Denuncia pública

Una paciente denuncia un cúmulo de errores en el Hospital de Poniente

  • Sufrió un desgarro en el parto que considera evitable y acusa de mala praxis al centro

  • Cuando solicitó su historia clínica recibió la de otro paciente

Hospital de Poniente, ubicado en El Ejido. Hospital de Poniente, ubicado en El Ejido.

Hospital de Poniente, ubicado en El Ejido. / D. A.

No está teniendo una buena experiencia la paciente D. A. P. en su relación como usuaria del Hospital de Poniente, centro en el que dio a luz a su segundo hijo el pasado mes de diciembre, cuando, según relatan ella y su pareja a este periódico, se inició una pesadilla que por el momento no ha finalizado, una “serie de catastróficas desgracias”, según cuentan, que les han hecho iniciar acciones judiciales contra el centro. En el inicio de este proceso judicial, arguyen, solicitaron el historial clínico completo de la paciente denunciante y, para su sorpresa, recibieron el de otro usuario, algo que, según relatan, causó “sorpresa, temor, espanto y horror” ante la posibilidad de que sus datos personales estén, a su vez, en poder de un tercero.

“Esa fue la guinda del pastel”, asegura la pareja de esta paciente, en calidad de portavoz de la misma, quien en estos meses ha interpuesto distintas reclamaciones, acusando al hospital de mala praxis en el acto del parto y adjuntando para ello distintos informes médicos que avalarían dicha tesis, sin recibir respuesta alguna, aduce y documenta, hasta pasados casi seis meses de la presentación de la primera reclamación, que data del 29 de enero.

En la misma, acusa a una de las profesionales que le atendió en el parto de no haber consultado el historial del primer alumbramiento (que data de 2015), no practicándole una cesárea ni tampoco una episiotomía y provocándole un desgarro de tipo II que, según el denunciante, “se podía haber evitado completamente si la profesional hubiera leído los informes del primer parto”. Según la misma reclamación, al intentar la misma profesional “reparar quirúrgicamente el desgarro de tipo II provocado en el parto, provoca un desgarro tipo IV cuando intenta una y otra vez, de forma recurrente, coser la mucosa anal y otros tejidos, durante más de dos horas, sin éxito alguno”.

"Los daños se podían haber evitado completamente si la profesional hubiera leído los informes del primer parto", afirma la pareja de la paciente afectada

Esto, según los denunciantes, provocó que la paciente tuviera que entrar en el quirófano ese mismo día. 49 días después, según el mismo relato, otra profesional recomendó que entrara de nuevo en quirófano “para reparación de introito con perineoplastia”, problemas derivados de la presunta mala praxis que aducen los afectados. Dos operaciones “y una tercera a la que se tiene que someter seguro”, indican.

Esta paciente advierte también de otros errores importantes durante el proceso del parto, como “equivocaciones en la prescripción de tratamientos, aparición en el informe de alta de una operación que no se le llegó a practicar durante el parto y descoordinación en procedimientos previos para la intervención quirúrgica”. Sobre esto último, arguyen que “se equivocaron en la forma de vaciado de colon, le pusieron una vía de otro calibre no apta para la operación, por lo que se la tuvieron que cambiar en el quirófano, y cuando estaba en el quirófano el anestesista tenía, por equivocación, el historial médico de otra persona y casi le hacen una transfusión sanguínea no necesaria y que le correspondería a otro paciente”, así como, finalmente, “equivocaciones en la dieta adecuada para el postoperatorio”.

A esto se le suma, según manifiestan, la tardanza en contestar a las reclamaciones y el error al aportar un informe clínico de otra persona cuando le fue requerido el suyo. Ante la tardanza, sostienen, “nos respondieron que la contestación se quedó en un cajón y no se tramitó por un error humano, a pesar de que la Ley expresa que el Hospital tiene un máximo de 30 días para resolver”.

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