Economía

El A400M está cerca de convertirse en el avión más versátil de la historia

Operaciones del A400M en una playa / Airbus

El avión se ensambla en Sevilla, pero ya ha sido visto en los cielos de más de medio mundo, ya sea en pruebas de vuelo, operaciones tácticas o misiones comerciales. A pesar de las dudas que por un motivo u otro han acompañado al programa desde su origen, la verdad es que el A400 avanza a buen ritmo tanto en entregas como en el desarrollo de sus capacidades más avanzadas.

Pedidos del A400M. Pedidos del A400M.

Pedidos del A400M. / Dpto. Infografía

Desde el pasado octubre de 2018, Airbus Defence and Space ha hecho entrega de 15 aeronaves a distintos países clientes. Han recibido nuevos A400M Alemania (9), Turquía (3), España (2) y Francia (1).

El Ejército del Aire español, por ejemplo, recibió su último A400M el pasado septiembre, con muy buena valoración por parte de los mandos militares. Además, está previsto que reciba otros tres en los próximos meses.

"Programa aburrido"

Esto demuestra la madurez de un avión que como indicó hace algunos meses el máximo responsable de aviones militares de la división y presidente de Airbus España, Alberto Gutiérrez, comienza a convertirse en "un programa aburrido".

Pero, además, la compañía ha puesto todo su empeño en que esa madurez también se transmita al desarrollo de las capacidades (capabilities, en la terminología anglosajona que domina el mundo aeronáutico) que cada fuerza aérea de cada país cliente ha pedido para sus aeronaves.

La promesa de Airbus era desarrollar el avión de transporte militar más versátil de la historia. Una aeronave que sirva para el presente y el futuro y pueda estar en servicio hasta al menos 2070.

Grandes progresos

Un objetivo muy ambicioso cuyos fundamentos se están poniendo ahora. Airbus Defence and Space se puso como objetivos prioritarios la certificación de las capacidades de repostaje de helicópteros y el despliegue de paracaidistas en su máximo potencial.

La compañía ha obtenido avances significativos en ambos retos. El más reciente fue el lanzamiento de 80 paracaidistas por las dos puertas laterales de forma simultánea, superado este mismo mes.

Además, en los ensayos realizados gracias a la colaboración de las Fuerzas Armadas de Francia y Bélgica se consiguió el despliegue de 58 paracaidistas por una sola puerta lateral, el máximo solicitado por los clientes.

Así, en este aspecto, sólo falta la consecución del lanzamiento simultáneo de hasta 116 paracaidistas usando las dos puertas laterales y la rampa. Un requisito que los responsables de la compañía esperan que esté completado a principios del próximo año.

Avión cisterna

También se han logrado avances recientes en el propósito de convertir a A400M en un avión total de repostaje en vuelo. El pasado mes, la aeronave realizó con éxito sus primeros contactos con helicópteros.

Repostaje de un helicóptero desde el aire. / Airbus

El A400M ya había demostrado con anterioridad su capacidad para convertirse en avión cisterna y cargar combustible en vuelo a cazas como el Eurofighter, el Rafale, el Tornado o el F/A-18 Hornet a casi cualquier velocidad o altitud. Igualmente es capaz de repostar a otros aviones de gran tamaño como el propio A400M.

El objetivo es lograr una aeronave que pueda dar servicio más de medio siglo

Airbus también ha logrado progresos en los sistemas de autodefensa. Así, los A400M se están equipado con señuelos y bengalas (Defensive Aids Sub-System), contramedidas infrarrojas y un blindaje extra en los casos que los clientes lo hayan solicitado.

A todo esto, hay que sumarle las pruebas exitosas obtenidas en aterrizaje, despegue y rodamiento en terrenos complicados como en suelos con arena, hierba o incluso en playas, aprovechando la bajamar.

Acuerdo de futuro

Aunque, seguramente el mayor avance que logró el programa fue la firma en pasado junio del nuevo contrato con la Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR), que representa a los países clientes que impulsaron el avión en su origen.

Este acuerdo recogía la bajada de la producción a quince aviones en 2019, a once en 2020 y a ocho en 2021. Un compromiso que, junto a otro contrato de soporte global rubricado en julio, garantizaba la vida industrial y, por tanto, el empleo de alta cualificación, hasta 2030.

La venta de nuevas unidades a países fuera de los clientes iniciales sigue siendo el gran reto

En este contexto de buenas noticias, el único gran reto al que se enfrenta el A400M, el gran símbolo de la aeronáutica andaluza, es la venta de nuevas unidades a países de fuera de la órbita de la OCCAR.

Sus responsables esperan que el hecho que el avión esté demostrando la versatilidad prometida en misiones reales y superando todos las pruebas de implementación de las capacidades prometidas facilite la labor comercial.

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