Las rebajas en Almería, pesimismo y esperanza ante un contexto complejo: "La vida ha subido mucho"

Comercio

Los establecimientos almerienses reciben una campaña marcada por su proximidad a la Navidad y por unas obras del Paseo que han hecho mella en el comercio local

¿Cuándo terminarán las obras del Paseo de Almería?

Plaza Suizos, en pleno Paseo de Almería, afronta la campaña invernal de rebajas. / MARIAN LEÓN

Cuando los almerienses aún están paladeando los últimos bocados del roscón de Reyes y reposando las copiosas comidas de Navidad, como cada año, las rebajas llaman a la puerta. Los comercios se alinean para ofrecer al consumidor sus productos con descuentos en un contexto en el que sucursales de grandes superficies y establecimientos de cercanía 'batallan' por diferenciarse y captar al cliente para obtener rentabilidad de esta campaña invernal, marcada por su cercanía a las fechas navideñas y el acecho de la sempiterna 'cuesta de enero'.

En Almería, según el informe anual emitido por la Unión de Consumidores de Andalucía (UCAUCE), cada hogar gastará alrededor de 114 euros, dato que sitúa a la provincia almeriense en torno a la media de la región (115), por encima de Huelva (109), Jaén (110) y Sevilla (113) y a rebufo de Cádiz (115), Córdoba (117), Granada (119) y Málaga (120). En lo que respecta a los sectores de compras, los almerienses desembolsarán un 66% del total en textil, un 24% en calzado y complementos y el 24% restante lo destinarán a productos del hogar.

Pero, ¿cómo afrontan los comercios almerienses este periodo de rebajas? Entre la incertidumbre y el optimismo navegan unos establecimientos, los del centro de la capital, a los que las obras del Paseo han mermado y que ahora vislumbran un horizonte en el que anhelan que el espacio que se le ha otorgado al peatón en la principal arteria de la ciudad redunde en una recuperación que se antoja más necesaria que nunca.

Así lo ratifica Pedro Berbel, director de tienda de Cortefiel, que alude a una "fluctuación de fecha" para referirse a un cambio de paradigma en las rebajas tal y como se conocían hasta hace unos años. "Ahora hay una disposición libre para que cada comercio pueda elegir la fecha de rebaja, aunque históricamente el día 7 de enero haya sido el señalado", argumenta un Berbel que se congratula por la buena afluencia que ha habido en su establecimiento en la campaña navideña y en el inicio de estos 'saldos'. "Hemos tenido mucho volumen, tanto de tráfico de clientes como de venta de unidades", abunda.

Preguntado por las datos de la UCAUCE, Berbel subraya que es complicado medir el valor medio de compra de cada cliente, puesto que desde Cortefiel se calcula teniendo en cuenta tanto este guarismo como el número de consumidores que entran a tienda y finalmente se llevan un producto a casa. "En nuestro caso hay mucho movimiento entre compra física y online, y la compra media aproximadamente sí que puede estar en torno a 100 o 120 euros aproximadamente", opina. Para el responsable de esta tienda en Almería, las obras del Paseo han influido tanto en el volumen de ventas como en el comportamiento del consumidor. "El cliente viene molesto porque unos días accede por un sitio y otros, por el contrario", sostiene.

Pérdidas del 53%

Quien va más allá es Juan Miguel Cubillo, responsable de tienda de Adolfo Domínguez, a quien la cercanía con la 'zona cero' de los trabajos durante el pasado año ha supuesto un lastre. "En septiembre registramos unas pérdidas del 53% con respecto al mismo trimestre del año anterior y aquí nadie ha venido a preocuparse por nosotros", lamenta. De este modo, para tratar de paliar ese déficit, narra Cubillo, la campaña de rebajas se ha solapado con la de Navidad, dando comienzo el 26 de diciembre, atendiendo a la particularidad del comprador. "Nosotros tenemos clientes muy fidelizados y asiduos", argumenta.

Para Cubillo, el reciente anuncio del recorte de los parterres de esta primera fase de la obra supone un añadido a la incertidumbre que ha sobrevolado el Paseo durante los meses precedentes. "Va a volver a haber polvo y ruido", esgrime, al tiempo que confía en que su "cliente fiel nos ayude y dé soporte". Todo, para afrontar los dos meses de rebajas en los que, por el momento, está siendo un éxito de ventas el producto de exterior; el cliente busca, ante un contexto de temperaturas gélidas, chaquetones y jerséis. "Nuestros niveles de calidad son muy importantes, el cliente lo sabe y lo demanda", incide Cubillo.

En el Paseo confluyen establecimientos que viven al amparo de grandes marcas con otros de proximidad al calor de almerienses emprendedores que cada mañana levantan la persiana con denodado esfuerzo. Frente a una realidad compleja para todos ellos, de entre estos últimos emerge Plaza Suizos. Su gerente, Mari Trini Villegas, reconoce que las rebajas "empezaron muy bien porque aquí las iniciamos antes del Día de Reyes", aunque, matiza, "ahora han pegado un bajón tremendo, la gente ha tenido muchos gastos en Navidad", apostilla.

