Quiero vivir (1)

Tuvo que transcurrir algún tiempo para llegar a la conclusión de que el secreto de la salud y la felicidad estaban en uno mismo, en no lamentarse por el pasado, tampoco preocuparse por el futuro, ni adelantarse a los problemas, sino disfrutar del aquí y ahora. Llegó a comprender que debía vivir cada día como si fuera el último de su existencia. Y allí, en la terraza de su casa, en aquel instante de paz, empapándose de la luz que el sol le regalaba, se le escapó una sonrisa, evocando escenarios y situaciones que había vivido durante su juventud.