Formación empresarial a través de FAEEM

El restaurador segoviano José María enseña la clave de su éxito a 40 empresarios de la provincia

  • El creador del cochinillo asado más conocido a nivel internacional y del prestigioso vino de Carraovejas, explicó que la guía de su emprendimiento han sido siempre sus “sueños” 

El restaurador segoviano José María enseña la clave de su éxito a 40 empresarios de la provincia El restaurador segoviano José María enseña la clave de su éxito a 40 empresarios de la provincia

El restaurador segoviano José María enseña la clave de su éxito a 40 empresarios de la provincia / Álvaro Rodríguez (Almería)

lusión, imaginación, constancia, inquietud por ver qué hay más allá de lo que ya se conoce y creencia firme en uno mismo. Son las claves que José María Ruiz ha trasladado a los empresarios almerienses, de distintos ámbitos, durante el encuentro que tuvo lugar ayer en la Cámara de Comercio, en la III edición del programa de formación directiva ‘Una Mañana con …’, organizado por la Fundación Almeriense para la Excelencia Empresarial (FAEEM).

José María, internacionalmente conocido por su gastronomía y especialmente por el cochinillo y el vino Pago de Carraovejas, explicó que su vida siempre ha estado guiada por los “sueños”. Destacó que estos han sido precisamente los cimientos que lo han catapultado a ser hoy una de las referencias internacionales de la cocina española y uno de los mayores exponentes de la gastronomía segoviana, donde tiene abierto su restaurante desde hace 37 años.

El líder empresarial segoviano cuenta su trayectoria a los empresarios de los distintos sectores económicos de la provincia El líder empresarial segoviano cuenta su trayectoria a los empresarios de los distintos sectores económicos de la provincia

El líder empresarial segoviano cuenta su trayectoria a los empresarios de los distintos sectores económicos de la provincia / Álvaro Rodríguez (Almería)

Empezó por contar a los empresarios asistentes a la cita sus orígenes en un pequeño pueblo de la sierra norte de Segovia, donde la gente se ganaba la vida con la agricultura y la ganadería y poco más había para sobrevivir. Tras acabar la escuela, sin tener oportunidad de ir a la universidad, se rebeló contra sus padres para poder salir del pueblo a descubrir mundo y probar a hacer “algo distinto”. Sin ninguna confianza en él por parte de su familia, incluso muchos pensaron que quería irse del pueblo para no hacer nada, les prometió que se agarraría “a un clavo ardiendo para demostrar que quería trabajar y quería hacer algo distinto”. Visiblemente emocionado, recordó este episodio de su vida, que hoy recuerda con gran cariño pese a las adversidades que en aquel entonces tuvo que atravesar.

“Empecé haciendo extras de camarero. Pensé que la hostelería era un sector en el que podía trabajar y al menos no me faltaría la comida. Fue en los años del boom del turismo en España, cuando ya se decía que esto reportaría una riqueza muy importante. Me pegué a los mejores cocineros del momento en Segovia para aprender y empezar en este mundo de la hostelería. Fue entonces cuando soñé, me imaginé y creí que yo podría montar mi propio restaurante. Sueño hoy cumplido”.

Pero siguió soñando. Quiso que su casa se conociera por la buena cocina, pero por un plato en particular. Pensó entonces en el cochinillo por ser un producto autóctono de Segovia que no tenía aún el lugar que merecía y logró hacer de él un plato distinto a lo que ya se conocía en la zona. Rápidamente fue conocido internacionalmente, tras hacerse con prestigiosos premios y galardones que avalaban esta exquisitez. Y siguió en su mundo de los sueños... Quiso hacer un vino distinto, que acompañara a sus elaboraciones gastronómicas, especialmente al cochinillo, y realzara aún más su especial sabor. Soñó, se lo imaginó y lo consiguió. Hoy en día es el creador del vino Pago de Carraovejas, uno de los que más reconocimientos cosechan del país y que cada año tiene una lista de espera tres veces superior a la producción.

“Empecé comprando nueve hectáreas de terreno en la Ribera del Duero y hoy ya son 200 hectáreas las que forman el Pago de Carraovejas”, explicó José María, quien además contó muy ilusionado el último proyecto que ha emprendido junto a sus hijos, lo que se harán cargo de todo el imperio generado guiado por sus sueños, que es crear un vino blanco distinto, esta vez en la zona de Rueda, previo estudio e investigación de los terrenos (prácticamente abandonados por no dar la producción deseada) y que ya ha empezado a dar sus primeras vides, “pocas pero distintas”. Es Ossian Vides y Vinos.

Y un paso más, si cabe, regenta su propia granja en la que controla desde el primer momento la cría del cochinillo que después el cliente podrá degustar en el restaurante. Un espacio en el que además tiene cabida el cultivo de verduras ecológicas.

La gastronomía ha sido la guía de su negocio

La gastronomía ha sido sin duda la guía de su negocio, con la que ha creado un grupo de empresas, todas vinculadas entre sí: Restaurante José María, José María Eventos, Cochinillo Viajero, La Agrocorte Gourmet y una línea de vitivinicultura que comprende las bodegas de Pago de Carraovejas y Ossian Vides y Vinos.José María Ruiz se dirigió a los cuarenta empresarios almerienses asistentes a su conferencia para indicarles, con la mano en el corazón, que “para que una empresa vaya bien tienen que salir las cuentas, y para que salgan las cuentas hay que atraer a los clientes. La atracción de los clientes únicamente se logra cuando se ofrece algo distinto a lo que ya se conoce. Y en mi caso, la apuesta decidida ha sido ir más allá, partiendo de la mejor materia prima, innovando, investigando y formándome para intentar mejorarla y ofrecerla con la máxima calidad posible”. “Soñar, imaginarse que es real y perseguirlo hasta conseguirlo, incluso pese a que te llamen loco”, subrayó. Este es el resumen de su trayectoria y lo que hay detrás de su empresa familiar, que a día de hoy da empleo a más de 200 personas con el apoyo incondicional de su mujer, y ante un futuro prometedor con la continuidad de sus hijos en la gestión y dirección.

José María Ruiz quiso poner en valor este tipo de iniciativas, como la que hace tres años emprendió la Fundación Almeriense para la Excelencia Empresarial (FAEEM) y que en esta tercera edición contará con otros seis líderes empresarios que contarán su trayectoria a los empresarios de la provincia de Almería. “Tienen un tremendo valor este tipo de jornadas. Cuando la gente se agrupa con la buena y sana intención de enriquecerse es muy importante, sobre todo que sea de forma colectiva. Ojalá esto se hiciera en muchas otras partes, porque estas charlas hacen mucho en beneficio del grupo, de los empresarios y del colectivo que quiera hacer que la provincia crezca, mejore y esté a la vanguardia de las tendencias”.

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