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Coronavirus El tejido empresarial almeriense mira de reojo al coronavirus

El tejido empresarial almeriense, por el momento, desarrolla su labor con normalidad. El tejido empresarial almeriense, por el momento, desarrolla su labor con normalidad.

El tejido empresarial almeriense, por el momento, desarrolla su labor con normalidad.

Se puede decir que prácticamente toda la sociedad está en un estado de alerta por el virus COVID-19, como todos lo llaman: el coronavirus. Prácticamente no se habla de otra cosa en estos momentos, y esta alarma sanitaria está provocando, si es tal, a la proliferación de multitud de bulos que se alimentan fácilmente a través de las redes sociales y están cambiando el comportamiento de la sociedad civil. De hecho, hay personas que están haciendo acopio de alimentos por si la situación empeora. Mientras tanto, hay multitud de especialistas que aprovechan los canales online para tratar de tranquilizar a las masas. Es cierto que es un virus del que aún poco se conoce, pero cuya tasa de mortalidad es muy inferior a la de otros similares, siendo grupos de riesgo las personas con enfermedades previas, sobre todo de tipo cardiovascular (un 10% de la mortalidad), diabetes (un 7,3% de mortalidad) y afecciones respiratorias crónicas (un 6,3%).

El protocolo de prevención, por el momento y a fin de contener el virus, está llevando a cancelar la mayor parte de eventos en los que se va a recurrir a aglomeración de personas por prevención. ¿Y en Almería? ¿Se está notando la influencia del coronavirus? Además de las medidas de prevención ya mencionadas, donde ya se han cancelado el congreso previsto de traumatólogos o la reunión de accionistas del Banco Santander, entre otros, se puede decir que algo sí. O por lo menos entre la ciudadanía, porque sus efectos aún no han llegado al tejido empresarial tal y como han asegurado algunos de sus principales actores a Diario de Almería.

Cierto es que la economía mundial tiembla por los posibles efectos del COVID-19, de hecho ya se habla de que ha costado más de 50 millones de dólares, pero lo que parece claro es que todo dependerá de la persistencia en el tiempo del virus hasta su control total.

El tejido empresarial almeriense, por el momento, no sufre los achaques del coronavirus. Eso sí, no lo pierde de vista. “Es una situación estrictamente sanitaria y por tanto lo que estamos haciendo desde Asempal es trasladar a las empresas de los distintos sectores económicos las recomendaciones de prevención y protocolos de actuación establecidos por las autoridades competentes”, explica José Cano García, presidente de la patronal, quien aprovecha este canal para mandar “un mensaje de tranquilidad y calma frente a toda la proliferación de rumores y falsas noticias que no se corresponden con la realidad”.

“Hasta ahora, no nos han trasladado ninguna comunicación concreta de que esté afectando de forma directa a las empresas de la provincia. Hoy por hoy, no hay ningún dato generalizado que apunte a un descenso en la facturación o caída de las ventas en Almería”, apunta el presidente, pero sí reconoce que existen “algunas cancelaciones puntuales en el sector turístico y que hay cierta preocupación en algunas empresas por una posible falta de suministros procedentes de China, si la situación persistiera. Las empresas están utilizando stock o están buscando proveedores alternativos”. Es este precisamente el factor que verdaderamente preocupa algo, ya que China es un importante proveedor para algunas firmas de la provincia, pero no existe una dependencia determinante en este sentido.

En definitiva, “todo dependerá de cuánto dure esta situación. No obstante, en el plano económico, el impacto del coronavirus en los mercados globales es innegable y además va a sumar negativamente a la desaceleración que está sufriendo la economía”.

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