Cultura

Carmelo Gómez y Ana Torrent brillan en la intensa obra ‘Todas las noches de un día’

  • El Maestro Padilla acoge esta historia de amor, que el público despidió de pie y con grandes aplausos

Escena de la obra ‘Todas las noches de un día’

Escena de la obra ‘Todas las noches de un día’ / D.A.

Compleja, intensa, dramática. Como puede ser en ocasiones el amor y la vida misma. Todas las noches de un día es una oda a la buena interpretación, al teatro de calidad, historias a las que se deben prestar los cinco sentidos y que sigues degustando varios días después.

Carmelo Gómez ha querido dedicar todos sus esfuerzos al teatro y el público que le ve en el escenario se lo agradece, especialmente en esos personajes intensos que tan bien sabe interpretar. A su lado una actriz con personalidad, Ana Torrent. Y ambos bajo el paraguas de un texto del brillante autor Alberto Conejero y la magnífica dirección de Luis Luque. Es la historia es un viaje emocional entre el pasado y el presente, entre lo real y lo imaginario, con el trasfondo de un gran amor.

La escena se desarrolla en un invernadero, pero no un espacio del mar de plásticos almeriense, sino el invernadero tipo inglés de las casas señoriales, un lugar con cristaleras que da cobijo a las plantas y flores que allí se cultivan. Rodeado de urbanizaciones, en algún lugar cerca de nosotros, sobrevive este viejo jardín con su invernadero.

Pero ha pasado mucho tiempo desde que los vecinos vieron por última vez a Silvia, la dueña de la casa. Allí sólo queda Samuel, el jardinero, afanado en preservar ese rincón olvidado. Todas las noches de un día comienza cuando la policía acude a la casa para intentar descubrir el paradero de Silvia. Empieza entonces un combate entre la vida y los recuerdos, entre el amor y sus fantasmas.

Brillantes Carmelo Gómez y Ana Torrent en las interpretaciones, en cómo van introduciendo en la historia al público que disfrutó del teatro auténtico en el Auditorio Maestro Padilla.

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