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Cómo extraer lo mejor de visitantes

  • Gran rendimiento local y pésimo a domicilio, 4 de 21 puntos posibles como foráneo lleva la UDA, números de candidato al descenso si no fuera por el rédito obtenido en el Mediterráneo

Álvaro Giménez mira un balón que no iba a poder controlar por el buen marcaje de Rafa. Álvaro Giménez mira un balón que no iba a poder controlar por el buen marcaje de Rafa.

Álvaro Giménez mira un balón que no iba a poder controlar por el buen marcaje de Rafa. / DANI sánchez

Si en mi anterior misiva aludía a la comparación entre la Unión actual con la Agrupación de la temporada 79/80, los guarismos las van acercando aún más. Como ocurrió antaño, gran rendimiento local y pésimo de visitante. 4 de 21 puntos posibles como foránea lleva la UDA, números de un candidato al descenso si no fuera por el rédito obtenido en el Estadio Mediterráneo. Eso sí, el equipo de Fran Fernández no pone el autobús en sus salidas como el de Maguregui, sino que da la cara e intenta imponer su ritmo frenético. No lo consigue, porque quizá los contrarios aumentan la intensidad ante los suyos y hacen que las fuerzas se equilibren. Fran Fernández comentó al finalizar que este Almería no puede bajar dicha intensidad, pero en este caso no estoy de acuerdo con el míster, ya que sus jugadores lo volvieron a dar todo y en ningún momento escurrieron el bulto. Es más, en el último cuarto de hora se volvió a notar la superioridad física de los almerienses en comparación con la de los majariegos. Aun así, no dio para puntuar por varias razones. Una de ellas se basa en el aspecto técnico, una vez igualado el físico. Cualquier aficionado neutral tuvo que disfrutar con la precisión técnica de los de Antonio Iriondo. ¿Qué hacer ante tal tesitura cuando además, repito, el contrario te iguala físicamente durante 80 minutos? No facilitar la tarea al rival, pues atacar en estático no pasa por ser el punto fuerte de los rojiblancos. En consecuencia, se sucedieron numerosas transiciones en contra, comandadas por un estelar Enzo Zidane, que hicieron bastante daño. Por eso reitero que, más que bajar el ritmo, no se enfocó el encuentro de la manera más inteligente. No es cuestión de euforia, ni de confianza, es simplemente saber que este Almería es inferior técnicamente a bastantes equipos de la categoría y que atacando en estático, sobre todo lejos del Mediterráneo, no se va a ninguna parte. Si se utiliza con astucia el óptimo estado de forma, se podrá sacar más rédito de cara a mejorar las alarmantes cifras como visitantes. De hecho, varios goles clave de la presente campaña llegaron como consecuencia de transiciones en las que ayudó el tono físico. A la acertada presencia de Chema como titular, le faltó algún compañero de características similares, si es que efectivamente se quería dominar. Con Eteki y De la Hoz, esa tarea resulta más complicada si además al camerunés le empiezan a resonar las campanas de la internacionalidad. Puede que humanamente el centrocampista no hubiese querido perder la oportunidad que se le presenta y ayer se mostrara algo más contemplativo que de costumbre. Ahora llega el Deportivo al Mediterráneo. Supongo que su técnico sabrá el infierno que le espera en forma de presión, intensidad y ritmo por parte de unos jugadores que saben cómo hacerlo ante su público, pero a un servidor le preocupa la forma de afrontar los encuentros de visitante, porque ahí se multiplican las dificultades, se igualan las fuerzas y merman las virtudes. Extraer lo mejor de los suyos con imaginación, tarea inminente para Fran Fernández.

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