A la cárcel el dueño de un club de alterne de El Ejido: tenía antecedentes por corrupción de menores
La Policía Nacional precinta el local tras liberar a varias mujeres magrebíes y sudamericanas obligadas a ejercer la prostitución y vender cocaína
El Supremo blinda la inocencia de Salvador Hernández y cierra el caso de los contratos en Carboneras
La Operación 'Milanesa' ha destapado el lado más sórdido de la noche en el Poniente almeriense. La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal asentada en El Ejido que se lucraba explotando la vulnerabilidad de mujeres extranjeras. El operativo se ha saldado con tres detenidos, pero la peor parte se la ha llevado el cabecilla de la trama: el juez ha decretado su ingreso inmediato en prisión tras comprobarse que dirigía el negocio con mano de hierro y un historial delictivo que incluye antecedentes por corrupción de menores desde el año 2019.
Los agentes de la UCRIF (Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales) llevaban tras la pista de este grupo desde mayo de 2025. El centro de operaciones era un club de alterne de la localidad ejidense que funcionaba con una doble vía de financiación ilícita: la venta de cuerpos y la venta de droga. Según ha detallado la Comisaría Provincial, la red captaba a mujeres de origen magrebí y sudamericano, aprovechándose de su precaria situación económica y personal para obligarlas a prostituirse.
El "modelo de negocio" del ahora preso era abusivo y directo: se embolsaba el 50% de cada servicio sexual que realizaban las víctimas. Él se encargaba personalmente de la captación y el traslado de las mujeres, ejerciendo un control absoluto sobre ellas. No estaba solo; las otras dos detenidas actuaban como sus lugartenientes, encargándose de la "supervisión y contabilidad" y vigilando tanto a las chicas que ejercían la prostitución como a las camareras para que nada escapara a su control.
El golpe final se ejecutó el pasado 13 de enero. Con la autorización judicial en mano, la Policía irrumpió en el local y en el domicilio del líder, incautando dinero en efectivo, libretas donde anotaban la recaudación de las chicas y dosis de cocaína listas para su distribución en el establecimiento. Durante el registro, se activó el protocolo de trata de seres humanos, logrando identificar y liberar a dos posibles víctimas de explotación sexual.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de El Ejido no ha dudado en ordenar la clausura temporal y el precinto del local donde se cometían los abusos. La investigación sigue abierta y la Policía no descarta que caigan más implicados en los próximos días.