Postdata
Rafael Padilla
Todo se puede decir
Con la apertura del tramo último del Paseo y la Puerta de Purchena, la primera fase de unos trabajos de peatonalización que van a darle una nueva vida a la arteria comercial y social más importante de la ciudad, ha arrancado el trienio de la transformación urbana de Almería, una de las mayores revoluciones de su historia, cimentada sobre tres proyectos estratégicos que se materializarán a lo largo de 2026, 2027 y 2028. Este cambio sin precedentes en la fisonomía urbanística de la capital, una trascendental metamorfosis con la que alcanzar la ciudad del siglo XXI, está asentado en la rehabilitación y puesta en valor del gran eje socioeconómico del corazón de Almería, en su conexión con un frente litoral que se pondrá en valor y abrirá a la ciudadanía y en la integración ferroviaria que acabará con esa cicatriz que históricamente ha partido la urbe en dos franjas con una mínima conexión y movilidad indecente. La peatonalización se completará en el primer semestre del año que ya está a la vuelta de la esquina, con meses de retraso porque la empresa constructora ha pedido una moratoria.
Arquitectos, técnicos y contratista no han acordado una planificación óptima de las obras y la demora que indigna a comerciantes y vecinos quedará en anécdota más pronto que tarde. Serán algunos meses añadidos de remates y ajustes de lo que no se ha materializado correctamente, por la presión social y unos plazos poco eficientes, pero estoy convencido de que se convertirá en un verdadero hito que dará el impulso que necesita el centro. A partir de ahí todos los focos, y el tribunal de la opinión pública almeriense, pasarán a la segunda gran actuación de la ciudad que tiene que culminarse antes de que comience 2027. Con el soterramiento de las vías del tren y la llegada de la alta velocidad (a la espera de que estén operativos todos los tramos a Murcia), Almería va a dar un salto gigantesco en movilidad interna y comunicaciones con el mediterráneo y Madrid.
La tercera gran obra ya en curso, con la recta final de la envolvente que recubrirá con 2.000 metros cuadrados de Dekton la sede de la Autoridad Portuaria a principios de año, será el proyecto puerto-ciudad que abrirá el histórico recinto y la primera línea del mar al ocio y disfrute ciudadano a lo largo de 2028 acabando con una histórica barrera tanto física como psicológica. Las tres actuaciones a desarrollar durante el próximo trienio supondrán la mayor transformación de la historia reciente de la capital, siendo el precedente más cercano los trabajos de encauzamiento y urbanización de la Rambla en los ochenta. Una avenida Federico García Lorca que se convirtió en un eje vital para el desarrollismo de la ciudad, en uno de los más dinámicos en todos los aspectos, y el nuevo Paseo, el puerto-ciudad y la segunda fase del soterramiento serán los pilares sobre los que se asiente el progreso de la Almería del futuro.
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