En un contexto inflacionista y marcado por la carestía de la vida, al que los comercios no son ni mucho menos ajenos, sacar adelante un negocio no es una empresa sencilla. "Los sueldos están bajos", reconoce Villegas. "Yo tengo una tienda, empleados a mi cargo, y los sueldos son bajitos", redunda. "La vida ha subido mucho, ya no son los zapatos ni la ropa, es que la alimentación ha subido muchísimo", asevera. "Si un hogar vive de dos sueldos, nada más que en la cesta de la compra ya se va un dineral y no queda apenas nada para otras cosas", concreta esta empresaria que reconoce haber tenido "una Navidad bonita", después de meses "muy duros".

Comercios del centro de Almería, ante la campaña de rebajas. / MARIAN LEÓN

"No podemos tener grandes rebajas"

Con una realidad muy peculiar, la de ofertar artesanía con gen almeriense, se erige el establecimiento Paseo 79 Store. Regentado por Paula Lozano, este comercio abrió sus puertas en 2021 y tiene menos margen de maniobra a la hora de rebajar sus productos. Su propietaria destaca que "no podemos tener grandes rebajas como las de otras franquicias o grandes superficies, pero sí que intentamos rebajar productos de textiles, neceseres y cosas que también son muy demandadas". Lozano describe su local como "una tienda de regalos", por lo que en campañas como la recién concluida de Navidad el volumen de ventas es mayor, y asume que fluctúe a lo largo del año. "La gente ahora compra ropa y artículos de moda, que además suelen tener una mayor rebaja porque cambian de temporada y los tienen que liquidar. Nosotros, al tener productos de hogar y artesanía, es algo que se queda más para la Navidad o para regalar en el día a día", argumenta. En cualquier caso, Lozano pone en valor la importancia de que negocios como el suyo convivan con otros que tienen a sus espaldas grandes grupos corporativos: "Las tiendas de cercanía como la nuestra, que trabajamos con muchas marcas de Almería, ponemos un precio justo todo el año y no lo inflamos para luego rebajarlo, sino que intentamos que la gente lo pueda comprar durante todo el año, de modo que quien quiera hacer un regalo, pueda hacerlo", apunta.

En el entorno de la principal arteria de la capital también levanta cada mañana sus persianas otro comercio de proximidad. Se trata de Bolsos Carlos, y tiene en esa cercanía con el cliente su principal baza. Así lo describe su encargada María del Mar Robles, quien alude a su clientela como "nuestros vecinos". Robles es consciente de que las rebajas de verano quizá "pueden tener más tirón", pero sí destaca que es esta una buena oportunidad para que los consumidores se beneficien de descuentos en productos, en este caso las maletas, que lejos de un periodo de rebajas pueden llegar a tener un precio más elevado. "Hay un pequeño revulsivo en las ventas", esgrime. Precisamente, a que el volumen de esas ventas se mantenga han contribuido los Bonos al Consumo puestos en marcha por el Ayuntamiento de la ciudad para paliar los efectos de las obras del Paseo en el comercio local. "Ha sido algo muy beneficioso tanto para nosotros como para el cliente, se ha notado más movimiento con esta iniciativa", apostilla Robles.

El Paseo de Almería y su entorno son un hervidero de comercios. / MARIAN LEÓN

Una de las corrientes que está en pleno auge en los últimos tiempos es el de las tiendas de segunda mano. Este tipo de establecimientos no permanecen ajenos a las rebajas y en Andy Wallen, que recientemente culminaron su mudanza desde la Plaza de la Catedral hasta la calle Reyes Católicos, bien lo saben. Su copropietaria Andrea Pérez afirma que siempre buscan fijar sus precios de saldo "asimilándolos lo máximo posible a las grandes superficies". Y la respuesta, incide, "está siendo muy buena", poniendo en valor que "somos el único comercio vintage en Almería con tiendas físicas, ya que los demás son rastros benéficos o similares". Pérez pone de manifiesto que está corriente de compra está calando entre las personas mayores, recalcando que los jóvenes están más familiarizados con ella gracias a plataformas como Vinted y Wallapop.

Esta empresaria almeriense valora de forma positiva el cambio de ubicación efectuado. "De no haberlo hecho hubiéramos tenido que cerrar", afirma, porque las ventas online superaban con creces a las de la tienda física. Una dinámica que ha virado por completo con el desembarco en este flamante enclave. "Era lo que esperábamos pero no pensábamos que iba a ir tan bien", aclara.

Así, las rebajas vuelven a dibujar en el centro de Almería un paisaje de contrastes: entre la prudencia de un consumidor más contenido, las heridas aún abiertas por las obras y la esperanza de que el nuevo Paseo actúe como revulsivo, los comercios encaran estas semanas como una prueba de resistencia y adaptación. Grandes firmas y pequeños negocios comparten un mismo objetivo: atraer al cliente sin perder su identidad, sostener el pulso de la ciudad y demostrar que, más allá de los descuentos, lo que realmente se vende es confianza, cercanía y futuro.

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