Cuidado con hacer de perro en Almería, los vídeos de ataques a 'therians' se multiplican
Los clips, muchos con formato de meme, combinan dramatización y situaciones potencialmente peligrosas que se viralizan en cuestión de horas, en Almería ya se han visto los primeros therians
Llega a Almería la moda de andar por la calle como perros: el vídeo viral al estilo ‘therian’
Los vídeos duran menos de un minuto, pero el debate se alarga durante días en Instagram y otras plataformas. Personas con máscaras de lobo o gato se agachan, gatean o emiten sonidos frente a perros reales, y el resultado termina en varios casos en carreras y escenas tensas.
En uno de los clips más compartidos, una persona con máscara se aproxima a un perro en plena acera. Se inclina, emite un sonido y el animal responde con reacción defensiva. La secuencia acaba con la persona alejándose mientras alguien graba sin intervenir.
El choque entre performance digital e instinto animal
La etiqueta “therian” describe en su origen una identificación simbólica con un animal, no necesariamente actuaciones públicas. Sin embargo, en estos clips se convierte en elemento visual simplificado que facilita la viralización.
Desde el punto de vista de la conducta canina, especialistas recuerdan que los perros reaccionan ante postura corporal, proximidad e invasión de espacio. Una persona a cuatro patas o emitiendo sonidos puede activar respuestas defensivas sin que exista intención de agresión previa.
Los comentarios en redes se dividen entre quienes lo interpretan como libertad de expresión y quienes advierten del riesgo evidente de acercarse a un perro desconocido en esas condiciones. El debate se amplifica al ritmo del algoritmo.
Otro vídeo sitúa la escena en un entorno rural nocturno. Una persona con máscara aparece en el suelo junto a un pastor alemán identificado como Rayo en el propio montaje. El diálogo y la edición apuntan a un formato claramente dramatizado, pensado para circular como meme.
En paralelo, en la provincia de Almería se ha difundido otro vídeo vinculado en redes a la etiqueta “therian”, grabado en el acceso a un supermercado de Huércal. En esa escena no se aprecia ningún ataque ni altercado: la joven avanza a cuatro patas mientras es grabada y el impacto se limita al ámbito digital.
No existe constancia de un movimiento organizado ni de datos que acrediten una expansión estructurada en ciudades concretas, tampoco en Huércal de Almería, donde el vídeo difundido no ha derivado en intervención oficial ni incidente registrado.
En todos los casos, el patrón es similar: comportamiento humano atípico, reacción inmediata del animal o expectación del entorno y etiqueta viral que convierte la escena en contenido de alto consumo. El término “therian” aparece sobreimpreso como reclamo narrativo.
Viralidad, edición y contexto
Muchos de los vídeos incluyen subtítulos humorísticos, audios superpuestos y etiquetas como #meme o #divert. Esos elementos refuerzan la posibilidad de que algunas escenas estén dramatizadas o editadas para maximizar impacto.
La combinación es sencilla: máscara llamativa, interacción inesperada y reacción animal inmediata o reacción social. En ese cruce entre narrativa digital y comportamiento real, el contenido encuentra su fuerza visual.
Así, entre clips breves y comentarios enfrentados, la etiqueta “therian” vuelve a circular con fuerza no por definición académica, sino por el efecto inmediato de imágenes que condensan sorpresa, tensión y viralidad en apenas unos segundos.
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