Coronavirus Almería La basura que producimos y qué hacer con las mascarillas y guantes usados

  • Almería genera más de 10.000 toneladas de residuos durante el confinamiento, solo 1.000 menos que el año pasado, y con los bares cerrados

Una trabajadora del servicio de limpieza viaria junto a la Alcazaba Una trabajadora del servicio de limpieza viaria junto a la Alcazaba

Una trabajadora del servicio de limpieza viaria junto a la Alcazaba / Javier Alonso

Entre las compras XXL en los supermercados, la afición por la cocina que muchos están descubriendo para matar las horas en tiempos de confinamiento, y el exquisito recetario de los días de la Semana Santa, los hogares de las almerienses están produciendo mucho más residuos en este mes de encierro. No es solo una sensación el que el cubo de la basura se colme con mayor rapidez –o el deseo de tener la excusa perfecta para poder salir de casa aunque sea por unos breves minutos–, sino que los datos comparativos que barajan el Ayuntamiento de Almería y la empresa concesionaria del servicio recogida de residuos lo avalan.  Son casi 11.000 toneladas de basura lo que la ciudad ha depositado en los contenedores grises desde que las calles quedaran desiertas por la declaración del estado de alarma hasta el 20 de abril. Son apenas mil toneladas menos que durante el mismo periodo del año pasado. Apenas porque, ojo, los bares y restaurantes, grandes productores de basura, están cerrados.

Aunque oficialmente, por su publicación en el BOE, el confinamiento comenzó el 15 de marzo a las 0:00 horas, ya desde el viernes 13 los españoles se quedaban en sus casas en esta película de contagio por pandemia. El 14 de marzo entraban a la planta de residuos y compostaje 5.611 toneladas de basura, 1.649 más que aquel mismo día en 2019. La diferencia ha ido ganando unidades de millar de forma progresiva cerrando el mes de mazo con el vertido de más de 7.000 toneladas de residuos sólidos urbanos a los contenedores grises.

Los datos globales lo incluyen todo, desde los residuos sólidos urbanos a la poda, enseres o restos de animales. Hay parámetros que, obviamente, bajan, como los residuos industriales o los procedentes de la limpieza viaria y la poda, siendo significativo los datos relativos al reciclaje en las casas.¿Están los almerienses manteniendo esa conciencia medioambiental durante el confinamiento? La respuesta que ofrecen los datos oficiales es afirmativa a medias.De hecho, registran un aumento significativo los envases –contenedor amarillo– (de los 275.900 kilogramos en marzo y parte de abril de 2019 a los 348.540 actuales), mientras que baja el reciclaje de papel y cartón (de 360.900 a 355.600), y de vidrio (de 209.820 a 181.200 kilos).

Las cifras de la planta de la capital incorporan los restos sanitarios. No hay comparativa en este apartado con respecto al anterior. Parte de ellos provienen de los residuos retirados de los contenedores especiales que el Ayuntamiento de Almería está instalando para la recogida (separada) de los residuos domiciliarios de personas afectadas por coronavirus. Son contenedores similares a los que se destinan para la recogida de residuos sólidos urbanos, pero perfectamente identificados para depositar en ellos exclusivamente residuos como mascarillas, batas, guantes o utensilios utilizados por los pacientes o sus familiares.

Contenedor específico para los residuos de personas con COVID-19, familiares y cuidadores Contenedor específico para los residuos de personas con COVID-19, familiares y cuidadores

Contenedor específico para los residuos de personas con COVID-19, familiares y cuidadores

El método para la correcta separación de los residuos domiciliarios de afectados por COVID-19 incluye tres pasos y tres bolsas. En una primera bolsa irán los residuos del paciente o de la persona en cuarentena. Ésta se debe introducir en una segunda bolsa en la que también irán los residuos del cuidador del paciente o acompañante de la persona en cuarentena, Finalmente, ambas bolsas se introducirán en otra bolsa de color rojo, repartida desde el Área de Sostenibilidad, desde donde se ha hecho llegar unas primeras 50.000 a los centros de salud. Según explicó la concejal del ramo, Margarita Cobos, el Ayuntamiento está en contacto con la Delegación Territorial de Salud de la Junta y es, a través de Atención Primaria, que controla diariamente los casos domiciliarios, como se están repartiendo estas bolsas rojas.

Dos bolsas para las mascarillas y guantes, y cubo de la basura con tapa

¿Pero qué pasa con las mascarillas, guantes y los artículos de un uso que el resto de ciudadanos está utilizando en sus salidas domiciliaras, como la acción misma de ir a tirar la basura? Comparten la condición de estar fabricados con materiales que no son biodegradables, por lo que la preocupación por su impacto ambiental es grande.

De vuelta al hogar, la mascarilla y los guantes deben meterse en una bolsa de plástico, e inmediatamente introducirla en una segunda bolsa de basura, bien aislada de todo y cerrada en el cubo de basura con la recomendable tapadera. Una vez colmada la bolsa, se depositará exclusivamente en el contenedor gris de la calle y nunca en los destinados al reciclaje de materiales. Y menos en la calle.

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