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Jornada volátil
Desde hace unas semanas, el menú del comedor universitario de la UAL se ha hecho viral gracias a sus celebradas natillas, ‘tillas’ en las redes sociales. Tal fue su éxito, que otras universidades no dudaron en subirse al carro y copiar la receta almeriense. No sé si lo de Rubi con Carrillo es un intento de copiar a Guardiola con Lillo, pero el caso es que el entrenador del Almería va a contar en su equipo de trabajo con Joan Carillo, uno de los entrenadores más randoms que tuvimos por nuestra tierra y que siempre será recordado por ese invento táctico que nos deleitó con el burkinés Jonathan Zongo jugando de mediocentro. Un Carrillo que, por cierto, también fue ayudante de otro exrojiblanco, el portugués José Gomes, en el Videoton húngaro. Rubi y Carrillo se conocen del futbol formativo catalán y volverán a unir sus caminos en nuestra tierra, donde los dos tuvieron suertes muy dispares. Es un poco como lo de Guardiola y Lillo, otro ilustre ex del Almería. Coincidieron en México, en el Dorados de Sinaloa, cuando el ahora entrenador del City daba los últimos coletazos a su carrera de futbolista. Recuerdo que entonces, Pep ya hablaba maravillas de Lillo, al que consideraba un maestro. Años más tarde protagonozarían uno de los episodios más bochornosos de nuestra historia cuando el Barcelona de Guardiola le endosó un 0-8 al Almería de Lillo, costándole el cargo. Desde 2020 trabajan juntos en el City (con un leve escarceo entre medias del propio Lillo). La sociedad Rubi-Carrillo es, a priori, tan singular como la Guadiola-Lillo. Un entrenador de éxito que echa mano de un colega que, en lo teórico, tiene muchos conocimientos, pero a nivel práctico su carrera ha tenido más picos bajos que altos. Rubi también copia a otro gran entrenador, Ancelotti, incorporando a su hijo al organigrama técnico. Ojalá que dé con la receta del éxito y nos devuelva a Primera. Y ojalá que el Almería B dé la alegría del año y consiga el ascenso a 2ª RFEF. Tras superar al Malagueño y el Jaén, tiene el último escollo del Toledo, un histórico con una gran afición. Un gran desafío, pero estos chavales pueden con todo.
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