VOLEIBOL | SUPERLIGA El gen mallorquín de la humildad que eleva a Miki Fornés

  • El central de Unicaja Almería entra en el equipo ideal de la Superliga en su tercera jornada, siendo vital para encaminar el triunfo ahorrador ante Melilla: "Esta vez me ha tocado a mí, y otra vez le tocará a otro"

Miki Fornés durante el encuentro ante Melilla. Miki Fornés durante el encuentro ante Melilla.

Miki Fornés durante el encuentro ante Melilla. / Felipe Ortiz (Almería)

Como hacía tiempo que no le tocaba turno de entrevista (todos los jugadores tienen las mismas intervenciones, determinado por la política del club), en ese tiempo a un tal Rafa Nadal le dio por ganar otro Roland Garros. Al citárselo, la ‘sonrisa de ojos’ (mascarilla puesta) asoma en Miki Fornés, otro deportista del más alto nivel de los que ha dado la isla. ‘¿Qué se come en Mallorca?’, y sí, es de todos conocida su rica gastronomía, pero había que preguntarlo y la respuesta llegó envuelta en risas: “Las ‘quelitas’, que me gustan mucho, sobrasada, ensaimada… yo creo que todo eso es lo que le ha dado un extra a Rafa todos estos años”. Más en serio, la admiración de pureza absoluta: “No solo como mallorquín, sino como humano; es un ser humano extraordinario, como viene demostrando durante tanto tiempo; lo sigo desde que yo era bien pequeño”. El secreto a voces, de Rafa y de Miki: la humildad.

Las características de una población se miden por diferentes parámetros, y luego lo más importante de todo es la idiosincrasia. A Fornés le tocó ‘florecer’ en un periodo ‘entreclubes referente’, después de los míticos equipos palmesanos y antes de los Ca’n Ventura y siguientes. Por ahora no ha jugado defendiendo los colores locales, pero es el que más patria hace, orgulloso de su tierra rodeada de mar, a la que deja muy arriba como deportista y como persona. Sí, existe el gen de la humildad sobre el que ‘flota’ la isla, como se desprende de su valoración sobre lo ocurrido este fin de semana: “Los puntos los tiene que hacer alguien, y lo mejor es darle la seguridad al colocador de saber que todos queremos esa última bola, que él lo sepa, que tenga claro que, al que se la dé, es porque la quiere, y así fue; obviamente, intento dársela yo también y esta vez me ha tocado a mí; otra vea le tocará a otro”.

Primer set del Unicaja Almería-Melilla Sport Capital, siete puntos para el central, dos bloqueos y cinco ataques, justo cuando más falta hacía que emergiera su figura imponente en la red, cuando giró el rumbo del partido. Y es que no solo vale el qué, sino el cuándo. Fortaleza mental, erró, “justo antes de esa pelota que se va por poco fuera me había pedido Manolo que atacase un poco más largo, lo intenté y se pasó un ‘poco demasiado’, pedimos que había rozado bloqueo, pero el árbitro no lo vio así”, e insistió: “Pedí otra vez la bola a Ignacio porque la anterior había sido buena, y estaba convencido de que la siguiente lo iba a ser también, estaba convencido de que podía cerrar el siguiente punto”. Para eso, ‘se nace’, aunque también ‘se hace’. 

Es parte de la preparación, sin duda, y además resulta clave en un deporte de tanta presión psicológica como es el voleibol. Miki Fornés lo afronta con la naturalidad de sentirse ‘solo’ una pieza de puzzle que, en su conjunto, ofrece una imagen: “Primero estoy contento por la victoria; es verdad que teníamos claro desde un principio que Melilla nos podía poner las cosas difíciles, y así fue, un primer set muy ajustado, en el que quizá arriesgamos demasiado en el tramo final, pero gracias a las cosas que teníamos preparadas, con los conceptos tácticos que sabíamos sobre ellos, se logró la victoria, eso ante todo, contento por el rendimiento de todo el equipo, que parece que está empezando a ir mejor y demostrando el trabajo que llevamos cada día en los entrenamientos”. Lo dice uno de los dos centrales del equipo ideal de la jornada.

Unicaja Almería tiene a dos jugadores en esa formación que, números en la mano, se elabora en la RFEVB tras cada fin de semana, puesto que a Fornés le acompaña Mario Ferrera como líbero más destacado. Da lo mismo,  equipo y más equipo, y no hay otra: “Es verdad que hemos tenido un inicio difícil, la derrota en la Supercopa, pero es que ya se ha dicho que ese partido no refleja el trabajo que llevamos cada día; en los entrenamientos estamos mostrando un rendimiento muy algo y cada día mejor, y todos estamos deseando que se pueda reflejar en cada uno de los partidos; hemos empezado por este de Melilla, que ya sí se ha reflejado lo que hacemos”. A por más, claro: “Llega una semana difícil, visitamos dos canchas que no son nada fáciles, pero nosotros, como siempre, tenemos que seguir como vamos, trabajando en los entrenamientos, prepararlos lo mejor posible tácticamente, pensar en nuestro juego, más allá de lo que puedan hacer los rivales”.

Por supuesto que el rival cuenta, “sí que creo que nos pondrán las cosas difíciles”, pero cree en Unicaja y el camino emprendido: “Si nosotros conseguimos desplegar nuestro mejor juego, como estamos haciendo en los entrenamientos, nos podremos llevar la victoria, y sería muy importante conseguir estas dos, la más importante por ahora la de Boiro, claro, antes de la vuelta a casa contra Soria, un rival complicado que ha comenzado bien la temporada porque se ha reforzado muy bien”. Entre las tierras coruñesas y la visita castellana, viaje a Almoradí: “Es verdad que no se está habituado, por así decirlo, a jugar un miércoles, pero al final es un partido más, sin olvidar que estamos aquí para trabajar durante la semana y jugar los partidos, y que estamos deseando que lleguen, si son en sábado, bien, y si son en miércoles, pues también; al final para nosotros no cambia tanto jugar un seis contra seis competitivo en los entrenamientos respecto a jugar un partido, dando nuestro mejor nivel”.

Esa ‘simulación’ es cada vez más real en el bloque ahorrador, ahora ya por fin con doce jugadores tras la llegada de un Javier Jiménez al que le ha bastado muy poco tiempo para convencer: “Javier ha aportado desde un principio toda la experiencia que lleva y está ayudando mucho, pero tiene que empezar poco a poco, es verdad que lo está haciendo muy bien y de momento está saltando menos que los demás, porque lleva mucho tiempo parado, se está centrando en la parte física, las sesiones de pesas, y poco a poco aportando con lo que puede en los entrenamientos, así que va a ser él mismo el que va a ir viendo como se siente poco a poco, y cuándo va a poder saltar más”. Miki Fornés acabó firmando 14 puntos con un 71% de ataque y cuatro bloqueos directos, exhibición que se queda corta después de ‘escucharle’ exhibir su personalidad, carisma y naturalidad.  

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