La Rambla
Julio Gonzálvez
Navajazos de día y en la noche
Mainstream quiere decir más o menos corriente principal, traducido al cazurro, lo que tiene éxito. Todo lo que tiene éxito es mainstream? Todo lo mainstream es bueno? Todo lo mainstream es malo? No, sólo que un porcentaje alto o altísimo de la población piensa que lo que no tiene éxito no es bueno. Incluso una mayoría de los que tienen éxito piensan lo mismo, que los que no tienen éxito realmente es porque son malos. Estos son los mainstream malos y malotes de verdad, los que apuestan por la gentrificación de la cultura y de todo en general, no para que desaparezcan los minoritarios sino para que su mayoría absoluta los ignore y nunca se despisten con cosas raras que les socave un milímetro de su podio. A sus conciertos van por miles de miles, a las presentaciones de sus libros van por cientos, sus exposiciones son un éxito de personas que no miran los cuadros y se toman los canapés, hablando de todo menos de arte. Y una mayoría comulga con sus teorías sólo que en ese éxito se confunde lo bueno con lo penoso. El mainstream gana concursos, sale en todos los periódicos y en la radio, tiene buena planta, buena imagen, es fotogénico, es guay, dice lo que esperan los periodistas que diga, no se sale del guion nunca, tiene buenos amigos influyentes que a lo mejor piensan que no es tan bueno pero no se atreven ni de lejos a sugerir veladamente que a lo mejor va desnudo, como el emperador, porque está en juego su propio mainstream y su supervivencia en el mundillo. Piensa que es importante y necesita público que le siga y le compre pero que no piense nunca que va a poder estar a su nivel. Justifica el bajo nivel o sencillez de su discurso con el rollo de que el entretenimiento no está reñido con la cultura, y no lo está o no tiene porque estarlo, estoy de acuerdo, sólo que por la misma razón no puede densificar su discurso, poblarlo de referencias cultas y abigarrarlo con experimentos oscuros, no vaya a ser que la peña no lo entienda, y menos sus amiguetes de palco y micrófono, y menos aún los jurados de los premios a los que se presenta con apalabramiento previo. Por cierto, la mayoría de los mainstream piensan que no son mainstream y no les gusta el mainstream aunque tampoco tienen claro lo que es. En el mundo del mainstream hay miles, miserias, melopeas (nada que ver con beber), mindundis y mastuerzos. En definitiva, en el mundo del mainstream todo empieza por m.
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