UD Almería I Girona FC I La crónica Si uno lo ve, no se lo cree (0-0)

  • El Almería es mejor ante once, diez, nueve y ocho, pero desespera con una colección clarísima de ocasiones falladas, principalmente por Sadiq

  • Rueda de prensa

Samú controla en la medular un balón. Samú controla en la medular un balón.

Samú controla en la medular un balón. / Javier Alonso

Dos meses y medio después, Almería y Girona volvían a verse las caras en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. De aquel partido quedaban ambos entrenadores, José Gomes y Francisco, pero las plantillas han sufrido una gran revolución esta temporada de cara a conseguir el objetivo que se les escapó en agosto: el ascenso a Primera.

Precisamente dos de los hombres resolutivos de esa eliminatoria no estaban en el césped mediterráneo: ni Stuani ni el exrojiblanco Samu. El Almería, por contra, jugó con su once que empieza a perfilarse como el de gala. El comienzo del encuentro dejaba claro el hambre que ahora mismo tienen ambos equipos, con presión alta y mucho peligro con el juego entre líneas y las contras. Después de un mal comienzo, rojiblancos y azulinos ya le están tomando el pulso a la categoría.

Al Almería comienza a notársele ya los automatismos, las transiciones empiezan a ser más limpias y el equipo rinde como un bloque en denfesa. Eso sí, en las llegadas al área le falta un mejor posicionamiento a Sadiq, que juega muy bien de espaldas y descarga para las subidas de los extremos, pero en los centros laterales los rojiblancos no terminan de sacar tajada. El partido se presumía táctico, de los que Francisco plantea a las mil maravillas, y el Almería estaba sabiendo jugarlo. Eso sí, estos encuentros tan intensos no permiten ni un segundo de despiste, no podían repetirse los últimos minutos de Castalia.

Villalba estaba cómodo entre líneas, Carvalho ofrecía salidas limpias de balón, Corpas percutía por la banda y Morlanes llegaba desde segunda atrás. Eran los minutos de más calidad de la temporada, ante un Girona que estaba defendiendo bastante bien. El valenciano, después de una gran jugada colectiva, tuvo la primera tras un centro fuerte de Akieme, al que no consiguió darle la precisión.

Ibrahima Kebé fue el positivo anunciado por el Girona el sábado por la noche, que fue aislado y no viajó a Almería

A los 27 minutos, la buena presión rojiblanco provocó una pérdida en zona peligrosa del Girona, que le costó la expulsión a Ramalho. El central trabó a Sadiq, que se iba solo y tras revisión en el VAR, Arcediano mostró la roja al gerundense. El partido estaba donde quería el Almería, era el momento de tener paciencia porque quedaba mucho tiempo por delante. Los de Gomes estaban entendiendo bien la situación, movían el balón con rapidez, aunque los de Francisco no se rompían y había pocos espacios para hallar el camino del gol. Un buen pase interior de Villalba a Sadiq acabó con banderazo por fuera de juego del nigeriano.

A falta de un minuto para el descanso, una magnífica combinación con la derecha acabó con un centro que era medio gol, pero Sadiq no fue capaz ni de rematar. Mismo fallo que en Castalia, cuando en los dos goles rojiblancos no chutó a portería balones francos. Lo peor es que en la siguiente jugada, volvió a servir Balliu y ahora fue Carvalho el que tampoco remató con la testa solo en el punto de penalti. Dos jugadas claves que tenían que haber significado el primero para los almerienses.

Samú, cambiado antes del descanso, le dio un cabezazo a uno de los barrotes del banquillo que pudo haberle costado una lesión importante

En busca del gol que le había faltado en la segunda parte, el Almería salió con la misma intensidad y la misma presión que de inicio. Se presentaba un segundo tiempo para tener cabeza, peligroso si al Almería le podía presión de no adelantarse en el marcador. Carvalho fue el primero en intentarlo con un gran disparo de la frontal, cuya 'folha seca' salió lamiendo el larguero. Minutos después, ahora sí un buen cabezazo de Sadiq se encuentra con la manopla de Juan Carlos que evita el gol. Comenzaba a coleccionar ocasiones el conjunto rojiblanco, que adolecía de punteria.

Por la derecha seguían generándose ocasiones con facilidad, gracias al tremendo esfuerzo de Balliu, pero Sadiq comenzaba a desesperar por su poca puntería. El Almería comenzaba a mostrar intranquilidad, Gomes trataba de pedir cabeza, el partido se estaba poniendo ciertamente peligroso. A los 76', por la izquierda, Akieme ganó perfectamente línea de fondo, Sadiq volvió a no rematar y Corpas se encontró con el cuerpo de Bernardo bajo palos para evitar el 1-0. Más no se podía hacer. Bueno sí, que el nigeriano metiera alguna de las muchas que tenía.

Balliu salta con Bárcenas ante la mirada de Maras. Balliu salta con Bárcenas ante la mirada de Maras.

Balliu salta con Bárcenas ante la mirada de Maras. / Javier Alonso

Una fea entrada de Cristóforo a Balliu con los tacos por delante dejó al Girona con nueve. Acto seguido, Monchu también se fue a la calle al perder la cabeza y hacer una entrada de kárate sobre el propio lateral rojiblanco. Con tres más, el Almería se metió en el área gerundense a ver si entraba. El larguero evitó el tanto de Carvalho, quedaban diez minutos y si no llegaba el gol, ya sí era para tirarse de los pelos. Y no, no iba a llegar. Juan Carlos sacó un cabezazo de Pedro Mendes, al que le anularon un gol por fuera de juego de Sadiq, y Lazo terminó de culminar la desesperación almeriense, con disparos ya sin ton ni son que dejaron al Almería sin puntos que mereció por juego, pero no por fallos ante la meta visitante.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios