Semana Santa

Fervorosa noche de Oración, Amor y Esperanza

  • La Virgen de los Estudiantes volvió a lucir su antiguo manto y techo de palio bordado tras una laboriosa restauración

La Real, Ilustre, Concepcionista y Universitaria Hermandad de nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el huerto y Nuestra Señora del Amor y de la Esperanza, conocida popularmente como Cofradía de Estudiantes, volvió a cumplir en la tarde-noche del Miércoles Santo su cita fiel con la ciudad de Almería.

Poco antes de las ocho de la tarde, miles de personas llenaban la plaza de la Catedral para ser testigos de la salida del cortejo procesional que a la hora prevista ponía su cruz de guía en la calle, aumentando los nervios de los cofrades que aguardaban en el interior del templo catedralicio.

El capataz Miguel Ángel Plaza Rodríguez fue el encargado de dirigir por primera vez la cuadrilla de treinta costaleros, que se convirtieron en los pies del Señor de la Oración en el Huerto, el cual, tradicionalmente procesiona junto a la imagen de un Ángel confortador.

La Agrupación musical Nuestra Señora del Mar de Huércal de Almería fue la encargada de acompañar musicalmente al paso de misterio. Poco antes de las ocho y media de la tarde, la plaza de la Catedral vibró de emoción y alegría al producirse la salida de la Virgen del Amor y Esperanza, que, vitoreda por sus cofrades y devotos comenzó su caminar por las distintas calles del casco histórico, con los sones de alegres marchas procesionales interpretadas por la agrupación musical Los Iris de Instinción.

La Reina de los Estudiantes volvió a lucir su antiguo manto y techo de palio bordado tras una laboriosa tarea de restauración realizada por sus propias camareras.

El techo de palio dejó de salir en el año 1996, mientras que el manto lo lució por última vez en la Semana Santa de 2002, debido a un desastroso accidente. Ambas piezas, están bordadas en recorte con telas enriquecidas y bordadas en oro fino, canutillo y hojilla; siendo especialmente el manto, cosido a caballo entre el recorte y el bordado en oro.

Los trabajos de restauración han sido realizados en los pasados meses por manos expertas y especialistas en nuevas tecnologías, pues algunas de las piezas y la blonda que ribetea todo el filo del manto es de plata con baño de oro. El manto ha sido tratado con ultrasonidos para desprender la suciedad del accidente, consiguiendo un resultado más que aceptable.

Desde el balcón del palacio episcopal, el obispo de Almería, Adolfo González Montes presidió, como ya es habitual, las salidas de las veneradas imágenes, igual hiciera con la Hermandad del Prendimiento.

Antes de comenzar la procesión, José Luis Cantón Pavón, nuevo Hermano Mayor de la cofradía junto con el Deán de la Catedral, Juan Torrecillas, solicitaron al Obispo la venia para poder salir desde el interior del primer templo de la diócesis, y recibir la bendición del máximo representante de la iglesia almeriense.

Los momentos más emotivos se producían en las puertas del convento de Las Puras donde la comunidad de religiosas concepcionistas franciscanas ofrecieron flores a la imagen de la Madre del Amor y Esperanza.

En la calle Gerona los saeteros elevaron a los sagrados titulares oraciones en forma de saetas por la pronta recuperación de todos los enfermos de cáncer.

Los Estudiantes recorrieron la Carrera Oficial con una digna representación de la Universidad de Almería y del ilustre Colegio de Graduados Sociales.

En la calle Ricardos junto a la iglesia de San Pedro, la hermandad de Nuestra Señora del Rocío mostraba sus respetos al Cristo de la Oración y María Santísima del Amor y Esperanza

Numerosos nazarenos formaron el cortejo vestidos con túnica negra y antifaz y capa roja, para el tramo del Señor; y túnica blanca con capa y antifaz verde para las filas de la Santísima Virgen. Pasadas las una de la madrugada, la hermandad de Estudiantes volvió a la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación, cerrando así la jornada del Miércoles Santo Almeriense que un año más se volvió a llenar de oración, amor y esperanza.

La celestial Señora de los Estudiantes descansará en su capilla junto a la imagen de su Hijo, Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto, hasta el próximo mes de diciembre, cuando con motivo de su festividad litúrgica sea expuesta en devoto besamano, para recibir los besos y el cariño de sus cofrades.

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