CD Leganés I UD Almería I La crónica A 'mano' armada en Butarque (2-1)

  • Un gol anulado a Sadiq, que no hubo repetición que mostrara mano del ariete, evita el 1-2 y carga de vida a un Leganés que consigue la victoria en la última jugada del partido

  • Los rojiblancos pasan del liderato a seguir fuera de los puestos de ascenso y, además, los pepineros se meten de lleno en la misma lucha

  • Vídeo resumen del partido

Sadiq, al que le anularon el gol de la victoria, persigue el balón. Sadiq, al que le anularon el gol de la victoria, persigue el balón.

Sadiq, al que le anularon el gol de la victoria, persigue el balón. / LaLiga

Era el partido. El que el Almería llevaba mucho tiempo esperando, el que le podía dar el liderato de la categoría después de muchas jornadas recortando puntos a Espanyol y Mallorca. Tres puntos en Butarque, en el encuentro aplazado por Filomena a principios de enero, permitirían a los rojiblancos llegar a Palma como el mejor equipo de Segunda. Y ya el domingo, para defender el liderato, Dios diría. O la segunda posición, desbancando a los periquitos, que estaba a tiro de empate.

Eso sí, el asalto al liderato iba a costar lo indecible. Primero porque el Leganés ha reaccionado después de una primera vuelta irregular y tiene el mismo objetivo que los almerienses. Segundo porque Gomes tiró de rotaciones para oxigenar al equipo en la semana más dura del año, con muchos viajes y poco entrenamiento. Y tercero porque no es lo mismo la aproximación a los puestos de honor, que dar el salto. La presión se nota y el Almería debía de superarla con una línea de ataque muy reconocible tras la vuelta de Sadiq, pero una parcela defensiva totalmente renovada con respecto al choque ante Las Palmas.

El partido arrancó abierto, con los dos equipos con ganas de demostrar su potencial ofensivo. Ahí se movía cómodo Ramazani, que lo intentó a los 4 minutos con una gran carrera que acabó con un disparo desde la frontal, bien tapado por los defensores pepineros. Demasiado ritmo en los primeros minutos, no era un ida y vuelta, pero sí que habían salido Leganés y Almería a morder.

Y el primer mordisco lo iba a dar Sadiq. Vuelta al once, vuelta a celebrar un gol. Un resbalón de Bustinza se convierte en una asistencia para el goleador rojiblanco, que con su zancada gana la posición para plantarse ante Cuéllar y batirlo por el palo corto. No podía comenzar mejor la cosa para un Almería, que en los minutos siguientes supo bajar el ritmo del partido y evitar el frenesí que le había llevado a adelantarse. Y a fatigarse, por eso era mejor jugar a pulsaciones más bajas con el marcador a favor.

La respuesta local fue buena. Aunque el Almería salía con sentido desde atrás y contraatacaba de forma peligrosa, el juego aéreo del Leganés estaba haciendo daño. Carvalho evitó el empate bajo palos a cabezazo de Omeruo poco antes de los 20 minutos. Defensivamente sí estaba notando el Almería la rotación, aunque mantenía la compostura ante un muy buen ataque madrileño. Chumi, en un intento de despeje con la espuela, puso a Fernando a prueba sin querer. El meta, como acostumbra, demostró que  estaba atento.

El Leganés cuelga y cuelga balones

Pasada la media hora, el Almería comenzaba a estar agobiado. No tanto por ocasiones muy claras, sino porque el Leganés llegaba bien hasta zona de tres cuartos y colgaba el balón al área. La corpulencia ofensiva local se estaba imponiendo en el área almeriense. Como pedía a gritos Piqué a sus compañeros en el Barcelona-PSG, a los de Gomes le hacía falta una posesión larga, mover a los pepineros durante un rato para que no estuvieran tan cómodos colgando balones, para que dieran un paso atrás. Pero el Almería se había metido demasiado atrás, había mucha distancia entre líneas para sacar el balón y los hombres importantes se habían desconectado ante tanto balón aéreo. El descanso debía servir para frenar la dinámica local, puesto que al final el peligro se genera por la insistencia de que el balón esté una y otra vez merodeando la meta de Fernando.

Corpas controla ante Silva. Corpas controla ante Silva.

Corpas controla ante Silva. / LaLiga

Pues no fue capaz el Almería de cambiar esa tónica y al final el cántaro se iba a romper. Un centro de los que durante la primera parte había puesto a decenas Silva lo cabecea Borja sin que Chumi apenas le moleste y bate a Fernando. Era cuestión de tiempo, de que el Leganés centrara la mirilla del remate y el 1-1 iba a intensificar más el agobio local. Toda una segunda parte sin que el Almería mostrara algo de su fútbol era una apuesta perdedora.

Tarde, visto lo visto, Gomes movió el banquillo tras el empate. Ivanildo para tratar de cortar la sangría por arriba, y Akieme y Lazo para tratar de salir de la cueva. Eran los cambios que pedía el partido al descanso. De hecho, el equipos los agradeció y dio un pase al frente. Ya no llovía tanto. Ahora el Leganés podía marcar en alguna buena acción, pero también podía hacerlo el Almería. La segunda parte ya estaba de poder a poder, no uno colgando balones fácilmente y el otro achicando aguas. 

Gol anulado a Sadiq por supuesta mano

A los 70 minutos, ya con el Almería mucho más entonado, llegó la jugada polémica del partido. Sadiq remata en el segundo palo un saque de esquina prolongado y aunque Iglesias Villanueva lo da de primeras, el VAR le hace revisarlo. En las repeticiones televisivas parece claro que la mano que introduce el balón es la del pepinero Perea, pero el colegiado no duda en anularlo al ver la repetición. Enfando en la expedición almeriense y asombro de los propios comentaristas televisivos, puesto que la mano de Sadiq no se ve en ningunas de las imágenes mostradas.

Imagen congelada del gol anulado. Imagen congelada del gol anulado.

Imagen congelada del gol anulado.

Era el momento, la jugada que buscaba el Almería para dar un nuevo zarpazo. Sin embargo, desde que los de Gomes intentan el asalto a la zona de ascenso, están sufriendo últimamente unos arbitrajes que han hecho levantar las suspicacias. A partir de ahí, de hecho, el colegiado gallego lo pitó todo en contra de los de Gomes, amén de sólo mostrar amarillas a los almerienses. El Almería debió de haber defendido mejor la renta conseguida en la primera parte, lo que no quita que justo cuando reaccionó fue frenado de forma injusta. 

Y como todo lo malo siempre puede ser peor, otro balón colgado por el Leganés se iba a convertir en el 2-1. Omeruo hizo el tanto de la victoria local y dejó al Almería no sólo sin liderato, sino que incluso sin entrar en ascenso. Golpe duro, muy duro antes de la visita a Mallorca. El Almería no entra en la zona de ascenso y, además, permite al Leganés acercarse en la clasificación.

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