
Libertad Quijotesca
Irene Gálvez
¿Hasta cuando?
Es lo de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio, nos asombra lo de Trump allí y no vemos lo de aquí. A veces, y gracias a que aún perdura en nosotros (más en nuestros mayores) el dolor del último enfrentamiento, conseguimos ocultar nuestro cainismo con algún barniz; pero pasado un tiempo, con la ayuda de los más jóvenes, olvidamos todo y volvemos a las andadas. ¿Que Trump ha subido en las encuestas tras su condena? Desde que conocimos el presunto fraude fiscal del novio de Ayuso, la madrileña asciende en los sondeos (¡Ay, Feijóo, Feijóo!); ella no tenía nada que ver, pero hábilmente aconsejada para aprovechar el caso y catapultarse como víctima de una persecución, salió y dijo cuantas barbaridades fueron necesarias en defensa de su pareja. Begoña puede que, en efecto, no haya cometido delito alguno y hasta es posible que incluso éticamente no haya caso (estéticamente es otra cosa, ¿pero qué importa la estética en estos tiempos?); ahora bien, si fuera condenada, el PSOE rompería el techo de las encuestas para las legislativas y el CIS lo auparía hasta los 400 escaños (sólo hay 350, pero Tezanos aún no ha desarrollado todo su potencial). Sí, aquí somos campeones del trumpismo. Hasta hace poco, los eslóganes en las campañas eran ‘Por el cambio’, ‘Para que España funcione’ y por ahí, ahora van de media España contra la otra media, de los zurdos contra los diestros. El ‘¡Van listos!’ de Pedro ha sido el lema oficioso del PSOE, y no olvidemos el esperanzador ‘¡A la mierda!’ de Yolanda. Hacemos una ley de amnistía (aprobada por una diferencia de 5 votos, el amplio consenso que aconsejaba la Comisión de Venecia) para el reencuentro y la convivencia, y nos sale una norma para la victoria de unos (como han reconocido, eufóricos, los indepes) y la derrota de otros (quienes defendemos lo que llaman, despectivamente, el ‘régimen del 78’). Y es que cuando nos ponemos a arreglar ‘el conflicto’… Ahora no ha llegado ninguna concordia, ha llegado su victoria, y sólo es la primera, según Rufián, no nos vengas con milongas, Pedro. “¿Es a mí? ¿Pero acaso yo he acudido a los debates para defender esa ley? ¡So listos, fachosferos, enfangados! ¿A que os mando otra carta?”.
Estados Unidos no puede darnos lecciones de ‘guerracivilismo’ porque esa asignatura la dominamos a la perfección. “No, si nosotros no pretendíamos...”. “Por si acaso”.
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