Proceso

Tener una vacuna contra el coronavirus sólo es el primero de los problemas

Ensayos clínicos de la vacuna contra la Covid-19 en Perú. Ensayos clínicos de la vacuna  contra la Covid-19 en Perú.

Ensayos clínicos de la vacuna contra la Covid-19 en Perú. / EFE

Esperamos una vacuna rápida y eficaz que acabe con la pandemia sanitaria del coronavirus. Sin embargo, los investigadores y científicos no dejan de recordar que el proceso de creación de una vacuna es largo, puede durar hasta 10 años, en el que se invierten millones de euros y con unas fases de producción necesarias antes de ser eficaces para los seres humanos.

Los avances científicos y de la medicina nos han permitido desde hace décadas producir miles de millones de dosis de vacunas cada año, desde la gripe, el sarampión, la varicela o las paperas.

Normalmente pueden pasar 10 años desde el desarrollo inicial de una vacuna hasta su distribución masiva entre la población. Sin embargo, para luchar contra la Covid-19 hay un esfuerzo global para reducir ese periodo a solo 18 meses y siempre sin reducir los estándares de seguridad.

Diferentes fases

Hay que recordar que todas las vacunas pasan por una serie de etapas secuenciales: una fase de desarrollo en el laboratorio, ensayos con animales y luego varias fases de ensayos clínicos. Cuando todas las fases han sido completadas con éxito, se solicita la aprobación para la vacuna y se inicia la producción. En la vacuna contra el nuevo coronavirus se están realizando en paralelo varias fases ante la urgente necesidad que azota el mundo entero. La urgente necesidad de la vacuna obliga a acortar estos plazos.

Son varias las vacunas que se están probando contra la Covid-19. Son varias las vacunas que se están probando contra la Covid-19.

Son varias las vacunas que se están probando contra la Covid-19. / Archivo

Aumentar la producción

Pero, cuando llegue al fin la vacuna contra la Covid-19 habrá otros muchos interrogantes que resolver y que está ligados a su producción. Por ejemplo, ya se están construyendo potenciales fábricas en varios lugares del mundo, aunque no haya todavía ninguna vacuna aprobada. Esto implica un gran riesgo, ya que puede que algunas de las vacunas se desestimen.

Pues estos centros de producción solo son posibles con enormes inversiones, pudiendo llegar a los como los 10.000 millones de dólares desembolsados en Estados Unidos.

Además, se necesitará aumentar de forma gradual del proceso de producción, para que se hagan lotes cada vez mayores y siempre asegurando su eficacia. Muchas de las vacunas en desarrollo requieren dos dosis para ser efectivas, lo que duplicará el número de dosis necesarias a nivel mundial hasta los 16.000 millones. Y, por ejemplo, otras necesitan dispositivos especiales para suministrarse, como son las basadas en el ADN, que necesitan un aparato del tamaño de un cepillo de dientes que genera una pequeña descarga eléctrica para abrir la membrana de la célula, permitiendo que una medicina o vacuna penetren en ella. Este dispositivo se puede utilizar muchas veces, no deja de ser un desafío adicional producirlo en cantidades suficientes.

Escasez de envases

Otro punto a tener en cuenta son los envases de las vacunas. Normalmente se distribuyen en pequeños envases de vidrio borosilicatado. Como se necesitarán millones de vacunas contra la Covid-19 esto podría limitar la cantidad de vacunas disponibles inicialmente, hasta que se fabricaran millones de envases.

La vacuna contra la Covid-19 que empezaron a ser aplicadas en julio en Brasil. La vacuna contra la Covid-19 que empezaron a ser aplicadas en julio en Brasil.

La vacuna contra la Covid-19 que empezaron a ser aplicadas en julio en Brasil. / EFE

Distribución

Por último, está la distribución de la vacuna. Una vez que se haya asegurado el transporte adecuado para mantener la temperatura ideal que necesite, surge el Problema del Último Kilómetro. La distribución a las ciudades más grandes es fácil, ya que tienen centros de transporte, pero llegar a las localidades más pequeñas y a los pueblos alejados será mucho más difícil, sobre todo en los países en vías de desarrollo.

Según los expertos, podría ser que hubiera una distribución gradual de una vacuna contra el nuevo coronavirus para la primavera de 2021, y una distribución masiva meses después. Para eso se están tomando ya medidas para que la capacidad de producción y distribución pueda cubrir la demanda global.

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