Tribunales

El Supremo absuelve a un tuitero de enaltecimiento del terrorismo por el poco impacto de sus mensajes

  • Darío P. G. fue condenado por la Audiencia Nacional después de publicar en Twitter entre 2013 y 2015 mensajes en los que se refería a Miguel Ángel Blanco y en los que expresaba su deseo de que ETA o el Grapo actuasen contra determinados políticos y medios de comunicación.

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El Tribunal Supremo ha absuelto a un tuitero que había sido condenado por enaltecimiento del terrorismo a un año de prisión al considerar que, "a pesar del mal gusto de sus expresiones", la escasa difusión y el leve impacto de sus mensajes sitúan su caso fuera del ámbito penal.

Darío P. G. fue condenado por la Audiencia Nacional en julio del año pasado después de publicar en Twitter entre 2013 y 2015 mensajes en los que se refería al concejal del PP asesinado por ETA Miguel Ángel Blanco y en los que expresaba su deseo de que ETA o el Grapo actuasen contra determinados políticos y medios de comunicación.

En la sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Andrés Martínez Arrieta, se destaca, además del escaso impacto de sus mensajes, que "la llamada a la acción no es real, no es seria, en la medida en que la apelación se hace a organizaciones terroristas, felizmente desaparecidas".

El tribunal reconoce que las frases del tuitero "no se justifican en la libertad de expresión y pueden ser tenidas como afrentosas a la convivencia", pero apunta que "su desmesura no alcanza el reproche penal" porque son expresiones aisladas con escasa difusión.

Para el Supremo, las referencias a la fotografía de una víctima del terrorismo, que podrían ser un acto lesivo para la dignidad, "no han tenido difusión relevante y su contenido no supera el juicio de proporcionalidad de una pena privativa de libertad por un hecho aislado".

"El supuesto fáctico, por la escasa difusión, por la concurrencia de un ánimo distinto del puramente vejatorio, resulta desproporcionado al tratarse de un acto aislado que no merece reproche penal tan severo", concluye el Tribunal. Anula así la sentencia dictada por la Audiencia Nacional el año pasado, que le había condenado a un año de cárcel y siete de inhabilitación absoluta.

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