Hércules Cortés

De un político me interesan, su preparación y experiencia, su ideología, su talante y su libertad personal

De un político me interesan, fundamentalmente, su preparación y experiencia, su ideología, su talante y su libertad personal y, como consecuencia, que con sus adversarios, que no enemigos, se imponga por sus postulados usando dichas cualidades. Pero, ¡ay!, ese "perfil" es escaso. Más bien se lleva "el político atlético": todo fibra.

Dado que mis conocimientos de deporte son tan justos que cuando empezaron en la radio a hablar del "VAR", yo pensaba: ¿qué tendrán que ver ahora los árbitros con el ambigú del estadio?. Para vencer esa ignorancia busqué documentación en el periódico As, y ahí me encontré con información sobre el mítico Hércules Cortés que lo mismo ganaba un combate de lucha libre que "se echaba el pulso" con otro fortachón y siempre vencía. Hasta que, aún joven, falleció en los USA víctima de un accidente de coche.

Así que parafraseando a Arquímedes, exclamé: ¡eureka!, ¡ya lo tengo!, ¡ese es el modelo! porque lo que se lleva en la política actual, con minúscula, es echarse el pulso. No es la Política de la negociación, del debate, las razones, la coherencia, la ideología, en general: la de los argumentos y la palabra que llevan a los hechos. Esta no, quizás porque su ejercicio es más exigente en cuanto a cualidades, preparación y consecuencias, ya que por coherencia, hasta puede llevar a la dimisión. Y ¿eso, qué es lo que es?, se preguntará más de uno.

Por cierto, la coherencia ¿dónde está?. Según la canción infantil: "Yo tengo un castillo, / matarile, rile, rile. / Yo tengo un castillo, / matarile, rile, ron chimpón ...///..." . La canción sigue, pero dejémosla ahí. Es suficiente para saber que el resto no les importa. Además, deben estar muy convencidos de que actúan con rectitud, ética, compromiso y coherencia, cuando pronuncian frases que parecen redactadas por un "charlatán de tres al cuarto" en lugar de por un sesudo asesor, con todo respeto para los charlatanes, y se quedan "tan frescos".

Lo bueno del caso es que cabe la remota posibilidad, pero al fin y al cabo existe la posibilidad, de que incorporen a su rico, variado y bien usado léxico, dos palabras: "seny", catalana, y "mesura", castellana, que son un conjunto de costumbres y valores ancestrales, que servían para definir el sentido común. Y "na' má' " que con eso podría ser que dejaran el deporte del pulso, pues practicando esas otras cualidades ahorrarían en estética física, y relucirían mucho más (como el sol "que nos alumbra"), sus artes, modos y maneras de hacer Política con mayúscula.

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