La tribuna

Rafael Leopoldo Aguilera Martínez

El Pendón de Castilla, símbolo de la fe

28 de diciembre 2010 - 01:00

CADA 26 de diciembre celebramos la Fiesta de la Reconquista, conocida popularmente como el "Día del Pendón", paseando el glorioso Pendón de Castilla por nuestras calles y plazas almerienses para cumplir la principal ordenanza dictada por los Reyes Católicos Isabel y Fernando para nosotros: "La de dedicar a Dios este día, a que a su poder debemos tan gloriosa victoria".El origen de la conmemoración de la festividad del Pendón, que coincide con el día del Protomártir San Esteban, se remonta al año 1489. En 1492 con la Reconquista de Granada nacía, no sólo la unidad política de España, sino el primer Estado moderno de Europa, en el que la fe católica había sido y era signo de unidad y dinamismo creador.Pues desde ese momento histórico y del renacer de la vida cristiana, Almería revive parte de su historia en el tradicional "Día del Pendón", que a lo largo de estos últimos treinta y cinco años, desde la promulgación de la Constitución española de 1978 ha tenido algunos cambios o modificaciones en el ritual, pero que debe de mantenerse en alza para dar testimonio de respeto a todos cuantos durante estos 520 años han mantenido una de las tradiciones histórico - costumbristas, junto a la Romería de Torre García, la de más tradición popular de tipo religioso, que nos llega del 21 de diciembre de 1502, teniendo ambas, un carácter de inmemorial y antigua de la ciudad de Almería unida a la cristianización por los Varones Apostólicos, y por tanto, dedicar el día 26 de diciembre a Dios, que a su poder debemos tan gloriosa historia. Esta presencia fundamental de la fe católica nos lleva año tras año a la exaltación del ritual, iniciándose a la puesta del sol con la colocación del Pendón morado de Castilla en el balcón principal de la Casa Consistorial, siendo escoltado con la guardia por miembros del Ejército, actualmente, damas y caballeros de la Brigada de la Legión "Rey Alfonso XIII", que dan custodia al Estandarte durante todo el día, hasta su retirada en el ocaso del sol. Antes de la formación de la procesión cívico-religiosa, el Alcalde de la ciudad hace entrega al capitular más joven de la Corporación municipal del estandarte, tomándole por tres veces juramento en los siguientes términos: "Juráis devolver este Estandarte tal y como se os entrega", a lo que responde "Si juro". Tras el juramento es descendido desde el balcón el Pendón morado de Castilla a los sones del Himno Nacional, marchando la comitiva municipal bajo mazas y la Policía Local vestida de gran gala flanqueando el pendón, así como autoridades civiles y militares, hacia la Santa y Apostólica Catedral de la Encarnación donde es recibido por el Excmo. Cabildo Catedral, y tras acción de gracias en el interior del templo catedralicio, se incorporan al cortejo con la Cruz alzada el Excmo. Sr. Obispo, Cabildo Catedral y Clero, recorriendo el itinerario de costumbre: "calles Eduardo Pérez, Real, Santo Cristo, Mariana, Plaza de San Fernando, Cervantes y Plaza de la Catedral." Finalizada la procesión con la gloriosa Enseña, y con el volteo de campanas, comienza la solemne celebración eucarística de Acción de Gracias, ocupando, generalmente, la Sagrada Cátedra y predicando la Palabra de Dios el Prelado de la Diócesis, o en su caso, algún capitular del Cabildo Catedral. Durante la celebración del oficio religioso ocupan su sitial en el coro los canónigos, así como, las autoridades y representaciones en los primeros bancos del templo, colocándose el Pendón en un lugar destacado en el Altar Mayor. Era tradicional, que tras la Consagración se interpretasen los acordes del Himno Nacional, y otros años, el himno eucarístico "Cantemos al Amor de los Amores", máxima tributación de respeto y adoración a Jesús Sacramentado, así como que la Santa Misa estuviese armonizada con el coro de la Catedral interpretando la Misa latina Pastorela de Busca de Zagastizabal. Finalizada la ceremonia religiosa, el Pendón abanderado por el Concejal más joven de la corporación municipal y franqueado por dos canónigos, que cogen sus borlas, es entregado a los miembros de las Fuerzas Armadas, interpretándose el Himno Nacional y comenzando el regreso de la comitiva al Ayuntamiento. Tras la llegada a la Casa Consistorial, el Concejal portaestandarte entrega al Alcalde el Pendón para que comience el ritual de la tremolación por tres veces consecutivas, pronunciando durante las mismas la frase "Almería por Andalucía, por España, por los Reyes Católicos y la integración de los pueblos", culminando con un ¡Viva Almería!, ¡Viva Andalucía!, ¡Viva España! y ¡Viva el Rey". Acto seguido la Banda Municipal de Música interpreta los himnos de Almería, Andalucía y España. Se ha suprimido la Compañía de Honores que desfilaba a la par de las autoridades y rendían honores militares al paso del histórico estandarte dando brillantez al acto. Finalizaba el acto con una traca de cohetes que ponían un broche final de alegría y gozo a una jornada de fraternidad. El Pendón ondeará en el balón principal del Ayuntamiento escoltado por legionarios hasta el ocaso del sol que será retirado por funcionarios municipales y depositado en su vitrina. Debemos hacer todo lo posible para acrecentar una de las mejores tradiciones de Almería.

stats