El acta de Vivancos Fue como mezclar aceite con agua

  • Es mareante tener a un conjunto que te disputa cada balón y que te achica los espacios de una forma tan solidaria

Penalti marcado por Álvaro Giménez. Penalti marcado por Álvaro Giménez.

Penalti marcado por Álvaro Giménez. / Sebastián Ferrero

Una noria que no para de dar vueltas. Esa es la sensación que deja este Almería en cada estadio que visita y en el suyo propio. Es mareante tener a un conjunto que te disputa cada balón y que te achica los espacios de una forma tan solidaria. Cierto es que, con independencia del resultado, los anteriores partidos de los rojiblancos no han diferido demasiado del disputado en Tenerife; la diferencia estribó en poder enfrentarte a un conjunto con el genuino sello de Oltra, un equipo que quiere ser ofensivo pero de una manera desordenada, desde la delantera a la defensa. Eso mismo ya se sufrió por estos lares cuando Alfonso García apostó por el fútbol ofensivo del valenciano sin tener en cuenta otros detalles.

Lo de ayer fue como mezclar aceite con agua. En cada aspecto del juego el conjunto de Fran Fernández le ganaba al de Oltra, y vuelvo a decir lo de conjunto porque sigo pensando que en el Tenerife (y en otras plantillas de Segunda) hay algunos jugadores mejor dotados técnicamente que en el Almería. Sin embargo FF está logrando que marche lo que no funcionaba la pasada campaña. Un Juan Carlos Real que se fue de Tenerife con más pena que gloria, un Álvaro Giménez que necesitó tres temporadas para lograr menos de la mitad de los tantos que cosecha en la actualidad o unos extremos como Rioja o Corpas, hartos de correr las bandas de estadios como los del Talavera o Jumilla. Se podría seguir con la retahíla, pero hay que continuar con el análisis. Y a colación de la preparación, en este caso física, impresiona comprobar cómo el referido Rioja es capaz de llegar tras una serie de regates a un balón imposible en las postrimerías del encuentro. Lo tienen todo para rubricar el contrato de sus vidas unos jugadores que han tenido la suerte de cruzarse en el camino con FF en vez de con Oltra, tan buena persona como paupérrimo entrenador. Y digo el contrato de sus vidas porque en Almería alguno que otro pisa campos de Liga de Fútbol Profesional pero cobra como Liga de Fútbol, sin el término Profesional, o sea, como si siguiera corriendo la banda del Talavera.

Ojalá que el mencionado contrato de sus vidas lo rubriquen en Almería, pero sinceramente quien debería hacerlo es el gran artífice de todo esto, Fran Fernández, con independencia de quien se quede o se vaya. Ya veremos, pero antes se atisba la posibilidad de poder meter la cabeza en las eliminatorias de ascenso. Parece que por mucho que se pierda, empate o gane la diferencia con los puestos nobles siempre es la misma, seis puntos. Se cuenta con la ventaja de disponer de un equipo enchufado y, sobre todo, con confianza. No hay nada más que recordar el rondo a lo Barça que se atrevieron a hacer en la segunda mitad unos jugadores que hasta hace nada ni hubieran soñado algo similar en el histórico Heliodoro Rodríguez. La tarea no es fácil, los contrarios disponen de jugadores de calidad y no conviene olvidar que, pese a las buenas sensaciones, de los últimos 24 puntos se han logrado 9. La máquina de FF funcional al 200 %, a ver hasta dónde le llega.

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