Reivindicación de la política

Si por "política" entendemos "aquello que hacen algunos políticos", entonces no se trata de algo ni "noble" ni "necesario"

Recuerdo aquella canción de Paco Ibáñez "Me lo decía mi abuelito, me lo decía mi papá". Una letra de Goytisolo que considerábamos sabia. No eran aquellos los consejos que me daba mi padre. Pero, como el destinatario de aquellos consejos, los olvidé muchas veces. Me decía que "no me metiera en política". Coincidía ese consejo con el que, según cierto anecdotario, le daba Franco a no sé quién:"Haga usted como yo, y no se meta en política". Ignoro cuál fue la respuesta del destinatario de aquel consejo. Pero yo no terminaba de entender los motivos de aquellos recelos, o más que recelos. Consideraba, y lo peor es que lo sigo considerando, que al menos lo que yo entiendo por "politica" es no solo noble, sino también totalmente necesario. Aunque si por "política" entendemos "Aquello que hacen algunos políticos", entonces no se trata de algo ni "noble" ni "necesario". Por ejemplo, ¿qué quieren decir los que afirman que no se debe mezclar la educación con la política? ¿O que no hay que permitir que se inmiscuya la política en el ámbito sanitario? Por poner un par de ejemplos. Porque, si no es la politica la que debe decidir en esos ámbitos, ¿quién o qué debe tomar decisiones? ¿Deben ser los banqueros los que decidan la economía? ¿O las farmacéuticas las que rijan la politica sanitaria? ¿O que sean las constructoras las que hagan las planificaciones urbanísticas? Me temo que sean unas preguntas retóricas. Pero los políticos han abandonado esos ámbitos y los han dejado en manos de "técnicos". Ahora los llamados "políticos" se han dedicado a otras cosas. Toda su actividad se centra en la toma del poder, en el asalto a los cielos o a lo que sea. Puras estrategias. Puro partidismo. Incluso pura lucha intrapartidos. ¿Cómo interpretar, si no, las preocupaciones que centran la actividad de los políticos nacionales o los catalanes? Si la política es eso, bien habría hecho yo en seguir los consejos de mi padre. Y no es una paradoja, pero quiero reivindicar el valor de la política, pero en cuanto la política tiene como objetivo el BIEN COMÚN. Nada tiene que ver esta actividad con las asechanzas partidistas. Lo triste, creo, es que estemos usando una misma palabra al hablar de política, pero estamos pensando en cosas muy diferentes. Hay una cierta analogía significativa, en parte coincide el significado y en parte no. Pero desemboca en la mayor de las confusiones, en el mayor de los equívocos.

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