Andalucía

Malestar en el PP nacional con el escaño de senador de Javier Arenas

  • Una fuente autorizada de Génova subraya que es el única persona citada por Bárcenas que sigue con un cargo público en el partido

Javier Arenas Javier Arenas

Javier Arenas / M. G. (Sevilla)

La dirección nacional del PP está molesta por el hecho de que Javier Arenas sea el único ex dirigente del partido que ha sido citado como receptor de sueldos por Luis Bárcenas y que mantenga un cargo público. Arenas es senador por designación del Parlamento andaluz, una elección que se hizo a petición del partido en Andalucía. Una fuente autorizada por Génova ha explicado a este periódico que se pedirá explicaciones al senador, toda vez que el líder nacional, Pablo Casado, quiere romper cualquier vínculo con ese pasado y que ha llegado a poner en venta la sede nacional, que se financió con la caja B.

El ex tesorero del PP Luis Bárcenas ha dado detalles este lunes, en la Audiencia Nacional, de cómo se pagaban estos sueldos opacos con dinero de la caja B. Según su versión, que ha respaldado con los ya famosos papeles de su contabilidad, los dirigentes del PP que habían sido nombrados en el Gobierno de Aznar no podían seguir cobrando unos extras del partido porque se había aprobado una ley de incompatibilidades. Pero Bárcenas recibió la indicación de que había que pagarles una cantidad para igualar el sueldo de ministro al que antes cobraban como diputado o senador más una cantidad que se les daba como gastos de representación y que, según el ex tesorero, era legal.

A principios de cada mes, él mismo sacaba dinero de una caja que tenía en su despacho y metía las cantidades en unos sobres, que Álvaro Lapuerta, llevaba a los ministerios. Según ha declarado en la Audiencia Nacional, los perceptores eran los ministros Mariano Rajoy, Javier Arenas, Álvarez Cascos, Federico Trillo, además de María Dolores de Cospedal. La Audiencia juzga, en estos momentos, la caja B del PP con Bárcenas como principal acusado, pero los supuestos cobradores sólo declararán como testigos, ya que no son juzgados.

Javier Arenas ha negado en varias ocasiones estas acusaciones, pero en la dirección nacional del PP no desean contar con nadie que esté vinculado a ese período del partido. Se señala que la venta de Génova debe ir acompañada de la ruptura con las personas señaladas, y que el único que queda es Arenas.

Esta advertencia de Génova a Arenas viene precedida del conflicto surgido entre la dirección nacional y regional por los congresos provinciales del PP. Arenas ha intervenido en el proceso de la provincia de Sevilla, donde ha estado aliado con el presidente Juanma Moreno para buscar una candidatura en contra de la actual presidenta, Virginia Pérez. A ésta se le enfrentará el alcalde de Carmona.

Pero, según estas mismas fuentes, el enfado viene de que consideraban que Arenas ya se había echado a un lado y le señalan como autor del cambio en Almería, donde el actual presidente del PP, Gabriel Amat, ha decidido quedarse en el cargo y no promocionar a José Aureliano García. Hace unas semanas, se daba por hecho de que Amat daría paso a su segundo, José Aureliano García, que además es casadista.

No es el primer toque de atención de la dirección del PP nacional en menos de 48 horas. Este domingo, advirtió al consejero de Presidencia, Elías Bendodo, que no podía nombrar secretaria general del PP en Málaga a Patricia Navarro, ya que sería incompatible con su cargo de delegada del Gobierno de la Junta en esta provincia. Bendodo, presidente del PP malagueño, sí cuenta con permiso para ello.

Javier Arenas ocupó varios cargos de responsabilidad en la dirección nacional del PP en tiempos de José María Aznar y de Mariano Rajoy. Lo fue mientras los que iban a ser presidentes del Gobierno estaban en la oposición, también fue ministro de Trabajo con Aznar y vicepresidente. En 1996 fue nombrado ministro de Trabajo, y tres años después lo dejó para ser el secretario general del PP. Entre 2002 y 2003 fue ministro de Administraciones Públicas y vicepresidente del Gobierno. Ya con Mariano Rajoy, uno de los tres vicesecretarios generales que tuvo el nuevo líder. 

  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios