Almería

Una mirada a la posguerra, arranque de la selectividad de las mascarillas

  • Más de 3.500 alumnos realizan hasta mañana la prueba de acceso a la Universidad en Almería

  • Está marcada por la limitación de aforo y exigencias en desinfección

Los alumnos se enfrentaron ayer a los primeros exámenes de una PEvAU marcada por las medidas de protección. Los alumnos se enfrentaron ayer a los primeros exámenes de una PEvAU marcada por las medidas de protección.

Los alumnos se enfrentaron ayer a los primeros exámenes de una PEvAU marcada por las medidas de protección. / Javier Alonso (Almería)

El coronavirus ha cambiado la forma en que conoces la educación. Lo ha hecho en el pasado y lo hará a corto-medio plazo. Las aulas se han vaciado de jóvenes pero internet se ha llenado para poder seguir las clases. Aun así, el mundo debe seguir y, con pies de plomos, se debe volver a las aulas. Y los primeros en hacerlo son los jóvenes que se enfrentan, desde este martes, a la PEvAU. La selectividad de toda la vida.

Eran las 7:00 de la mañana y ya había colas de dos kilómetros en la carretera dirección a Costacabana que da acceso a la Universidad de Almería. El primer día se han realizado tres exámenes: Lengua, Historia e idiomas. La época de posguerra a través de ‘El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite ha sido algo con lo que han tenido que lidiar en Lengua este primer día de exámenes, así como un análisis sintáctico de un texto sobre la pirámide demográfica española.

Últimos repasos antes de iniciar las pruebas. Últimos repasos antes de iniciar las pruebas.

Últimos repasos antes de iniciar las pruebas. / Javier Alonso (Almería)

Más de 3.500 alumnos se enfrentan en la provincia de Almería se enfrentan a ella. Han tenido adapatarse Plan de Contingencia para las Pruebas de Acceso y Admisión a la UAL Adaptado a la COVID-19, texto general que ha descompuesto en documentos específicos para cubrir las necesidades de protección de todos los colectivos implicados y de cada una de las sedes operativas.

De hecho, se ha consensuado, puesto que se han tenido en cuenta las aportaciones de los directores de los centros educativos que albergan los exámenes desde este martes hasta el jueves día 9. Además de que se han contemplando las recomendaciones autonómicas y nacionales. Para su elaboración, se ha nombrado un Coordinador COVID-PEvAU, Antonio Jesús Zapata, subdirector de Infraestructuras de la Universidad de Almería, y un Comité COVID-PEvAU.

Dicho plan ha hecho que los 3.509 matriculados, los evaluadores y el resto del personal implicado en todas las sedes, en los Aularios 1 y 2 y la Biblioteca del campus de la UAL y los IES Aguadulce, Sabinar, Santo Domingo, Fuentenueva, Abdera, Gaviota, Albujaira, Cura Valera, José Marín y Cardenal Cisneros, repartidos por toda la provincia, se sientan seguros en el momento de las pruebas y solo se preocupen de su buen desarrollo, cada cual en su papel.

A través de la Dirección de Acceso y Relaciones con la Enseñanza Secundaria, se ha seguido el ‘Plan de Recomendaciones de Prevención e Higiénico Sanitarias para la Realización de Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad 2020 en Andalucía’ de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, y las medidas del Ministerio de Sanidad, así como el ‘Plan de Reincorporación Gradual’ de la Universidad de Almería.

Profesores de la Compañía de María. Profesores de la Compañía de María.

Profesores de la Compañía de María. / Javier Alonso (Almería)

El mensaje que la UAL quiere hacer llegar a la población es claro: “Tranquilidad, estamos poniendo todos los medios para evitar cualquier problema de cualquier tipo, más allá de la COVID-19, e incluso se tiene previsto que alguien pueda tener algún síntoma de contagio, estableciéndose un protocolo para ello, porque el fondo de la cuestión es que con tantas personas la probabilidad de que alguien venga con contagio, existe, y lo que hay que evitar es que llegue a más, vamos, que a pesar de que alguien viniera con algún problema, creemos que las medidas que hemos dispuesto permiten tener confianza en que no va a pasar de ahí”. Claro está, lo que se pide es sentido común y responsabilidad individual, porque “siempre hay alguien que olvida que seguimos en riesgo”.

Las medidas de prevención generales, como la higiene frecuente de manos, cubrirse nariz y boca al toser y al estornudar, evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos y mantener el distanciamiento social de dos metros son básicas, así como la prohibición de acceso a quien esté en aislamiento domiciliario por tener diagnóstico o síntomas de COVID-19, y a los que se encuentren en período de cuarentena por contacto con alguna persona sintomáticas o diagnosticadas.

La organización de las pruebas se encarga de la dotación de agua, jabón y gel hidroalcohólico, el uso de mascarillas higiénicas en el interior de las sedes es obligatorio, así como el uso de guantes para el personal que manipule objetos tocados por otros.

No obstante, se reducirá al máximo el uso de elementos comunes, como bolígrafos, libretas, teclados o teléfonos. Se hará un especial hincapié en limpieza y desinfección, siguiéndose las recomendaciones del procedimiento establecido por la Comunidad Autónoma de Andalucía y considerando la nota informativa sobre desinfecciones y desinfectantes autorizados frente a la COVID-19. Estas acciones serán reforzadas en los planes específicos por sede, como sobre las mesas y las sillas utilizadas por los estudiantes, los espacios comunes interiores y los espacios privados de los miembros del tribunal al final del día.

En cuanto a la ventilación, se aumentará su frecuencia, evitando corrientes fuertes y directas. Se establecerán medidas concretas en los aseos, limitación de aforo de los mismos y extrema limpieza, y en las zonas de descanso: se habilitarán espacios abiertos del exterior que permitan el distanciamiento personal y que dispongan de sombra. Habrá flujos de salida y entrada a los centros, y respecto al acceso es importante subrayar que el alumnado con condiciones de salud que le hacen vulnerable ante la COVID-19 podrá acudir a la sede siempre y cuando su situación clínica esté controlada y lo permita, y manteniendo medidas de protección de forma rigurosa.

La distancia personal de seguridad implica disminución del número de estudiantes por sede, así que procura tener no más de 250 en cada una. A su vez, conlleva el uso de las aulas a un tercio de su capacidad, lo que aumenta el número de las mismas en funcionamiento y correlativamente también el número de sedes.

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