Dia Mundial Contra el Cáncer “Si espero el fin del Estado de Alarma, hoy no estoy aquí”

  • Vanesa Martínez fue diagnosticada de un cáncer de cérvix el 24 de abril de 2020

  • Una vencedora que luchó con consultas de especialistas cerradas en pleno confinamiento

Vanesa Martínez, paciente con cáncer. Vanesa Martínez, paciente con cáncer.

Vanesa Martínez, paciente con cáncer. / D.A.

Fue diagnosticada de cáncer de cérvix en pleno Estado de Alarma. A sus 32 años, Vanesa Martínez ha sido una de las grandes vencedoras en tiempos de pandemia, en los que la llegada del nuevo virus no ha cejado en su empeño de poner aun más impedimentos a quienes luchan contra una enfermedad con letras mayúsculas.

Un sangrado la llevó a consultar con su médico de Atención Primaria que no dudó en comenzar con las pruebas posibles en este primer escalón del Servicio Andaluz de Salud. La intención del profesional fue derivarla al especialista, en este caso en ginecología, pero el Estado de Alarma paralizó todo el proceso. “Me dijeron que no me podían atender porque en este momento no había consultas. Que estaban cerradas por el tema del Coronavirus”. “El ginecólogo no me podía ver en consulta hasta que no acabase el Estado de Alarma”. “Me fui a mi ginecólogo privado que en un primer examen vio algo que no le gustó y consideró que había que hacer una biopsia”.

"Tuve que mentir y decir que tenía sangrado porque si no, no me atendían"

“Fui a urgencias y tuve que mentir y decir que tenía sangrado porque si no, no me atendían”. Finalmente, los resultados de la biopsia determinaron que Vanesa padecía cáncer de cérvix. Aquel 24 de abril de 2020 “fue horrible”. “El cáncer era considerado como pobremente diferenciado, lo que significa, aunque la palabra parezca lo contrario, que es de los que más rápido actuaba”.

“Si ya es duro que te digan que tienes cáncer, peor es que con mis 32 años me dijesen de la forma más fría y desconsiderada que ya nunca podría ser madre”. “No me habían hecho ni PET-TAC ni nada para darme aquella triste noticia de forma tan apresurada, así que me trasladé a otro hospital y en junio fui intervenida”.

Radioterapia, dos intervenciones de riesgo, en las que “me quitaron todo. Solo tengo el ovario izquierdo”. “Y tengo que decir que ni si quiera, y a pesar de todo, te dejan guardar tus óvulos ante mi deseo de ser madre”. “Son momentos realmente difíciles en los que tengo que decir que mi novio, mi familia y mis amigos han sido para mi fundamentales”. “Mi novio pidió una baja laboral para poder estar a mi lado, mi familia apenas podía verme por la situación de la pandemia. No tenía sus abrazos, ni los de mis amigos, pero estaban ahí y sentir que los tienes es esencial en estos momentos”. “Tengo que decir que he tenido una gran ayuda por parte de la AECC. En ese momento te sientes sola y desamparada y ellos han sido mi guía”.

“Desde aquí pido al SAS que no hagan las cosas así. Las consultas tienen que seguir, lo prioritario tiene que seguir”

“Desde aquí pido al SAS que no hagan las cosas así. Las consultas tienen que seguir, lo prioritario tiene que seguir”. “Si no hubiese ido a mi ginecólogo privado y hubiese esperado a que acabase el Estado de Alarma, hoy yo no estaría aquí contando mi testimonio”.

Gabriel Fiol Ruiz es ginecólogo especializado en ginecología oncológica y diagnóstico precoz del cáncer genital femenino y vicepresidente de la Sociedad Andaluza de Ginecología y Obstetricia: “La pandemia por coronavirus ha modificado totalmente nuestra actividad diaria en los centros hospitalarios. La necesidad de camas hospitalarias y recursos sanitarios para los pacientes infectados ha precisado organizar y derivar muchas de las actuaciones a estos pacientes. Además, la preocupación de la población por el riesgo de contagio si acude al centro hospitalario también ha condicionado una limitación en la asistencia diaria de la patología atendida", ha señalado el especialista.

"Esta situación podría condicionar un retraso en el diagnóstico de cánceres sintomáticos e incluso en la realización de actividades de prevención secundaria. En el periodo de confinamiento se suspendieron consultas, pruebas diagnósticas, quirófanos y actividades preventivas como la vacunación y el cribado del cáncer. El retorno a la llamada ‘nueva normalidad’ supuso una vuelta progresiva a la actividad sanitaria habitual que con la aparición de las siguientes 'olas' de la pandemia no se ha llegado a materializar totalmente".

"En general, y específicamente en el Hospital Torrecárdenas, se mantiene la mayor parte de la actividad en consultas y pruebas diagnósticas así como la actividad quirúrgica oncológica. Tengo que decir que el cribado poblacional de cáncer de mama fue una de las primeras áreas de actuación que retomó su actividad, ha concluido el doctor Fiol.

Un retraso en el tratamiento aumenta el riesgo de fallecimiento

Tal y como ha detallado el ginecólogo especializado en ginecología oncológica y diagnóstico precoz del cáncer genital femenino y vicepresidente de la Sociedad Andaluza de Ginecología y Obstetricia, Gabriel Fiol, “se ha calculado que en la primera ola de la pandemia se produjo en España un descenso de la incidencia de cáncer de un 21 %. Esto significa que posiblemente no accedieron al diagnóstico 1 de cada 5 pacientes con cáncer, bien por no acudir al centro hospitalario o al cribado poblacional, o por retraso diagnóstico debido a la derivación de recursos sanitarios para la atención a pacientes Covid. Según un estudio las personas cuyo tratamiento oncológico se retrasa, incluso solo un mes, tienen un riesgo de morir entre un 6 y un 13% más alto”.

Prevención y diagnóstico precoz, claves para mejores resultados

Gabriel Fiol ha resaltado la importancia de: Prevención primaria: Mejorar hábitos de vida. Eliminar tabaco, alcohol, obesidad y exposición mantenida al sol sin la adecuada protección. Realizar dieta saludable y ejercicio físico. Vacunación para la prevención de los cánceres que se desarrollan a partir de infecciones víricas. Prevención secundaria (diagnóstico precoz): mamografías cada dos años, citología cervico-vaginal cada 2-3 años, sangre oculta en heces cada dos años. Insistir en el cribado selectivo para personas con alto riesgo genético de cáncer. Acudir al médico ante síntomas de alarma. Potenciar las unidades de diagnóstico y tratamiento oncológico con equipos multidisciplinares y no cesar en la investigación en cáncer.

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