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El pasado 15 de enero en el Patio de Luces de la Diputación de Almería acogió un entrañable acto institucional presidido por José Antonio García Alcaina, presidente de la Corporación provincial, quien hizo entrega del Escudo de Oro de la provincia de Almería al Doctor Francisco Ortega Viñolo en virtud de las circunstancias profesionales que recaen en su dignísima persona dedicada con hondo sentir vocacional como médico a los pacientes que ha tratado en su dilatada vida facultativa y en defensa del bien común del Colegio Oficial de Médicos de Almería como Corporación de Derecho Público.
Conocí a Don Francisco desde que era un preadolescente, 1974, al tenerle como médico en el consultorio de la calle Gerona, así como, el ir a su consulta privada en la calle san Leonardo. Pero especialmente, también lo recuerdo cuando en más de alguna ocasión fue a casa de mis padres para atenderles en la plaza Marín, porque era el también el médico de empresa que atendía a los empleados de la Caja Rural, en este caso concreto, a mi padre Juan Aguilera Ruiz y mi hermano Juan Rafael, quien estuvo presente en el acto, así como, a buen seguro, a mi padre le hubiese agradado pero sus 97 años largos fue un impedimento, al igual que, desde el Cielo se tuvo que hacer presente mi madre, Dolores Martínez Oña, quien confiaba mucho en su caudal de sapiencia y sabiduría. Don Francisco, una persona impregnada de gran sociabilidad en sus encuentros con los enfermos y amistades, dando siempre sabios y prudentes consejos para llevar una vida saludable en lo personal y en lo profesional, a mí me los ha dado, un hombre rociado de valores y principios humanísticos cristianos, ejemplo ciudadano de prestancia y saber estar, testimonio público del compromiso con el Evangelio de Cristo.
El Dr. Ortega Viñolo en el año jubilar Paulino 2009 pronunció el pregón de la Semana Santa en el Teatro Apolo presentado por el Catedrático Nazario Yuste Rossell, así como, cada Lunes Santo acompañaba penitencialmente a la Hermandad de Pasión.
Finalizó con este párrafo del pregón pasionista: “Que nuestra Semana Santa, nos acerque y nos aproxime a las verdades inmutables de nuestra fe. Que nos haga conocer más y mejor, y vivir con razones y fundamentos nuestro ser cristiano. Que nuestra oración y nuestra caridad sean los pilares sólidos de nuestra vida y que la Semana Santa Almeriense, con el esfuerzo de todos, absolutamente de todos, sea cada día más bella, más digna, más vibrante, más testimonial y más santa.” Paz y Bien.
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