevo a medianoche, encontrándose a las puertas de la ciudad veratense nazarí —por entonces en el cerro del Espíritu Santo—, al amanecer del lunes 9 de junio, instalando su campamento.

El marqués, inmediatamente manda llamar al alcaide y a los moros principales del enclave, bajo “seguro”, esto es, con paso franco de respetar la integridad personal de los que acudiesen. Solamente se persona el alcaide la fortaleza, empleando don Rodrigo todas sus acreditadas dotes de negociación todo el día de ese lunes 9 de junio, tal y como escribe a la reina Isabel: “En la ciudad hay muy poca gente. Dícese que mucha de ella es ida al rey viejo (El Zagal) y la que aquí está muestra tanto temor que hoy hasta puesto el sol nos ha entretenido de no escribir a vuestra Alteza ni al Rey, nuestro señor, porque unos querían luego entregar la fortaleza y otros lo contradicen, y todavía están en su confusión en tal manera que no será maravilla que mañana, antes que su Alteza (don Fernando) venga, nos entreguen la fortaleza”.

Como puede apreciarse, la intensa labor de “propaganda” de Cidi Yahya Alnayar y sus partidarios a favor de las capitulaciones con los Reyes Católicos había ganado claramente la partida a los partidarios de la lucha, seguidores de El Zagal que se marcharon a las tierras de Baza. En esta opción también pesaron decisivamente los trágicos efectos que en los nazaríes produjo el asedio y rendición de Málaga en 1487, donde todos los supervivientes fueron hechos cautivos. Vera, y toda la “Ajarquía” almeriense, se entregaría aquel mes de junio de 1488 sin pegar un solo tiro de ballesta o de espingarda.

Ilustración del posible aspecto de la Bayra musulmana, sobre el cerro del Espíritu Santo. Ilustración del posible aspecto de la Bayra musulmana, sobre el cerro del Espíritu Santo.

Ilustración del posible aspecto de la Bayra musulmana, sobre el cerro del Espíritu Santo. / Enrique Sáez

El pendón carmesí de Castilla, en la alcazaba

Con el grueso del ejército de campaña (unas dos mil lanzas y más de diez mil peones), don Fernando de Aragón llega al “Real” a la hora de comer (mediodía) del martes 10 de junio de 1488, donde ya las dotes negociadoras del marqués de Cádiz habían dado sus frutos, y así éste cuenta a la Reina en su tercera carta cómo fue la rendición de Vera: “Y llevamos al alcaide (se entiende que el de la fortaleza, no Yahya Alnayar, que presumiblemente estaría en Almería), a besar las manos a su Alteza y después, a hora de vísperas (al atardecer), salieron todos los moros principales de la ciudad, a los cuales su Alteza mandó que entregasen la fortaleza y se hizo así. Y cierta gente nuestra está apoderada en ella”.

Precisión histórica total de un testigo directo: Vera se rinde al caer la tarde del día 10 de junio de 1488, en cuyo momento, el “pendón carmesí” castellano se iza sobre la más alta torre de la orgullosa alcazaba, hasta entonces inexpugnable para los cristianos, que coronaba el cerro del Espíritu Santo. Bajo el ondear al viento de los estandartes cristianos, quedan enterrados para siempre cerca de ochos siglos de presencia islámica en esta tierra levantina, y en torno a 250 años de luchas y treguas fronterizas, frente a los castellanos murcianos, cuyas peculiares relaciones y formas de vida, marcarían y dejarían una indeleble huella en el carácter de sus gentes.

Este mismo día, 10 de junio, por mandato de don Fernando de Aragón, el alcaide lorquino y capitán de la frontera, Juan de Benavides, recibe de su alcaide, la fortaleza de Las Cuevas, tal y como se había concertado en las negociaciones previas con el marqués de Cádiz: los moros de Las Cuevas se rendirían en el mismo momento que Vera se entregase, como efectivamente así ocurrió.

Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en un óleo del siglo XV y localizado en el Convento de las Augustinas, en Madrigal de las Altas Torres, Ávila. Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en un óleo del siglo XV y localizado en el Convento de las Augustinas, en Madrigal de las Altas Torres, Ávila.

Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en un óleo del siglo XV y localizado en el Convento de las Augustinas, en Madrigal de las Altas Torres, Ávila. / Diario de Almería

La capitulación de Vera y Las Cuevas, el día 10 de junio, sirve como “ejemplo” a seguir por el resto de enclaves del Sector Oriental de la frontera nazarí. De esta manera, Mojácar “cierra” las condiciones de su capitulación el miércoles día 11 en el Real de Vera y es ocupada por los castellanos el jueves día 12 de junio, finiquitándose de esta forma los dos escollos principales de este sector de la frontera. En este mismo día, don Fernando, desde el Real, envía a requerir la rendición de más de 40 poblaciones del río Almanzora, Los Filabres, Los Vélez y Nijar. Todos los alcaides y moros notables de estos lugares se van presentando en el Real, a prestar obediencia al rey Católico, y a entregar las llaves de las fortalezas.

Destacan los hermanos Abduladanes de Vélez-Blanco y Vélez-Rubio que llegan al Real el día 17, ocupándose estas dos poblaciones el 18 de junio, y que son convencidos defensores del pacto con los Reyes de Castilla y Aragón, cosa que reconoce el propio Marqués de Cádiz, en su quinta carta a la a la reina Isabel a la sazón en Murcia: “Asimismo dicen (los Abduladanes) que por servir a vuestras Altezas, trabajarán y tendrán manera como den la obediencia y se entreguen las villas y fortalezas de Huéscar y Orce y Galera y Benamaurel, que son en la hoya de Baza”.

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