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El primer Berenguel contra Molducci, táctica y espectáculo

  • Tras coincidir ambos como segundo y primero respectivamente para hacer a Unicaja Almería tricampeón hace tres temporadas, ahora se inicia el capítulo de enfrentamientos con un Ibiza mucho más fuerte

Berenguel da instrucciones a sus hombres en un receso ante Ibiza Berenguel da instrucciones a sus hombres en un receso ante Ibiza

Berenguel da instrucciones a sus hombres en un receso ante Ibiza / Moisés Martínez (Almería)

Dejando muy atrás aquella 2004/2005, que le marcó bastante, después ha vivido seis temporadas y media en Almería, lo que supone que el Moisés Ruiz y Almería sean su casa. Piero Molducci se enfrentaba el pasado sábado a un momento que asoció en lo anímico con un término de complicada definición: “Me he sentido muy bien, tampoco con mucho ‘saudade’, como dicen los brasileños -pero emocionado visiblemente ante la pregunta- y sí encontrándome con muchos amigos, que esa es la cosa más importante en la vida del deporte, así que me he encontrado muy bien porque esta era mi casa, el pabellón, pero también esta tierra”. Eso sí, una vez alzado el vuelo del balón, el duelo deportivo dejó momentos magníficos.

Quizá no haya nadie que conozca mejor al italiano que Manolo Berenguel, ya que ambos hicieron tándem para un Unicaja tricampeón en la campaña 2015/2016, y lo mismo a la inversa. Por ello se vivió un duelo táctico muy bonito que ‘por culpa’ de los jugadores se cargó además de espectáculo. El técnico ahorrador, ante eso, sacó pecho de sus hombres “Al final la clave ha sido esa, la actitud; nosotros en el primer set aparte de que han sacado muy bien y en ataque estaban imparables, todo lo que pasaba por fuera de las manos del bloqueo no éramos capaces de tocar ni una bola siquiera, y sabíamos que iba a pasar así; después los números han mejorado, no en saque, nuestro saque no ha estado dentro de lo que quiero, pero sí en ataque, y sobre todo la actitud en defensa”.

En ese sentido, “se han recuperado muchos balones y por ello estaba diciéndole a los jugadores que no merecía la pena arriesgar tanto en saque porque estábamos ordenados en bloqueo-defensa”. Manolo Berenguel vio madurar el fruto del trabajo de la semana: “Al final, un equipo que defiende, su nivel crece”. A eso sumó algo importante como el creer en la victoria: “Se había puesto muy fastidiado al inicio y nosotros no podemos ni debemos empezar un partido o un set con 3-10 abajo, no me encaja sobre todo porque ellos han hecho exactamente lo que habíamos visto en los vídeos, sabíamos que iban a sacar muy duro y nosotros, a pesar de insistir en la preparación no hemos entrado ‘preparados’, pero la capacidad de reacción que tiene el equipo es buena; quizás debería haber aparecido un poco antes en el primer set pero en el resto del partido el equipo ha respondido bastante bien”.

Su golpe de efecto, Víctor Viciana, que “ha estado magnífico excepto en algunos momentos puntuales de precisión o distribución, en los que él mismo levanta la mano y lo reconoce, porque él lo sabe como nadie y le falta rodaje competitivo; en los entrenamientos está impresionante, cada vez mejor, y para mí ahora mismo es complicado porque tanto él como Rubén pueden jugar”. La elección fue a futuro, si bien eso no significa titularidad ni definida ni permanente: “En cierto modo, le he dado un rival fuerte y en nuestra casa para que vaya cogiendo confianza, porque sabemos que Víctor tiene que ser muy participativo en este equipo, pero si tengo que resaltar algo es la actitud de Rubén, impresionante; me ha sorprendido, sabía que era así, pero me ha sorprendido más de lo que yo me espera que iba a ser”.

No solo es la suma de gestos durante el partido, con un abrazo en el último tiempo a Víctor Viciana, que se iba al saque, sino una vez más la actitud de campeón: “Ha tirado para adelante en todo momento desde que ya él mismo se olía, porque no suelo decir el equipo titular hasta justo antes del inicio del partido”, que iba a ser suplente, ya que como es lógico en los entrenamientos se pueden intuir cosas”. Al contrario de lo que podría ser ‘normal’ en otro jugador, “chapó por él, tirar, tirar y tirar para poner las cosas difíciles, diciéndome con eso que quiere jugar, pero con un buen rollo y un saber estar dentro del campo espectaculares”.

Cómo no, tiene que estar “muy satisfecho, nueve de nueve, el equipo va jugando cada vez mejor, los momentos de crisis o desorden dentro del campo cada vez aparecen menos, el nivel está siendo más alto…”, pero “al final lo de la Copa del Rey -ser cabezas de serie- volvemos a decirlo, que por momentos pienso que es mejor jugar cuartos para llegar a la semifinal con rodaje, pero la competición es como es”, ha matizado para después reconocer que lo que quiere es que el equipo “juegue bien, cada vez mejor, para llegar a los momentos finales de la mejor manera posible; para eso se trabajando, va una cosa cogida de la mano de la otra, si se sabe competir y hay menos desorden, y eso conlleva que le equipo gane”.

En cuanto a Molducci, su lectura de partido pasa por un inicio muy bueno y una subida de nivel de Unicaja: “Hemos empezado muy bien y ellos no, hemos sacado muy bien y después hemos bajado un poco el nivel, subiendo un poco el saque de Unicaja; uno o dos jugadores no han jugado como suelen hacerlo y es lo que ha faltado al final”. Al escuchar la palabra ‘campeón’ aplicada a su Ibiza se muestra cauto: “Es difícil serlo, pero ahora tenemos un nivel de juego bueno, entrenando bien, y esto es importante para el futuro; durante tres semanas hemos estado ya por fin todos, antes ha habido problemas por las ausencias, y hemos ganado en estas tres semanas tres veces; hemos perdido aquí contra el primero, que se puede perder, pero hemos competido todo el partido”.

El italiano se ha confesado “satisfecho del equipo porque en poco tiempo no se pueden hacer milagros, necesitamos más tiempo”, sobre todo después de que su opuesto ya esté incorporado: “Después del Mundial tenía problemas en el hombro, que no podía atacar por dos semanas, y después se murió su hermano y volvió a Santo Domingo por dos semanas más; cuando ha vuelto hemos empezado todo y ahora falta el segundo líbero, que tiene un problema en un dedo por un mes o mes y medio, con operación, pero sabemos que ahora el equipo es competitivo y que puede jugar con cualquiera, tiene capacidad de jugar bien contra todos, pese a perder 3-1 aquí y 2-3 con Teruel”. Bueno para Unicaja y bueno para la Superliga, el nivel de los equipos obliga a las mejores versiones de cada uno.

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