El desafío millonario de construir un refugio temporal de inmigrantes en la isla de Alborán
Defensa destinará más de 3 millones a la mejora de las infraestructuras del Destacamento Naval, de los que casi dos corresponden a la logística porque hay que transportar en barcos y helicópteros los materiales, maquinaria y personal
Margarita Robles en la isla de Alborán: “Después de la crisis de los migrantes, la isla es una prioridad”
Margarita Robles se convertía en marzo de 2024 en la primera ministra de Defensa que visitaba la isla de Alborán, un enclave estratégico para el control del tráfico marítimo entre el Mediterráneo y el Atlántico, con el que soñarían narcos y contrabandistas, la vigilancia de la soberanía nacional y la protección de la reserva natural y los intereses económicos asociados a la riqueza de unos caladeros que serían esquilmados por los países del norte de África. A este trozo de tierra, que pertenece administrativamente al barrio almeriense de Pescadería y debe su nombre al corsario tunecino Al-Borani, habían llegado a finales de febrero casi 200 inmigrantes en una avalancha de pateras y el histórico aterrizaje de la ministra en el islote permitía reconocer la “importante y difícil labor humanitaria” que desempeñan los integrantes del Destacamento Naval que los atendieron y custodiarion durante diez días y anunciar la construcción de un refugio temporal.
En un barracón prefabricado que había sido su acuartelamiento a principios de siglo, antes de convertirse en un almacén con máquinas de gimnasio, tienen pequeñas salas en las que dan cobijo a los inmigrantes, a los que proporcionan mantas térmicas, agua y raciones de alimentos enviados por Cruz Roja, mientras se desplaza una embarcación de Salvamento Marítimo para trasladarlos a los puertos de Almería o Motril. Módulos sin condiciones adecuadas para atender a grupos cada vez más numerosos de africanos víctimas de las mafias que desembarcan en la isla, sobre todo en situaciones de elevado riesgo sanitario como ocurrió con el ébola o el coronavirus en las que tienen que aislar al enfermo que no ha superado el test del termómetro térmico. El reacondicionamiento de las infraestructuras actuales del faro, que comparten puntualmente con personal de la Secretaría General de Pesca, y la construcción de un refugio temporal permitirían dar una mejor respuesta a la crisis migratoria del Mediterráneo ante la creciente llegada de pateras a la isla de Alborán.
El goteo ha sido permanente en los últimos años, con periodos tan convulsos como el primer semestre de 2014 en el que 400 inmigrantes desembarcaron en once pateras en este enclave de 90.000 metros cuadrados de roca volcánica que los musulmanes conocían como el "ombligo del mar". Lanchas neumáticas y botes en descomposición en el embarcadero son fiel testimonio de más de un naufragio en este pequeño espacio emergido de poco más 600 metros de longitud por 270 en su parte más ancha. A veces han llegado a tierra arrastrados por el mar cadáveres de africanos que perdieron la vida en su intento de cruzar el Estrecho buscando una vida mejor en Europa. A finales del año 2011 fue reconocida con la Cruz del Mérito Naval con el distintivo amarillo la heroica hazaña del sargento primero Carlos Trujillo que un año antes en una arriesgada operación rescató uno a uno a los treinta ocupantes, incluido un recién nacido, de una patera que embarrancó en las proximidades de un escarpado.
En el Consejo de Ministros del 16 de abril de 2024 se aprobó el acuerdo de declaración de emergencia para la construcción del refugio temporal con el que se procedería también a la necesaria actualización, mejora y optimización de las infraestructuras de la isla, dotando al destacamento naval de las capacidades adecuadas para permitir dar respuesta logística a emergencias y situaciones imprevistas derivadas del tráfico marítimo con un valor estimado de 1,3 millones de euros. Situada a 56 kilómetros al norte del Cabo Tres Forcas de Marruecos y a 92 al sur de la localidad almeriense de Adra, el desarrollo de los trabajos se convertía en un verdadero desafío por la logística que implica cada actuación y desde junio del pasado año se ha venido tramitando la contratación de servicios de transporte marítimo y aéreo del personal y los materiales, maquinaria y medios necesarios. Hace tan sólo unos días se adjudicaba uno de los contratos necesarios y acaba de licitarse otro que había quedado desierto anteriormente.
La empresa adjudicataria de los trabajos en la isla de Alborán es Tragsa y ha materializado ya acuerdos por valor de 731.000 euros, cuyo plazo de ejecución se prolonga hasta octubre de 2027, y el que está pendiente todavía ronda los 1,2 millones con previsión de inicio el 19 e mayo de este año y una duración de ocho meses. Teniendo en cuenta que el valor estimado de la ejecución de las obras es de 1,3 millones, el presupuesto total que se va a invertir en esta actuación supera los 3 millones, de los que casi dos se destinarán exclusivamente al transporte marítimo y áereo. La empresa World Aviation SL firmó el contrato el 30 de octubre de 2025 para trasladar en helicóptero a los técnicos a la isla de Alborán durante quince meses por importe de 384.599 euros.
Servicios y Estudios Marítimos SL resultó adjudicataria del transporte marítimo del personal de Tragsa en un periodo de 15 meses que se inició el 15 de septiembre del pasado año. Este contrato, con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Next GenerationEU, asciende a 212.400 euros. Y Alquileres Náuticos del Sur SL se quedó con el lote de transporte en embarcación del rango de 20-50 toneladas rubricando la firma el 19 de enero por 135.000 euros. Otro de los contratos quedó desierto, el de embarcaciones de entre 200-500 toneladas, con un valor estimado de 1,7 millones. Esa tramitación con fondos europeos ya se cerró y se ha iniciado una nueva licitación por valor de 1,2 millones y plazo de ejecución de 8 meses que mantendrá abierto el plazo de recepción de ofertas hasta el 19 de febrero.
En una de las memorias de la actuación de Tragsa se remarca la singularidad del enclave, de acceso exclusivamente marítimo, y la necesidad de garantizar desde la península el suministro regular de materiales, equipos, maquinaria y otros recursos necesarios para los trabajos. Requieren embarcaciones con medios propios de carga y descarga con grúa de capacidad mínima de 30 toneladas. En verano del pasado año también se tramitó el suministro de fachada ligera de panel de sándwich de GRC fotocatalítico para la obra de mejora de las instalaciones del destacamento naval por importe e 55.000 euros. Otros contratos públicos han sido para Grupo SP Lorca SL por 24.183 euros por el suministro de acero inoxidable corrugado y el de arena, grava, piedras, cemento y otros materiales por 217.937 euros con un plazo de ejecución de 12 meses desde el 28 de noviembre de 2025.
Además de su importancia para la protección de las aguas de soberanía nacional, desde la isla de Alborán se controla el flujo de embarcaciones de una zona por la que navegan más de 80.000 mercantes y pesqueros al año y envía datos con asiduidad a la Agencia Estatal de Meteorología. Los cometidos del destacamento naval de la Armada son mantener la vigilancia y un adecuado conocimiento de la situación, mediante la presencia física, medios electrónicos y la implantación de un sistema de indicadores y alertas, que permite la reacción eficaz ante cualquier incidente que pudiese surgir, garantizando la seguridad de los espacios terrestres. El islote es, además, un referente en biodiversidad por sus endemismos de flora y como lugar de nidificación y reposadero para aves migratorias.
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