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Una vendimia como las de antes

  • Buena cosecha de la uva almeriense esta campaña, favorecida por una primavera que fue lluviosa y un verano no muy caluroso. Cepa Bosquet, en Laujar, comenzaba el pasado viernes la recolecta

Tranquila y pausada, propiciando una excelente maduración del fruto. Y, sobre todo, en su tiempo. Hacía tiempo que no se recordaba una vendimia tan tardía, pero es que es en este tiempo cuando empezaba antes. Los efectos del cambio climático venían adelantando la recolecta almeriense de uva para mediados de agosto, este año se ha demorado hasta principios de septiembre y se desarrollará hasta finales de octubre, o incluso se podría meter en noviembre en algunas variedades más tardías.

"Pero esto era lo normal", explica un vendimiador tijeras en mano, con una temperatura agradable a pesar de la época en la zona de Laujar, comarca de la Alta Alpujarra y zona vitivinícola en la provincia por antomasia, reconocida por su Indicación Geográfica Protegida "Laujar-Alpujarra".

Asaja El comité ejecutivo de la organización acudió a la vendimia alpujarreña

La vendimia en la Alpujarra se está viendo favorecida por una temperatura agradable en estas jornadas. La vendimia en la Alpujarra se está viendo favorecida por una temperatura agradable en estas jornadas.

La vendimia en la Alpujarra se está viendo favorecida por una temperatura agradable en estas jornadas. / Javier Alonso

En este municipio vive, respira y deleita la Bodega Cepa Bosquet, desde donde deleita con sus vinos a la provincia, a España y el resto del mundo.

Comenzaron su vendimia el pasado viernes y las expectativas son muy altas, ya que "ha sido muy buena", explican. Una primavera lluviosa, seguida por un verano que no ha sido muy caluroso han favorecido un cultivo sosegado, de maduración muy regular y que va a dar lugar a una cosecha que ya está causando una gran expectación para los amantes de Cepa Bosquet, sabedores de su manera artesanal de trabajar y su capacidad para sacar el mejor sabor que pueden dar las viñas alpujarreñas, y concretamente en Laujar.

Una vendimia como las de antes Una vendimia como las de antes

Una vendimia como las de antes

En términos cuantitativos, la vendimia se puede calificar como media, pero sí es cierto que ha sido de gran calidad. Sin embargo, en el caso de Cepa Bosquet, la filosofía es clara: calidad por encima de todo. Eso ha dado lugar en esta ocasión a la necesidad de podar aún en verde por la gran productividad de las cepas y para obtener un vino premium es necesario bajar ese volumen para favorecer una uva con todas las propiedades para elaborar el mejor de los productos.

En esta bodega, que comenzara su nueva andadura frente a "Bodegas y Viñedos Laujar, SA." fundada en el año 2007, comenzaron la recolecta el pasado viernes día 7 de septiembre y continuarán durante los dos próximos meses hasta completar sus 52 hectáreas de viñedos en el corazón de Laujar.

Esta misma semana, el comité de Asaja Almería, con su presidente a la cabeza, Pascual Soler, acudió a la llamada del gerente de la Bodega, Gabriel Bosquet, para conocer el inicio de la vendimia de este 2018. Abrieron sus puertas para conocer desde el primer paso, la recolecta, hasta el último, con el proceso que siguen todas y cada una de sus variedades de vino, tan reconocidas en el mercado.

Una vendimia como las de antes Una vendimia como las de antes

Una vendimia como las de antes

Durante esta jornada, fue primero el propio Gabriel Bosquet quien guió un recorrido por las diferentes viñas con las que cuenta la bodega por el término municipal, donde se pudo contemplar como se está trabajando con mimo en la recolecta. "Se ha vuelto a la normalidad", explicaba el gerente, sobre unas cepas que han dado rendimiento y cuya uva es de calidad. Más en su caso. Son muchos los factores que influyen en la producción de un gran vino. Los principales, además de los factores climáticos: el suelo, que en Laujar es único y prilegiado, y lo más importante, el método. Esta última parte marca la diferencia, y en Bosquet se tiene en cuenta absolutamente todo detalle, por pequeño que sea. Desde el corte del racimo, por supuesto. Los vendimiadores aplican su técnica para no dañar la uva y realizan un pulcro trabajo de selección dejando fuera toda aquella que tiene la más mínima magulladura, por pequeña que sea ya no vale. Hay que tener claro que un vino de calidad siempre tiene que vendimiarse a mano, algo que queda patente en Cepa Bosquet.

El control técnico sobre la bodega y responsable del éxito del producto es Virginia Bosquet, la enóloga de la firma, quien mostró el proceso de elaboración. Un camino que comienza en el momento que comienzan a entrar las primeras uvas y que ya está en marcha.

El primer paso es el despalillado y estrujado. Sea blanco o tinto. En el primer caso se prensa directamente, en el segundo el proceso es más largo. Primero los granos de uva ligeramente estrujados van a parar a un depósito y se deja un 20% de su capacidad sin llenar, así se da margen para cuando fermente una pasta que aumentará el volumen que se había dejado libre previamente.

La vendimia en la Alpujarra se está viendo favorecida por una temperatura agradableen estas jornadas. La vendimia en la Alpujarra se está viendo favorecida por una temperatura agradableen  estas jornadas.

La vendimia en la Alpujarra se está viendo favorecida por una temperatura agradableen estas jornadas.

En este caso, el del tinto, la pulpa de la uva se macera con las pieles y hollejos. Un proceso que le da ese aroma y color tan característico al tinto, además de su sabor. Durante la fermentación es necesario hacer remontados constantes, esto es remover la pasta hasta que las pieles terminan flotando. Este proceso es necesario para evitar que el vino se convierta en vinagre. Con el paso de las semanas se van aplastando hasta el fondo hasta que llega el momento que por densidad ya se ha obtenido el vino. Pero hay más. Ahí es cuando empieza el descube para separar vino yema de hollejos. Este vino yema es el de mayor calidad y se lleva a otro depósito. Mientras que los hollejos son prensados y se obtiene un vino de prensa con más color, tanino y más astringente. El vino yema y el vino prensa no se mezclan, se llevan a depósitos diferentes.

Después hay una segunda fermentación, llamada maloláctica, que dura entre una semana y quince díad en función de la temperatura y que es propiciada por bacterias lácticas. Tras este proceso, el vino va a barricas o a otro depósito, dependiendo del destino final. Es decir, si va a ser un vino joven o va a envejecer en madera de roble. En este caso se da lugar a una integración vino-barrica que favorece unos matices únicos para los sentidos.

El vino de Cepa Bosquet que menos tiempo permanece en barrica es tres y el que más 18. En su sala de barricas cuentan con 300 unidades de primerísima calidad, siendo el 70% de ellas americanas y el 30% francesas.

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