En tránsito
Eduardo Jordá
Mon petit amour
Se cuenta que anda el señor Martín, don José María, escondido estos días, y no por lo del apagón, que debería, Almería la última en reincorporar el servicio eléctrico en muchos puntos de la provincia, y sin agua de las desaladoras hasta el jueves de esa semana.
El apagón fue el lunes. En esta ocasión es tras darse a conocer la noticia de que los agricultores de su municipio, donde el hombre nació y creció hace algunos años, y que se vieron afectados por las lluvias del 28 de octubre, no van a recibir ayuda del gobierno que él representa en la provincia de Almería, a la que, si no me equivoco, pertenece su pueblo, El Ejido. Si encima el caballero es en estos momentos el jefe del Psoe provincial, más parece que desde Madrid le han dado un par de tiros en los pies, el primero como subdelegado del gobierno, el segundo como secretario del Psoe. Lo entiendo, yo también estaría con la cabeza metida bajo el ala.
Motivo por el que está que se sube por las paredes, y no es para menos, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, tras la conocida negativa del gobierno a las ayudas a las más de cinco mil hectáreas que se vieron afectadas con la dichosa Dana. Normal el enfado, y que se suba por los muros, farolas y sierras del entorno. Pero le está ocurriendo a los agricultores de El Ejido algo parecido a lo que han venido sufriendo a parte de los afectados por el sismo de Lorca (Lorca, porfa, acaba pronto con el soterramiento, que no nos llega nunca el Ave), el volcán de Palma y la Dana de Valencia. España es así, y nuestro gobierno también.
Y como en política no hay mal que por bien no venga, imagino que esta situación en la que el gobierno de Pedro Sánchez pone al vecino de El Ejido, José María Martín, su vocero, jefe del partido y al resto de la militancia del Psoe en la localidad, no le viene mal al Pp, que tiene un argumento para que no se olvide en mucho tiempo el agravio que su pueblo recibe de los socialistas, entre ellos el jefe de la propia provincia, y para más inri, hijo del pueblo de El Ejido.
Algo tiene que hacer José María. No puede permitir que sus vecinos se queden sin ayuda y que le publiquen los del Pp, uno día sí y al otro también, como el hombre que le ha vuelto la espalda a la desgracia que sufrieron más de cinco mil hectáreas, y que afectaron a cientos de agricultores. Léase, vecinos de su pueblo, El Ejido.
¿Qué piensa hacer?
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