Los Coloraos

Juan Bautista Pechú y otros mártires

  • En Almería fueron fusilados el 10 de Septiembre de 1824 los liberales Juan Bautista Puche y José Ferrari. Bautista tenía apenas 25 años cuando fue ejecutado

Cenotafio del cementerio de Belén Cenotafio del cementerio de Belén

Cenotafio del cementerio de Belén / D.A. (Almeria)

Juan Bautista Pechú, persona que aparecía en las antiguas lápidas de los Monumentos a los Coloraos con el nombre de Juan Bautista Peti, los monumentos de los Coloraos, tanto el primitivo de la plaza ante el Cementerio de Belén de 1837, como en el Monumento situado en Puerta de Purchena de 1870, como en el monumento que por traslado del anterior, se situó en la Plaza Vieja o del Ayuntamiento en 1900, tuvieron lápidas que recordaban a 26 mártires de la libertad. El actual monumento de los Coloraos, levantado con mármol de Macael en 1988, carece de réplica de la mencionada lápida, que era conocida y había sido publicada en diferentes artículos, entre ellos los de Jesús de Perceval, o en mi libro “El Episodio de los Coloraos” en 1997. Los monumentos anteriores fueron levantados con caliza de los montes almerienses, tenía también aquel monumento situado en la Plaza Vieja, destruido en 1943, en las cuatro caras al término del basamento y anteriores a la columna, cruces católicas, recordemos que de los 22 fusilados el 24 de Agosto de 1824, 21 confesaron, quisieron morir dentro de la fe cristiana.

Juan Bautista Pechú fue el único de los fusilados en Almería, que sepamos, que dejó testamento y que éste se encuentre publicado, este documento ha sido estudiado por Emilio García Campra en su libro “Los Coloraos” en sus documentos, editado en 1998. En su testamento afirma ser natural de Luisiana, americano. Se alistó voluntariamente en la expedición de Pablo Iglesias, que partió de Gibraltar y desembarcaron en Almería. Manifestó que se había dedicado al Comercio, contaba con unos 8.000 pesos de caudal, aunque había conocido por quebrantos económicos la disminución de su anterior capital. Estaba Casado con doña Catalina Busigas, que aportó 3.000 pesos al matrimonio, aportando tierra y animales, además, en España le debían sumas de 1.500 pesos, cada uno, dos oficiales de la marina española, por deudas que éstos oficiales contrajeron con el padre de Pechú en Santo Domingo, éstos oficiales eran Pedro Unquera y Joaquín Sierra, sabía que éste habitaba en Asturias.

En su testamento manifestaba su deseo de encontrar la muerte dentro de la fe católica y mandaba que el cura de su pueblo le dijese cien misas cantadas. Ordenaba que fuesen sus albaceas Antonio Bela y su esposa. Dejaba como únicos herederos Universales de sus bienes a sus tres hijos, Pedro, Juan Bautista e Inés Pechú Basiga. Juan Bautista Pechú tenía 25 años al ser fusilado en Almería.

José Ferrari. Era americano, vino con la expedición de Pablo Iglesias desde Gibraltar, encontró la muerte al ser fusilado en Almería el 10 de Septiembre de 1824.

Existía cerca de donde estaba el cementerio y el cenotafio una calle Bustamente

Con este dos Coloraos fusilados el 10 de septiembre de 1824, además de los 22 mártires fusilados el 24 de Agosto de 1824, encontramos un total de 24 fusilados enterrados en el Cementerio de la Iglesia de San Juan, estos restos serían trasladados al mausoleo de Belén, pues eran un Mausoleo, ya que era un monumento que contenía los restos humanos de los mártires. Por lo estudiado hasta el presente deduzco que tanto el francés Cugnet de Montarlot, como el americano Juan Bautista Pechú, fueron los únicos de los enterrados en el Mausoleo de los Coloraos en Belén y en los posteriores monumentos, salvo el actual de 1988, que conozcamos que tuvieron descendencia, Cugnet tuvo un hijo, Napoleón Cugnet, mientras el americano Juan Bautista Pechú tuvo tres hijos, anteriormente citados.

Por otra parte conocemos que Benigno Morales, como el albojense José Gandía estaban casados, pero ignoramos que tuviesen descendencia.

Francisco Javier Joaquín Bustamante Fondevila, este oficial fue fusilado el 24 de septiembre de 1824 en Almería, era de una importante familia de Santander y con considerables negocios en Cádiz, prisionero en Almería realizó unas importantes declaraciones sobre la expedición de los Coloraos, que serán estudiadas en fechas posteriores; estaba casado con la vizcaína María Teresa de Basoco, tuvo cuatro hijos de su matrimonio. Respecto a su enterramiento se realizó en el Cementerio de Belén en septiembre de 1824, después de solemnes actos y misas en el Sagrario de Almería. Aunque las citadas placas de los anteriores Mausoleos a los Coloraos mencionen su nombre, de manera equivocada, ya que le denominan José Mª Bustamante, expongo que no se encuentra ningún documento que recoja que en 1837 se sacaron sus restos de su sepultura en el Cementerio de Belén para ser trasladado al Mausoleo –conocido por Cenotafio-, de Belén, cerca de la Rambla de Belén, cuestión que es apoyada por el hecho de que las autoridades de entonces y demás personas encargadas de los enterramientos en el nuevo Mausoleo de Belén, incluso desconocían su nombre, lo denominaron en la lápida José María Bustamante, error que perduraría, cuando realmente su nombre era Francisco Javier Joaquín Bustamante, mostrándonos que los encargados del enterramiento no se acercaron a su sepultura en el Cementerio de Belén para hacerse con sus restos, allí, ante su sepultura de 1824, hubiesen comprobado su nombre real. Existía en las cercanías de donde estaba Cementerio y Cenotafio una calle Bustamante, pero pienso que se debía al hecho de que desde septiembre de 1824 estuvo enterrado Francisco Javier Joaquín Bustamante en el mencionado Cementerio y en Almería, en las cercanías al Cementerio, se le dedicó una calle.

Posteriormente, hacía 1868, en Almería se construyó el Cementerio de San José; sobre los restos y sepultura de Francisco Javier Joaquín de Bustamante, resulta inseguro realizar un rastreo, ya que el Cementerio de Belén dejó de ser usado en Almería y con el paso de los años fue convertido en solares.

José Pascual, escritos en el Archivo Municipal de Almería, Antiguo legajo 606, lo sitúan como fusilado el 28 de Agosto de 1824, se considera que fue muerto en las huertas del río Andarax y enterrado en Rioja. Pascual era contrabandista de Huecija, participó en el asalto a las murallas de Almería, con los Coloraos, el 16 de Agosto de 1824, consiguieron capturarlo los realistas de Laujar, se le juzgó y fusiló.

Hemos presentado los 22 fusilados el 24-Agosto-1824, con los dos fusilados el 10 de septiembre de 1824, hacen un total de 24 humanos, que fueron depositados en urnas y enterrados en los diferentes mausoleos de los Coloraos entre 1837 a 1943.

Considero improbable que Francisco Javier Joaquín Bustamante y José Pascual encontrasen sepultura en los mencionados mausoleos.

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