La primera vuelta del Almería: ni bien ni mal, regular
UD ALMERÍA | Contracrónica
El conjunto rojiblanco alcanza el ecuador de la competición con 3 puntos menos que el curso pasado y fuera del ascenso directo, pero a solo 2 de las primeras plazas
El esquema de los fracasos rojiblancos
La primera vuelta del campeonato en Segunda División se ha alcanzado y es buen momento para detenerse y hacer balance en clave rojiblanca. El Almería llega a la 21ª jornada de competición en el tercer puesto de la tabla con 36 puntos, resultantes de diez victorias, seis empates y cinco derrotas (Racing de Santander, Real Valladolid, Ceuta, Burgos y Málaga), a solo dos puntos de las plazas de ascenso directo, ocupadas por Racing y Las Palmas (38). Visto así, no parece una mala trayectoria, pero analizando pros y contras lo cierto es que la sensación que queda es que la UDA tiene plantilla para haberle sacado más jugo a este primer tramo liguero. Ni bien ni mal, regular, parafraseando a Iddrisu Baba.
En el aspecto positivo cabe destacar que jugadores nuevos como Nelson Monte, Álex Muñoz, Federico Bonini, Daijiro Chirino o Stefan Dzodic se adaptaron rápido a la dinámica grupal y han permitido elevar el nivel, mientras que la dupla Embarba-Arribas ha paliado en buena medida la sequía goleadora que se vaticinó con la venta del pichichi Luis Suárez. Entre los dos extremos madrileños suman 20 dianas, 11 el exmadridista por 9 del exrayista, mientras el ariete colombiano a estas alturas del curso pasado había firmado 16. Rubi, por tanto, ha logrado paliar en buena medida lo que se presuponía que podía ser un agujero de difícil cobertura, todo ello con la discreta aportación de los '9' que tiene en el vestuario, Thalys (2 goles) y Soko (el camerunés se estrenó en Copa, pero no así en Liga).
Tras un arranque dubitativo, con 5 puntos sobre 15 posibles, el equipo puso la directa acumulando nueve jornadas sin perder, racha que se truncaba en el Alfonso Murube de Ceuta con aquel fatídico partido aplazado. El equipo acusó en demasía aquella derrota y luego vendrían dos consecutivas ante Burgos y Málaga que pusieron en entredicho los puestos de play-off. Hubo que lidiar con varias lesiones, pero fundamentalmente el plantel está acusando la ausencia de Bonini, que junto a Monte había formado una pareja solvente en el eje de la zaga. El central italiano jugó por última vez en Andorra (1-2) y desde entonces en todas las comparecencias se han encajado dos goles: Burgos (1-2), Málaga (2-1), Granada (3-2) y Mirandés (2-2). Un dato muy revelador.
Con todo, y bajas al margen, lo más preocupante de las últimas jornadas tal vez tenga que ver con la actitud de los futbolistas sobre el campo. La afición indálica empieza a acusar a los jugadores de una pavorosa falta de intensidad que impide superar a rivales inferiores a nivel técnico, como fue el caso del propio colista en la última comparecencia liguera en Anduva. Si un equipo juega como entrena el cuerpo técnico debería darle una vuelta a este aspecto porque en Segunda, si no se iguala la intensidad del oponente, es muy difícil sacar los partidos adelante. El sábado (21:00) ante el Deportivo de la Coruña será una prueba de fuego en este sentido.
Retomando los números, los 36 puntos de esta campaña representan tres menos que el curso pasado a estas alturas (39). Las cifras de goles materializados y encajados son también bastante semejantes y clarificadoras: 40 marcados y 30 encajados en la actualidad (diferencia de +10) por 40 convertidos y 29 recibidos el año pasado (+11). La comparativa más llamativa, no obstante, sería con el año del ascenso (2021-2022), cuando la UDA llegó al ecuador con 45 puntos marcando 38 goles y encajando solo 15 (+23). La moraleja es que un equipo bien construido desde atrás tiene mucho ganado si su objetivo es ascender a Primera sin tener que recurrir a la promoción.
La segunda lectura, no menos importante, es que el Almería está en déficit de puntos para alcanzar la meta del ascenso directo. Partiendo de la base de que dicho logro puede rondar los 78 u 80 puntos, los indálicos tendrán que proyectar una segunda vuelta de 42 o 44 puntos para ganar el terreno perdido. Recuperar efectivos como Bonini y acertar con los refuerzos invernales puede resultar determinante para festejar o no en el mes de junio.
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