El desafío independentista

"Pido que nadie insulte a nadie ni vete nada. Hay que poner calma"

  • Felipe González insta a "no hacer nacionalismo contra el nacionalismo"

  • Apoya aplicar el 155 si Puigdemont convoca elecciones tras declarar la independencia

El ex presidente del Gobierno Felipe González, durante la conferencia que pronunció ayer en la Real Academia de Medicina de Sevilla. El ex presidente del Gobierno Felipe González, durante la conferencia que pronunció ayer en la Real Academia de Medicina de Sevilla.

El ex presidente del Gobierno Felipe González, durante la conferencia que pronunció ayer en la Real Academia de Medicina de Sevilla. / juan carlos muñoz

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La cita invitaba a regocijarse en las efemérides. Los primeros Pactos de la Moncloa se rubricaron tal día como este miércoles de 1977. El lunes se cumplieron 40 años del regreso del exilio de Josep Tarradellas. Y pasado mañana es el trigésimo quinto aniversario de la histórica victoria electoral del PSOE de 1982. La conferencia se titulaba Reflexiones desde la experiencia y la cita era en la Real Academia de Medicina de Sevilla. Pero el ex presidente del Gobierno Felipe González habló poco del pasado, algo del futuro, y mucho del presente, que calificó como "el momento más difícil desde la transición" en alusión al desafío secesionista.

En honor a su recién asumida nacionalidad colombiana, González hizo suya una reflexión del escritor William Ospina: "la palabra dura más que las piedras". Así, llamó a "extremar la prudencia y no contribuir a degradar la convivencia". "Ser prudente no es no decir lo que se piensa, sino medirlo", sostuvo. "Pido que nadie insulte, que nadie vete productos catalanes, que se ponga calma en la reflexión y no exagerar las repercusiones económicas", reclamó el ex presidente del Gobierno, que instó a "no responder al nacionalismo con un nacionalismo irredento". "Me preocupa que el único nacionalismo legítimo sea el español", manifestó.

El ex presidente del Gobierno abogó de nuevo por reformar una Constitución que "no es la más perfecta, pero sí la que mejor representa el consenso entre personas que piensan diferente". "Se puede y se debe cambiar", afirmó.

El ex jefe del Ejecutivo afirmó hablar sólo en su nombre. "Hace 21 años que salí del gobierno y de la dirección de mi partido político. Cuando hablo, no me represento mas que a mí mismo", indicó Felipe González, que lamentó sentir "soledad" al no identificarse con ninguna de las ideas que rigen el debate político. Por ejemplo, se quejó de que nadie explique a Piqué que "tiene derecho a creer en el derecho a decidir". "Pero si él convenciera a su equipo de que el fuera de juego no cuenta para ellos, no podrían jugar porque para los demás equipos sí existe ya que son las reglas del juego que permiten participar a todos".

También censuró que nadie haya planteado que si una Cataluña independiente entra en la UE, su alto nivel de renta implicaría que "sus transferencias de solidaridad a las regiones pobres de Europa serían más altas que las que hace al resto de España". "Pero esto es una hipótesis que no se va a producir. Es más, el hecho de que no se produzca va a tener un coste enorme para todos nosotros", reflexionó González, que incidió en que es momento de política y no de jueces. "Evitemos en lo posible la vía penal y el amparo debajo de las togas, incluidos los del Constitucional", subrayó González. "Hay decisiones que no entiendo, como que el Gobierno requiera al presidente de la Generalitat que responda sí o no a la pregunta de si ha declarado la independencia. Habría entendido mejor que se le exigiera rectificar las leyes que aprobaron con nocturnidad y alevosía el 6 y 7 de septiembre", sostuvo.

González resaltó la vigencia el artículo 155, "copiado de la constitución alemana", y sólo contempló frenarlo si Puigdemont "convoca elecciones reconociendo que la legitimidad del Estatuto y la Constitución". "Si declara la independencia, pues no", abundó.

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