Ciavieja
Moreno Bonilla maltrata a Almería
Si hay algo de lo que la mayoría de la gente está plenamente convencida es de que antes, cuando se necesitaba acudir al médico, se conseguía una cita en muy poco tiempo. Si se tenía un problema grave de salud, las pruebas diagnósticas se realizaban casi de inmediato, al igual que las intervenciones quirúrgicas.
Hoy no ocurre nada de eso. Los tiempos de espera son insoportables en la mayoría de las fases por las que puede transitar una enfermedad, como consecuencia de la calamitosa gestión de la sanidad pública que está realizando Moreno Bonilla desde que accedió a la presidencia del Gobierno andaluz.
En esto no ha tenido que ver ninguna circunstancia ajena al sistema, ninguna catástrofe sobrevenida ni nada parecido. La causa es bien distinta: se ha abandonado a su suerte la salud de las personas que no tienen la capacidad de pagarse un seguro privado. Cualquiera que se encuentre en esas circunstancias o tenga un familiar esperando ser atendido lo sabe y lo sufre.
El mayor capital que atesoramos los almerienses y el resto de andaluces y andaluzas, que es nuestra salud, se encuentra hoy seriamente comprometido. En nuestra provincia, la situación es, si cabe, más grave, puesto que partimos de un agujero de 135 millones de euros en los presupuestos para gastos sanitarios y de más de 1.600 profesionales menos. El roto, por lo tanto, es descomunal para Almería, que tiene la misma población que otras provincias andaluzas, pero recibe un trato desigual.
¿Somos los almerienses ciudadanos de segunda o de tercera para Moreno Bonilla? Todo apunta a que sí, ya que no se corrige una discriminación que se traduce en menos médicos especialistas, menos enfermeros y enfermeras, menos pruebas, menos intervenciones quirúrgicas y, en definitiva, menos derecho a la salud.
El desmantelamiento de la sanidad pública por parte del presidente de la Junta está llevando al límite a hospitales como el del Poniente, tal y como se denuncia un día sí y otro también. En el de Huércal-Overa hace tiempo que el reloj se detuvo para la mayoría de las especialidades y en Torrecárdenas la propaganda de la Junta tampoco puede tapar la alarmante falta de profesionales. ¿Creen que exagero? Pregunten a quienes, después de esperar meses para una prueba, siguen aguardando durante unos cuantos meses más para conocer el resultado.
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