En tránsito
Eduardo Jordá
Vivienda
Se me ha muerto como del rayo Rafaliyo Amador. Ahora a ver si como a Jorge y Robe todos le dedican sentidos pésames. En la madrugada del 9, en el duermevela lo decía Cathy Claret, y ni siquiera se enteraba wikipedia, a las 5 ya si lo ponía, quién vela las noches de wikipedia. Al día siguiente ya lo decían los facebooks. Los facebooks más recios, que no los más reacios. Los más reacios son las teles y las radios. Creo que no he visto ni escuchado nada sobre su fallecimiento. Cathy Claret, colega de los Amador de músicas y sones, dice que si es antigitanismo que los medios más mediáticos no digan nada de la muerte de Rafael Amador. No es eso Cathy, es que hasta entre los malditos hay clases. Clases y limpieza facial, limpieza de imagen, véase si no el ejemplo de Robe, de maldito a bendito en unos años. Rafael Amador era la cara B de Pata Negra y su hermano era la cara A, es la cara A. Verás Cathy como los medios que tú dices sí que no tienen antigitanismo ni nada cuando toque anunciar lo propio de Raimundo, que tarde eternidades el anuncio pero ya no habrá problema con que gitano o no. Pero Rafael no triunfó, ni salió de su claustro de leyendas sin suerte. Es que ni siquiera salió ni para ser el perdedor de los escenarios ni nada. Se le veía no del todo mal en los documentales, recogido, estable, familiar, arrepentido de sus locuras y sin decir nada de sus inspiraciones. Mantuvo el tipo con un Pata Negra impar y fue dejando tirados a periodistas, programas de tv y todo quisque que quisiera seguir dándole bola. Nunca grabó un tercer disco con su formato impar y no probó las mieles que probó su hermano, que, por cierto, hace la friolera de 23 años que tampoco graba ningún disco, también en su formato impar. Pero su leyenda no es oscura, como la de su hermano y sí puede salir en los telediarios. Yo me quedo con Rafael y su perdición con freno de mano echado para siempre. Lo que hizo, cuando llegaba a tiempo, con Antoñito Smash a la batería y Juanjo Pizarro al bajo, como un trío pata negra de verdad, no desmerece a otro albino aunque oscuro, Johnny Winter, solo que este murió con la guitarra puesta y montones de discos grabados. Pero los dos tenían ese pellizco salvaje que tienen pocos. Recuerdo una actuación en Canal Sur del trío pata negra final que nos dejó boquiabiertos. Nunca he logrado rescatarla ni verla en ningún sitio, ahora que todo está en todas partes.
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