Rugby

URA ficha a Nacho Pastor como entrenador

  • El técnico encaja a la perfección en un proyecto de URA al que él mismo define como “formidable”

Nacho Pastor. Nacho Pastor.

Nacho Pastor.

Apenas han transcurrido unos pocos días desde el anuncio de la marcha de Pablo Jiménez y ya hay nuevo inquilino en el banquillo del primer equipo de la entidad unionista. Ignacio Luis Pastor Fuentes (Madrid, junio de 1971), es muy conocido en el panorama rugbístico nacional debido a la trayectoria que ya ha tenido tiempo de describir, siendo su nombre ‘oval’ Nacho Pastor. De entre las distintas opciones manejadas por la junta directiva de URA, esta era la primera y felizmente el acuerdo no ha tardado en producirse. Ha habido ‘química’ entre ambas partes, que ya son solo una. De hecho, Pastor ya piensa en ‘cruzado’: “Es un proyecto formidable, con todas las letras, es un proyecto que, más que atraer, enamora tanto en lo deportivo como en lo social”.

Este madrileño de cuna nació para el rugby en Alicante, a donde se mudó a la edad de cuatro años y donde regresó tras residir en Badajoz primero y ya en edad adulta en Guatemala. Se define como “comprometido, trabajador y una persona accesible, algo que es siempre buena base para gestionar grupos”. Dispone de muchas referencias respecto al que ahora le toca entrenar, al igual que del club, tras las muchas horas de conversación con el presidente Miguel Palanca. Por tanto, sabe de lo que habla: “La estructura ha sido decisiva para mí, porque además de la deportiva, están las escuelas en pleno crecimiento, hay una potente sección de veteranos y el URA Clan, que considero vital para visibilizar hacia la sociedad nuestro compromiso con los valores de rugby”.

No duda en que este destino que ha elegido es una de las mejores opciones: “La propia conformación de URA y su implantación en la provincia hace de esta iniciativa un modelo a seguir de cerca en el rugby español”. Ha querido formar parte de ello y hacerlo realidad, protagonizando un gran mimetismo desde el minuto 1: “Los objetivos que me planteo son los que tiene el club, una entidad que está viviendo un momento fascinante en ámbito social y queremos que el aspecto deportivo esté a la altura del proyecto URA”. Por lo tanto, se asume un duro camino pero con ambición: “Está claro que tenemos que dar todo para no seguir en los puestos bajos de la tabla y mirar siempre lo más arriba posible”.

En ese sentido, implantará su sello: “Me gusta el juego dinámico, pero basado en el compromiso defensivo, puesto que sin solidez es difícil construir”. Con su tono afable, prefiere no entrar en detalles por ahora: “URA jugará de maravilla –risas-; es lo que todos los entrenadores queremos, pero siendo realistas creo que jugaremos al máximo de nuestras posibilidades, y las cosas que podamos hacer en el campo dependerán de nuestro trabajo y nuestro talento”. Hablando de campo, incluso ya se ha sumado a la ilusión por el Juan Rojas: “Lo conozco y considero que puede significar un antes y un después tanto para el club como para el rugby en la ciudad”. Confiesa que se quedó impresionado al verlo.

Apuntalando esa valoración anterior, habla con conocimiento de causa: “Yo he vivido de primera mano el crecimiento del rugby allí donde se ha invertido en instalaciones para su práctica, y el retorno que se obtiene va mucho más allá de la práctica deportiva; apostar por el rugby es una apuesta segura, y el proyecto del Juan Rojas no pasará inadvertido”. Llegará a primeros de agosto para instalarse “porque unos días después comenzaremos la pretemporada”, precisa, “ya que la liga comienza a mediados de septiembre”. Eso no supone que no haya comenzado a trabajar: “Desde que cerramos el acuerdo estoy en contacto diario tanto con el presidente como con los responsables de otras áreas para ir adelantando; se puede decir que ya estamos metidos en faena”.

Será la segunda vez que pise Almería, siendo la primera hace pocas horas para cerrar su fichaje: ”La verdad es que no conocía la ciudad y en la primera visita me llevé una gran impresión; es confortable por población y distancias, y eso hace que sea más fácil adaptarse; conozco el Juan Rojas, el centro, el puerto, la playa... y que no quepa duda de que descubriré el resto; de hecho, pasear y conocer las ciudades es algo que me atrae”. Cambio de entorno y también de grupo pasando del ‘B’ al ‘C’, al que también se ha estudiado: “Es de un nivel alto, con muchos rivales complicados, algunos con claras expectativas de ascender y eso hace que el grupo se ponga las pilas; en general, la División de Honor B es una categoría en la que se va consolidando un rugby de cada vez más nivel”. Llega de hacer campeón a Les Abelles con 99 puntos.

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