Andalucía

"¡Hola Sofi!"

  • La Reina, acompañada por varias de las primeras damas iberoamericanas, se dio un paseo triunfal, y muy cultural, por las calles de Cádiz y Jerez

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"¿Quién viene?", pregunta un hombre de mediana edad al periodista. "La Reina y las primeras damas iberoamericanas", le respondo. "Pues entonces me quedo. Iba a comprar un poquito de pescado a la plaza, pero me quedo".

 

Muchos ciudadanos que pasaban por la plaza de la Catedral a primera hora de la mañana de ayer se preguntaban el porqué de tanta presencia policial y las vallas que acordonaban buena parte del recinto. Alguno venía ya con la idea de que algo relacionado con la Cumbre iba a pasar y otros, como una nutrida pandilla de señoras sevillanas, que pasaban un día de turismo y compras en la capital gaditana, se apuntaron pronto a apalancarse ante la valla de seguridad en la posición más estratégica posible, frente por frente de la puerta principal de la Catedral.

 

Porque en unos minutos la Catedral iba a ser visitada por Doña Sofía junto a las primeras damas de varios de los países iberoamericanos presentes en la Cumbre, y el esposo de la presidenta de Costa Rica, José María Rico. Una visita que formaba parte del programa alternativo mientras que en el Palacio de Congreso se celebran los debates políticos y en la que participaron junto a la Reina las primeras damas de México, Margarita Zabala; Colombia, María Clemencia Rodríguez; Portugal, María Alvés de Silva;  Panamá, Marta Linares y la esposa del presidente del Gobierno español, Elvira Fernández.

 

La jornada, que fue acumulando poco a poco un considerable retraso, se inició bien pasadas las diez de la mañana en el Espacio de Creación Contemporánea, ECCO, donde visitaron varias de las exposiciones que de autores latinoamericanos allí se muestran, entre ellas la espectacular 'Grandes maestros del arte popular en Iberoamérica', que reúne dos mil piezas de 450 artesanos de 22 países. Aunque el tiempo apremiaba la comitiva intentó disfrutar al máximo de esta exposición. 

 

La alcaldesa, Teófila Martínez, que actuó de cicerone acompañando a toda la comitiva, destacó a este diario una vez concluida la visita (ya que no se permitió el acceso a la prensa escrita) el interés con el que todos los presentes habían recorrido esta exposición. "Es una pena que no la hayan podido ver los jefes de estado", especialmente cuando entre todos estos países hay más de 25 millones de artesanos.

 

Rondando las once y media y a bordo de un microbús, la comitiva llegó a la plaza de la Catedral, donde a esa hora ya se agolpaba un numeroso público, entre ellos varios turistas ingleses cámara en mano. En la puerta principal de acceso al primer templo de la diócesis, que normalmente sólo se abre con motivo del Corpus o la Semana Santa, estaba esperando el obispo, Rafael Zornoza, junto al deán y vicario general, Guillermo Domínguez Leonsegui, y parte del cabildo catedralicio.

 

El historiador y director del Museo de Cádiz, Juan Alonso de la Sierra, se encargó de explicar a los presentas las principales características de un templo al que siempre se le ha considerado como la última catedral de las américas. Aspectos de su construcción, los problemas en su mantenimiento e incluso la propia Custodia fueron algunas cuestiones sobre las que se preguntaron. La visita apenas se alargó durante veinte minutos regalando el obispo a los presentes un rosario bendecido y realizado con pétalos de rosa. 

 

Como el tema de la hora iba muy mal, ya que el programa incluía una visita a Jerez de la Frontera, se llegó a plantear suspender el breve recorrido que a pie se iba a hacer entre la plaza de la Catedral y la de San Juan de Dios, pero finalmente se mantuvo para entusiasmo del público que, cada vez en mayor número, se agolpaba en la zona y que de forma insistente reclamaba la atención, y en especial, el saludo de Doña Sofía, con algún piropo esporádico dirigido a Teófila Martínez.

 

"Les hemos regalado un aplauso", comentaban las vecinas sevillanas, mientras otros curiosos se preguntaban dónde estaba el Rey, "se habrá quedado en el hotel porque estaba malo", contestaba otro, mientras las mandatarias se hacían su peculiar foto oficial en la escalinata de la Catedral.

 

El recorrido por Pelota fue un continuo escuchar de piropos, y de 'análisis' ciudadano: "Que raro que venga (la Reina) en pantalones". "¡Hola Sofi!, gritaba un vecino, y la Reina saludaba con amplia sonrisa, aunque en ningún momento se acercó al público como muchos le demandaban. "¡Doña Sofía, guapa!", "¡Majestad, (salude con) la manita!, mientras que Teófila Martínez les hablaba de la historia del Arco del Pópulo y del barrio y admiraba con orgullo la espectacular reforma de la plaza de San Juan de Dios. El temor a algún exabrupto ciudadano, en estos días de cierta crispación por culpa de la crisis, no se produjo en ningún momento. Todo lo contrario, fue un paseo triunfal para todas.

 

Allí, a pie del Ayuntamiento, y tras saludar a una comitiva de alcaldes chilenos que junto a su embajador mantendrían posteriormente un encuentro con la alcaldesa, se montaron todos rumbo a Jerez.

 

A esta localidad se llegó con el tiempo cada vez más amenazante, hasta el punto que la lluvia hizo acto de presencia aunque no aguó los actos allí previstos.

La primera cita, informa Manuel Moure desde Jerez, fue en la Real Escuela de Arte Ecuestre, donde la reina disfrutó de lo lindo, aplaudiendo las evoluciones de jinetes y amazonas, para posteriormente mostrar soltura y confianza  cuando al final de la visita se acercó a Invasor II, caballo con dos medallas olímpicas a la doma clásica nacional, saludando todas las presentes a los catorce jinetes que participaron en la exhibición. En el trayecto callejero se repitieron las escenas de cariño por parte del público jerezano. La huelga de limpieza que sufre la ciudad se hizo notar en algunas calles del recorrido, aunque hubo una limpieza preventiva, ya que contenedores estaban llenos de bolsas que en algunos casos rebosaban, lo que no gustó al servicio de seguridad.

 

Ya en las instalaciones de González Byass, se realizó una foto de familia en la Real Bodega de la Concha para posteriormente recibirles por el consejo de administración de la empresa, con el presidente Mauricio González-Gordon (hijo) al frente, junto a Pedro Rebuelta (vicepresidente). Las asistentes firmaron en el libro de honor y acto seguido se desplazaron a la bodega de los reyes, donde almorzaron: habitas con chocos, arroz con langostinos y 'coulan' de chocolate.

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