A la luz del día
Antonio Montero Alcaide
Verdades absolutas
La estrategia de Pedro para seguir en la Moncloa hasta 2031 y más allá (luego de volver a ser investido presidente en 2027 o antes), consiste en engordar a Vox en las autonómicas para seguir agitando el miedo, el pánico, a las derechas tras unas generales: “¡Que viene el fascismo!”. Ahora bien, no hay que engordarlo demasiado porque, si no, Feijóo y Abascal pueden obtener la mayoría absoluta en el Congreso, aunque sólo sea por un escaño, y entonces adiós muy buenas (el Congreso es donde los diputados legislan, o sea, votan leyes y todo eso; lo digo porque como el Gobierno va a intentar a partir de ahora poner en marcha ‘medidas sociales’ que no tengan que ser aprobadas allí, igual nos olvidamos de lo que es). Lo de Extremadura les ha salido regulero: han engordado a Vox, pero tal vez demasiado, un poco menos habría estado mejor. Claro que para eso tenían que haber puesto a otro candidato, a uno que no hubiera vivido, como ha dicho María Jesús, ‘la situación concreta de su imputación’, pero entonces el engorde podría no haber bastado: si el PSOE hubiera empatado con el PP, menudo desastre, ¿eh, Pedro? Ahora viene Aragón, y con Pilar Alegría los socialistas pueden salir peor parados que en Extremadura, que ya es decir. Yo si fuera uno de los tropecientos asesores de Pedro le aconsejaría esconder a Pili (por lo visto es conocida así en su tierra) hasta el día de las elecciones, y por supuesto nada de subir esos vídeos a TikTok (¡madre mía!). En Aragón hay que perder por poco, igual que en Castilla y León y después en Andalucía, donde María Jesús puede tener la tentación de movilizar a los ‘perezosos’ votantes socialistas, como ella los llama, yendo a buscarlos uno a uno a sus casas para llevarlos de la manita hasta las urnas. ¿Pero han probado a quitarle el móvil al ministro Puente, por ejemplo? El tuit en el que acusaba a Madina de “pasear tu rencor por las tertulias radiofónicas”, entre otras lindezas, luego de que éste dijera que la legislatura está más que terminada, puede sumir al votante socialista, que no sanchista, en una pereza infinita, María Jesús. A Vox hay que engordarlo lo justo, ni mucho, ni poco, esto es como el juego de las 7 y media, y no es tan fácil. Si Pedro no se pasa en el engorde, el PP ganará las próximas generales, pero él podrá seguir en la Moncloa (que no gobernando) con el apoyo de todos esos ‘progresistas’ que tanto apuestan por la buena marcha de este país.
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