UD Almería I Real Zaragoza I La crónica Un chispazo despierta al Almería (1-0)

  • Nueva diana de Sadiq que sirve para sacar adelante un partido espeso de los rojiblancos y los afianza en la tercera posición

  • Los de Gomes tienen que mejorar su juego de cara a los dos próximos e importantes partidos: Málaga y Espanyol

  • Vïdeo resumen del partido

Sadiq remata picado para hacer el gol de la victoria. Sadiq remata picado para hacer el gol de la victoria.

Sadiq remata picado para hacer el gol de la victoria. / Javier Alonso

Con la posibilidad de afianzarse en el segundo puesto y ponerse a un punto de Espanyol y tres del Mallorca, afrontaba el Almería la segunda jornada, aplazada al comienzo de temporada. Como ya es habitual, Gomes tiró de rotaciones para enfrentarse a un Zaragoza que daba más miedo por la tradición resucitadora que tienen los rojiblancos que por los números que presentaban los maños.

La oportunidad parecía buenísima para no perder pie en el sprint que están disputado los Almería, Espanyol y Mallorca. Con la Navidad a la vuelta de la esquina, los tres puntos de este partido aplazado eran el mejor revulsivo para un final de 2020 frenético. Además, por delante choques ante un Málaga que esta temporada sí que está enchufado y precisamente el cuadro periquito. Los de Gomes no podían permitirse un fallo en el Mediterráneo. Para ello, concentración y cero confianzas eran la receta.

La primera jugada del partido, con varios fallos en cadena en la entrega rojiblanca, tras haber sacado Sadiq de centro del campo, auguraban un partido que exigía tensión. Iba a ser diferente en cuanto a lo táctico al último que se venía en la mente al ver el Mediterráneo, el 0-1 con el Mallorca, pero la exigencia tenía que ser la misma. De hecho, los rojiblancos tienen su talón de Aquiles en su estadio.

Sadiq participó en las dos primeras jugadas con cierto peligro. En la primera cayó en el área cuando iba a disparar y en la segunda le faltaron centímetros para llegar a un pase que era medio gol de Buñuel. El lateral podía haber probado fortuna, puesto que estaba en buena posición, pero prefirió asistir a su compañero y el balón se perdió.

El Zaragoza quería presionar arriba y jugar en campo rival. Había espacios entre líneas, lo que facilitaba la labor de contragolpe almeriense. Sin embargo, faltaba meter el miedo en el cuerpo, probar algún disparo desde fuera del área. Los maños se estaban creciendo, puesto que veían que el Almería se empezaba a perder en sus propios toques en la frontal del área. Pasada la media hora, el encuentro estaba tremendamente igualado. De hecho, había más llegadas por parte visitante.

El Almería saltó al terreno de juego con un cartel en contra del racismo tras lo ocurrido en el partido de Liga de Campeones

A los 37', Iván se adelantó a Fernando en un centro lateral y se salvó el Almería porque no pudo dirigir el remate. Dos más tarde, una buena circulación maña acabó con un derechazo de Francho a las manos del meta almeriense. Sin llegar a sufrir, los de Gomes habían desaparecido por completo, ni producían, ni llegaban, ni jugaban. En el descanso había que dar un giro importante a la situación principalmente en la sala de máquinas, puesto que a los puntos estaba ganando el Zaragoza.

La segunda parte arrancó sin cambios. El partido le exigía al Almería mucho más de lo que estaba haciendo, el equipo se estaba haciendo un lío al sacar el balón desde atrás y ya apenas si salía de su campo. El Zaragoza cada vez recuperaba con más facilidad en campo indálico, con el peligro que ello conlleva. Corpas entró a los 55 minutos con la intención de mejorar la conducción de los ataques. 

Corpas cambia el decorado

Así fue, la primera que tocó el capitán sirvió para triangular con velocidad con Carvalho, que asistió a Sadiq para que marcara. Además, definió muy bien. Picando el balón por encima del meta visitante. Y esta vez sí sonrió y lo celebró con ganas. Un simple cambio de cromos sirvió para cambiarle la cara al Almería, para que la monotonía de la primera parte se convirtiera en electricidad. El propio Corpas pudo hacer el segundo instantes después, pero su disparo se perdió rozando el palo.

Con ventaja en el marcado, el partido se puso justo donde quería el Almería: el Zaragoza empezó a atacar de forma desordenada y nerviosa. Faltaba una contra para sentenciar, casi lo consigue Carvalho, pero el choque se quedó abierto hasta el final. Mal hecho por los indálicos, que se llevaron un tremendo susto en la última acción del partido, cuando Fernández no acertó a rematar un balón en la misma boca de gol. Pitido final, tres puntos que es lo que cuenta y aviso, eso sí, de que hay que mostrar mucho más en los dos partidos venideros ante Málaga y Espanyol

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