SEMANA SANTA

El sentimiento de violines y piano para el Paso Morado de Cuevas

  • Emotivos momentos el Jueves Santo en la Glorieta de Sotomayor con la interpretación de ‘Mi amargura’, ‘Mi madrugá’ y ‘La saeta’

El Jueves Santo preside la presidía la procesión de Cuevas del Almanzora el Paso Morado (Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno). Tras un año de celebración por el 75 aniversario de su Cristo de la Misericordia que la lluvia deslució un poco en su día grande, en esta Semana Santa querían regalarle a él y sus otras dos imágenes los sones de piano, violín y viola en la Glorieta de Sotomayor.

Por ello, cuando el día despertó gris y con una capota de nubes grises, se temieron lo peor. Sin embargo, el cielo aguantó sin descargar y la procesión se pudo desarrollar según lo previsto.

A las diez de la noche salían los primeros pasos, los de la Real Archicofradía de María Santísima de los Dolores (Paso Negro). La Samaritana; la joven que representa a la Reina de Saba, con su espectacular vestido rosa; La Virgen del Primer Dolor, conocida como ‘La Dolorosa’ y la titular de la hermandad, María Santísima de los Dolores.

Petalada sobre María Santísima de los Dolores en Cuevas. Petalada sobre María Santísima de los Dolores en Cuevas.

Petalada sobre María Santísima de los Dolores en Cuevas. / Diego García

Del Paso Morado procesionaron el Cristo atado a la columna, conocido como ‘El Amarrao’, portado por horquilleros; el Santísimo Cristo de la Misericordia, con sus braceras; y Nuestro Padre Jesús Nazareno, portado por sesenta braceros.

Aunque era inevitable tener el pensamiento en qué pasaría con la procesión de la mañana del Viernes Santo (los pronósticos meteorológicos no eran buenos), los hermanos de ambas cofradías disfrutaron cada segundo del Jueves Santo. El momento más emotivo fue la entrada de los tronos a la Glorieta de Sotomayor. Allí fueron recibidos por la música en directo de Mónica Rubio, violinista y cantante, con Esther Peñas al piano y Hugo Bechstein, a la viola. Interpretaron “Mi madrugá”, “Mi amargura” y la “Saeta” de Serrat desde un balcón de la plaza.

Nuestro Padre Jesús Nazareno y el Cristo de la Misericordia de Cuevas. Nuestro Padre Jesús Nazareno y el Cristo de la Misericordia de Cuevas.

Nuestro Padre Jesús Nazareno y el Cristo de la Misericordia de Cuevas. / Diego García

A las tres de la madrugada, los últimos pasos llegaban a su encierro. Era entonces momento de deliberar. Los hermanos mayores de las hermandades afectadas acordaron suspender la procesión de la mañana del Viernes Santo. Una difícil decisión, teniendo en cuenta que es el momento más esperado de la Semana de Pasión. Pero la amenaza de lluvia aconsejaba no arriesgarse. Por ello, el Cristo de los Galeras, tras el via crucis del jueves, se quedó en El Calvario durante toda la jornada del Viernes Santo. Ayer sábado por la mañana fue cuando pudo regresar hasta la iglesia, donde anoche se celebró la vigilia pascual. Este domingo, a partir de las 12:00 está prevista la misa y procesión del Resucitado.

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