Finanzas

El capital humano de la térmica de Carboneras

  • Los menores de 56 años están reubicados y los mayores que aceptaron el acuerdo voluntario de suspensión de trabajo mantienen el grupo II, que, previsiblemente, se reactivará a mediados de mes

  • Preocupa el personal de contratas

La central Litoral se levantó en 1984 y 269 trabajadores dependían de ella en el momento en que Endesa solicitó su cierre

La central Litoral se levantó en 1984 y 269 trabajadores dependían de ella en el momento en que Endesa solicitó su cierre / FL (Almería)

Este pasado miércoles el Boletín Oficial del Estado publicaba la autorización a Endesa para el cierre para central térmica Litoral en Carboneras, condicionada para uno de los dos grupos siempre y cuando se dé una de las siguientes situaciones: la puesta en servicio de eje Caparacena-Baza- La Ribina 400Kv, la repotenciación de la L-220 Gabias-Órgiva o la instalación de la batería de 20Mw de Litoral en Berja. ¿Pero en qué situación se encuentra actualmente el alma, es decir, los trabajadores de la instalación?

Entre personal propio de Endesa (111 en la central y 26 en la terminal de la compañía en el puerto) y empleados de contratas son 269 las personas afectadas por la clausura de la sede. Muchas de ellas están recolocadas en otras sedes de Endesa, otras se mantienen en la planta de Carboneras a cargo del “técnicamente disponible” grupo II, algunas con soluciones a la vista, y unas terceras, relacionadas con las de empresas auxiliares, en una situación incierta.

Acuerdo a la vista para recualificar personal en materia de energías renovables y para el desmantelamiento

Según expone el presidente del comité de empresa de Endesa en el municipio carbonero, Antonio Rodríguez, la situación para los trabajadores de la central se divide en distintos bloques. Para los empleados propios de la compañía menores de 56 años se firmó un acuerdo de garantía y recolocación para garantizarles un puesto de trabajo, en este sentido, con la previsión de que el cierre se autorizase el 30 de junio, estos empleados que accedieron a este pacto de forma voluntaria ya están reubicados. Otro caso es el de las personas mayores de 56 años, para ellos se puso sobre la mesa un a acuerdo voluntario de suspensión de trabajo (AVS) con unas determinaciones económicas a cargo de Endesa, así los mayores de 60 años reciben el 80% de su salario, mientras los menores de dicha edad el 75% hasta que la alcancen.

Son los pertenecientes al último colectivo los que siguen en la central para el mantenimiento y puesta en servicio del grupo II en caso de que se requiera, como sucedía a principios de año con la borrasca ‘Filomena’. De acuerdo a Rodríguez este personal es insuficiente para llevar a cabo esta labor y por ello está acordado el retorno de parte de los reubicados si hiciera falta, algo que ya está previsto para mediados de mes cuando se estima que Red Eléctrica de España (REE), operadora del sistema, demandará entrar en la red.

Aunque el cierre de la central es una triste noticia, Rodríguez Galdeano, aún dedicando 37 años de su vida a la planta carbonera-desde que se construyó-, es consciente del camino hacia la descarbonización y un sistema más sostenible. Asimismo considera que, a pesar de todas las variaciones laborales que conllevan cambios de vidas personales y familiares, las oportunidades para los trabajadores de Endesa han sido buenas en cuanto a la posibilidad de, voluntariamente, continuar con un puesto de trabajo; por lo que insiste, sobre todo, en no descuidar a los trabajadores de empresas auxiliares, de los que a muchos solo les distingue el color del casco. El presidente del comité de empresa expone que para ellos, en distintas situaciones laborales actualmente y algunos aún trabajando para la eléctrica, Endesa se ha comprometido a que participen en las labores de desmantelamiento de la planta. Cuando esta tarea finalice, la compañía también, según Rodríguez Galdeano, ha expresado que los posicionará ante los nuevos propietarios de los terrenos que venda la compañía para iniciar nuevos proyectos o iniciativas que la propia Endesa ponga en marcha dentro de su Plan Futur-e. En esta línea, tras el anuncio de la autorización por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, el alcalde de Carboneras, José Luis Amérigo, avanzaba que se está trabajando para cerrar próximamente un acuerdo con la Junta de Andalucía y Endesa para la recualificación del personal afectado por el cierre en materia de energías renovables o de cara a las labores de desmantelamiento de las instalaciones.

Impacto en el presupuesto municipal

El cierre de la central Litoral afecta de forma a su contribución a las arcas municipales del Ayuntamiento de Carboneras, que ascendía en 2019, por el conjunto de impuestos y tasas, a 2,96 millones de euros, que representan alrededor de un 23,5% del presupuesto de la localidad. tal y como se recoge en el borrador para el Convenio de Transición Justa de Carboneras, fechado en abril del pasado año. Por tanto, el Consistorio, y con él el propio pueblo que vería menguado el capital destinado a servicios municipales, es parte activa para intentar paliar la marcha de Endesa. En esta línea, Antonio Rodríguez, presidente del comité de empresa, señala que ha brindado su apoyo al alcalde para lo que necesite. Paralelamente, el subdelegado del Gobierno en Almería, Manuel de la Fuente, señalaba que la autorización del MITECO es un paso importante y "ahora habrá que poner en marcha los tres proyectos que fueron aprobados a través del Instituto de la Transición Justa". Así recordaba la creación de un espacio de “coworking” municipal y un laboratorio de ideas para el desarrollo sostenible en Carboneras, la recuperación de suelos degradados por la actividad de la central térmica, torres y líneas eléctricas y por otras industrias cercanas al término municipal y su posterior reforestación y la construcción de una residencia para la atención de personas mayores o en situación de dependencia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios