Almería

Los peluqueros tiñen de negro la Agencia Tributaria para pedir que meta la tijera al IVA

  • El gremio almeriense se une por primera vez en una jornada de cierre y concentración frente a la Delegación de Hacienda para exigir medidas urgentes con las que sobrevivir a la pandemia

Los peluqueros tiñen de negro la Agencia Tributaria para reclamar que meta la tijera al IVA Los peluqueros tiñen de negro la Agencia Tributaria para reclamar que meta la tijera al IVA

Los peluqueros tiñen de negro la Agencia Tributaria para reclamar que meta la tijera al IVA / Rafael González

El gremio de las peluquerías almerienses se ha echado hoy a la calle para reivindicar, secundando la convocatoria estatal del colectivo Creer en Nosotros, la vuelta al IVA reducido del 10% que permita la supervivencia del millar de negocios en la provincia que están siento duramente golpeados por la policrisis derivada de la pandemia del coronavirus. De forma mayoritaria y masiva, como nunca antes lo habían hecho por la situación insostenible a la que han llegado dado el parón que supuso el confinamiento y la bajada de ingresos posterior, han cerrado este martes las puertas de salones de estética, barberías y peluquerías repartidas por toda la geografía almeriense para exigir al Gobierno la bajada del Impuesto sobre el Valor Añadido del 21 al 10%.

Entre las doce y la una del mediodía se han concentrado en torno a doscientas personas, principalmente propietarios y trabajadores de las empresas de la capital ataviadas de negro y con cartelería amarilla, frente a la Delegación de la Agencia Tributaria en el Paseo de Almería al grito de "¡Manos arriba, esto es un atraco!". Recuerdan que son el único sector al que se le subió el IVA en 2012 y no ha vuelto al reducido y reinvidican, además, medidas urgentes ante la delicada situación que atraviesan cientos de empresarios de un sector que genera en España más de 250.000 empleos con más de un millar de establecimientos en la geografía almeriense de los cien mil que hay en nuestro país.

La pandemia del coronavirus ha sido la gota que ha colmado el vaso porque después de extremar las medidas sanitarias, con importantes inversiones de costes añadidos, los resultados no acompañan debido a las nuevas restricciones de aforo y funcionamiento que se unen a la caída de clientes. De ahí que se hayan volcado como nunca on esta jornada de cierre y concentraciones, cerrando sus establecimientos reivindicar un "IVA justo" y con la advertencia de que más del 57% de los negocios podrían echar el cierre en el próximo semestre si no atienden sus demandas.

"No somos lujo, somos necesidad, un sector con más de 50.000 centros en toda España, que damos trabajo en su mayoría a personas jóvenes y mujeres y que en los primeros nueve meses de 2020 hemos visto caer nuestra facturación en más de un 67%", se recoge en el manifiesto que se ha leído este mediodía en diferentes provincias de todo el país. También han criticado que siendo considerado un servicio esencial su actividad queda excluida de los ERTE que gozan de la exención de las cotizaciones sociales de los trabajadores, provocando una situación de indefensión absoluta, en un momento en el que uno de cada tres trabajadores sigue en Expediente de Regulación Temporal de Empleo por la imposibilidad económica de recuperar su trabajo.

El sector de la imagen está desesperado ante una nueva escabechina asociada a los nuevos hábitos post-COVID19 por los que se venden cada día más tintes del supermercado en casa y se promueve el autoservicio. "Con el confinamiento se han comprado muchas máquinas de pelar y son cortes de pelo que se extienden al hijo, al nieto y al primo", reconoce Luis García, con una peluquería de caballeros en la calle San Leornardo. El gremio no entiende aún como siendo de primera necesidad en la pandemia para el Gobierno todavía no se han aplicado medidas de apoyo y reclaman de forma unánime la bajada del IVA para salvar al sector de su ruina económica. "Hay compañeros que están pensando en echar el cierre, la situación cada vez es más insostenible", argumenta Luis García Jover que en mayo reconocía que reabrir supuso una inversión de más de 400 euros en materiales sanitarios y productos desechables. 

La subida del IVA al 21% en 2012 golpeó al sector a los salones de belleza y peluquerías que tuvieron que reinventarse para reducir los gastos y generar nuevas fórmulas de ingresos. Y hoy en tiempos de conmoción y mascarilla no salen las cuentas y la crisis del coronavirus los aboca al cierre a pesar de que han logrado mantener a parte de su clientela adaptando sus agendas de citas (por teléfono, mensaje o internet) a los nuevos protocolos. Recuerdan que la subida de 13 puntos del tipo impositivo en 2012 supuso el cierre de 8.000 peluquerías y estiman que la pandemia podría provocar que bajen la persiana el 40% de negocios actuales.

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