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La familia Kennedy, una maldición que no acaba

  • Una sobrina nieta de JFK y su hijo de 8 años desaparecen en una canoa y, tras una intensa búsqueda, ya han sido dados por muertos.

Maeve Kennedy McKean, de 40 años, y su hijo Gideon, de ocho, desaparecidos en una canoa y dados ya por muertos. Maeve Kennedy McKean, de 40 años, y su hijo Gideon, de ocho, desaparecidos en una canoa y dados ya por muertos.

Maeve Kennedy McKean, de 40 años, y su hijo Gideon, de ocho, desaparecidos en una canoa y dados ya por muertos. / Instagram

Es célebre la maldición que parece perseguir a los miembros del clan Kennedy, un destino trágico que ha sumado dos nuevas víctimas: una nieta y un bisnieto del ex senador y ex fiscal general estadounidense Robert F. Kennedy, quienes han sido dados por muertos por su familia tras desaparecer el último jueves a bordo de una canoa en la bahía de Chesapeake, a unos 50 kilómetros al este de Washington. La búsqueda de Maeve Kennedy McKean, de 40 años, y su hijo Gideon, de ocho, se ha cancelado 26 horas después de que fueran vistos por última vez en la noche del jueves.

"Ha sido un caso difícil, y ha sido todavía más difícil tomar la decisión de suspender la búsqueda", ha manifestado el comandante encargado de la operación a la cadena CNN. "Nuestras tripulaciones y compañeros han hecho todo lo posible para encontrarles. Hemos mantenido en todo momento a la familia informada y nuestros pensamientos están con ellos".

Maeve Kennedy McKean (centro) con su hijo Gideon al lado, junto a su marido y sus otro tres hijos. Maeve Kennedy McKean (centro) con su hijo Gideon al lado, junto a su marido y sus otro tres hijos.

Maeve Kennedy McKean (centro) con su hijo Gideon al lado, junto a su marido y sus otro tres hijos. / People

El marido de la desaparecida, David McKean, ha afirmado al diario Washington Post que la familia se encontraba de visita en casa de su abuela materna cuando, mientras jugaban, la madre y el niño empezaron a perseguir en una canoa una pelota que se había caído al agua. Kathleen Kennedy Townsend, hija de Robert F. Kennedy y madre y abuela de los desaparecidos, lamentó en un comunicado que el dispositivo pasó de ser una misión de "rescate" a una de "recuperación de los cuerpos". Al rato de perderse, una persona llamó a las autoridades para alertar de que dos personas a bordo de una canoa no eran capaces de regresar a la costa. Los efectivos recuperaron poco después el bote. En el momento de la desaparición soplaban vientos de hasta 50 kilómetros por hora con olas de casi un metro de altura. Unidades aéreas y marítimas de la guardia costera peinaron una área de 6.000 kilómetros cuadrados en su búsqueda.

"Maeve era vital. Siempre sabías cuando estaba a tu lado. Su sonrisa fuerte, descarada y contagiosa. Hacía todo con plenitud y con todo su corazón", ha manifestado Kennedy Townsend, quien fue vicegobernadora de Maryland (1995-2003). "Gideon, como su madre, era un deportista que amaba el fútbol, el golf y correr (...) Amaba los acertijos, las matemáticas, el ajedrez y las aventuras", añadió sobre su nieto.

Joseph P. Kennedy Senior y Rose Fitzgerald, padres de JFK, con todos sus hijos, en una imagen del álbum familiar. Joseph P. Kennedy Senior y Rose Fitzgerald, padres de JFK, con todos sus hijos, en una imagen del álbum familiar.

Joseph P. Kennedy Senior y Rose Fitzgerald, padres de JFK, con todos sus hijos, en una imagen del álbum familiar.

Su abuelo Robert F. Kennedy fue asesinado a balazos hace medio siglo en la noche que celebraba su victoria en las primarias en California del Partido Demócrata para la elección presidencial de 1968. Cinco años antes, el hermano mayor de Robert, el presidente John Fitzgerald Kennedy, había sido asesinado en Dallas (Texas). El hermano mayor de ambos, Joseph Kennedy, murió en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial y una hermana, Kathleen, murió cuando se estrelló un avión en Francia en 1948. En 1984, David Kennedy, un hijo de Robert, murió por sobredosis de medicamentos, y en 1997 otro de sus hijos, Michael, murió en un accidente mientras esquiaba. En 1999 John Kennedy Jr, hijo del presidente asesinado, su esposa Carolyn y su cuñada murieron al estrellarse una avioneta frente a las costas de Martha's Vineyard (Massachusetts). Una larga lista de muertes prematuras y accidentales que fomenta la teoría de la maldición que se ha hecho popular.

En 2011, la esposa de Robert Kennedy Jr (hijo de Robert F. Kennedy), Mary Richardson, se suicidó.

El año pasado, otra nieta de Robert F. Kennedy, Saoirse Kennedy Hill, falleció a los 22 años como resultado de una sobredosis accidental de drogas.

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