La consulta del especialista ¿Dieta o ejercicio para perder peso?

  • El sobrepeso constituye una enfermedad crónica originada por diversas causas y factores

Entre la salud y la tentación. Entre la salud y la tentación.

Entre la salud y la tentación.

El sobrepeso es un trastorno metabólico del organismo caracterizado por la acumulación excesiva de tejido graso. Constituye así, una enfermedad crónica originada por diversas causas y múltiples complicaciones a nivel cardiovascular, respiratorio, endocrino, neuromuscular, óseo y psicológico.

El concepto de si una persona está pasada de peso, varía con la raza, sexo, edad, época y el lugar. En términos generales es más frecuente en las mujeres y después de los 35 años (aunque puede darse a cualquier edad).

Para que se acumule grasa en el organismo, es necesario que el número de calorías ingeridas sea mayor que el de las gastadas (balance positivo de energía). El gasto de calorías va a depender de la actividad que va a desarrollar cada persona. Aquí se recogen algunos ejemplos:

-Limpiar los cristales de casa supone una gasto de 280 calorías.

-Fregar el suelo o trabajar en el jardín o en un pequeño huerto: 640 calorías.

-Caminar a ritmo moderado durante 1 hora: 320 calorías.

El organismo aumentará de peso por recibir y asimilar exceso de alimentación, o por gastar poco de lo asimilado. Esto se deberá a. factores causales exógenos (alimentación excesiva e inactividad) y también puede deberse a factores endógenos (glandular y endocrino) aunque estos últimos no son los más frecuentes

La Organización Mundial de la Salud define el sobrepeso como un Índice de Masa Corporal) igual o superior a 25, y la obesidad igual o superior a 30. El IMC es la relación que hay entre el peso y la talla.

Los últimos cálculos de la OMS indican que en 2010 había en todo el mundo:

· Aproximadamente 1600 millones de adultos (mayores de 15 años) con sobrepeso.

· Al menos 400 millones de adultos obesos

Ingesta inadecuada

Se puede comer mucho por malos hábitos, por elegir mal los alimentos y por factores afectivos. Con frecuencia una persona reacciona a las situaciones de disgusto o ansiedad, ingiriendo alimentos en exceso y/o bebidas alcohólicas. En resumen, calorías vacías. También cuando una persona tiene un trabajo sedentario y camina poco disminuye su consumo orgánico de calorías.

A veces se observa que una persona que come mucho y hace ejercicio intenso, se mantiene en su peso normal, mientras que al dejar de gastar energía física, aumenta rápidamente de peso, pues sigue comiendo lo mismo que cuando hacía ejercicio, en lugar de reducir su alimentación. El mismo proceso sucede al llegar a la madurez.

Deporte y comer saludable, binomio perfecto. Deporte y comer saludable, binomio perfecto.

Deporte y comer saludable, binomio perfecto.

Comúnmente las personas con exceso de peso comen mucho y hacen poco ejercicio, desconociendo los beneficios del movimiento y la actividad física, cayendo en lo que conocemos como vida sedentaria. La persona con sobrepeso no sólo se queja de la deformación de su cuerpo, sino también de otras molestias como: taquicardia ante el menor esfuerzo, cansancio fácil, tendencia excesiva al sueño, etc.

Se pueden observar trastornos cardíacos, elevación de la tensión arterial, facilidad para infecciones del aparato respiratorio, tendencia a la diabetes, a enfermedades del riñón, hígado y vías biliares, afecciones de las articulaciones en los miembros, arteriosclerosis, edema pulmonar, trastornos menstruales, hernias...

En España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, el 17,8% de la población mayor de 15 años padece sobrepeso

Los especialistas señalan que existen evidencias de que el 95% de los casos de obesidad y sobrepeso se deben a un claro componente ambiental vinculado al sedentarismo y a unos hábitos dietéticos que favorecen el balance positivo de energía y, en consecuencia, el aumento del tejido adiposo en el organismo.

La actividad deportiva y el sobrepeso

Que la actividad deportiva es para todos, no es una frase hecha o sin sentido, es una realidad como un templo, por eso mismo, todos aquellos que tienen miedo de iniciar su actividad deportiva por sentirse mal con su peso, deben empezar abandonar esa idea negativa y dejarse llevar. Alguien dijo alguna vez, “si tienes un cuerpo, eres un atleta”.

Lo que está claro es que jamás conseguirán adelgazar ni modificar ese estado físico si no inician la actividad deportiva. No hace falta correr una maratón, con simplemente iniciar diferentes actividades ya empezaremos a notar cambios y sentirnos mejor con nosotros mismos.

Recomendaciones

1.-La idea clave es empezar a poner en movimiento nuestro sistema, por ello, cualquier actividad que nos guste puede ser útil, de hecho, nuestra vida diaria debe ser el primer paso. Nuestra casa y nuestro entorno están plagados de escaleras que subir y bajar, así como intentar llegar más pronto a los sitios aumentando nuestra velocidad al andar. Tampoco es desdeñable que piense en ir caminando al trabajo o a la compra. Al principio puede ser algo duro, por eso es mejor empezar poco a poco. Nuestro cuerpo debe acostumbrase a una nueva serie de cosas, y la actividad deportiva es un gran cambio. De igual forma, el metabolismo cambiará, en el sentido que nuestras necesidades calóricas se modifican, el cuerpo pide otras cosas quizá diferentes.

2.-Cuando empiece a sentirse mejor consigo mismo, se debe intentar alguna actividad más exigente. En el momento en que el cuerpo se lo pida, puede iniciarse en caminar más deprisa, ir al gimnasio, bailes de salón o jugar la pádel. Es importante buscar la actividad deportiva que más nos guste y que nos enganche, sin resultar aburrida.

3.-Debemos controlar que el paso de llevamos al caminar sea el que podemos mantener sin gran esfuerzo y sin extenuación. Si vamos en grupo con otras personas, debemos ir a nuestro ritmo.

4.-Deje sobre todo que todo sea natural, sin forzar. No se tratar de convertirse en un deportista de elite, así que mejor ir pausado y a buen ritmo, y conseguir vivir muchos más años y con buena calidad de vida.

5.-Reducir la ingesta calorías a la vez que quemamos calorías con el ejercicio.

6.-Controlar el peso semanalmente para evaluar los progresos.

¿Dieta o ejercicio?

Pues las dos cosas. Para perder peso no basta con quemar calorías. Comer mejor, reducir la ingesta de calorías vacías, ser cuidadoso en las cenas y hacer ejercicio moderado, ayudará a conseguir el objetivo de acercarnos a nuestro peso ideal.

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